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<title>Mujer Rebelada </title>
<link>http://zula.nireblog.com</link>
<description>Recopilación de articulos sobre prostitución, trata, feminismos, derechos humanos </description>
<pubDate>Fri, 20 Nov 2009 23:09:02 -0300</pubDate>
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<title>Mujer Rebelada </title>
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	<title>Femicidio: violencia invisibilizada</title>
	<link>http://zula.nireblog.com/post/2009/07/30/femicidio-violencia-invisibilizada</link>
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		<description><![CDATA[<p>Por Zula Lucero</p>
<p><img src="http://argentina.indymedia.org/images/bp1bloggercom.jpg" alt="" hspace="10" vspace="10" width="225" height="218" align="left" />El 15 de Octubre de 2007, <strong>Irma  Vera</strong>, era asesinada de un balazo en la cabeza por su pareja <strong>Alberto  Daniel Lemos</strong>, oficial de la policía de la provincia de Santa Fé. Un año y medio después su asesino está en libertad cumpliendo funciones. El 13 de julio organizaciones sindicales, sociales, políticas y derechos humanos realizaron una movilización reclamando justicia por el asesinato de Irma y exigiendo que la custodia definitiva de la hija de ambos continúe en manos de la familia materna.</p>
<p>Ese mismo día en Jujuy más de 300 personas reclamaron justicia, en la localidad de Pálpala,  por el asesinato de Adriana Zambrano. Adriana encontró la muerte, luego que su ex pareja, <strong>José Manuel Zerda, </strong>la golpeara brutalmente  en la cabeza con un nivel de albañil.</p>
<p>Unos días antes, el 7 de  julio, desaparecía la docente <strong>Alejandra  Isabel Cugno</strong>, de 42 años en la provincia de Santa Fé.  Cinco días después su asesino, <strong>José Luis Baroni, </strong>confesó el hecho<strong>. </strong>Para<strong> e</strong>l fiscal <strong>López Rosas</strong> Baroni  actúo con premeditación: <em>“Conocía a la docente, sabía que pasaría por el lugar y allí la esperó haciendo dedo. Había elegido previamente el lugar donde llevarla y tenía pensado abusar de ella y matarla”. </em>La organización <strong>Mujeres  Autoconvocadas Rosario</strong> (MAR) expreso: <strong><em>“Repudiamos este asesinato y sostenemos que  toda violencia hacia las mujeres es una violación a los derechos humanos.”</em></strong></p>
<p><strong><em>"Por favor, llamen a la Policía.  Me está matando" </em></strong>fueron lasultimaspalabras que Susana de 35 años, madre de una niña de 9 años, dijo antes de ser asesinada a los golpes, por su novio, en el barrio de Caballito en la Ciudad de Buenos Aires, el jueves 2 de julio. Sus suplicas fueron escuchadas por sus vecinos y vecinas quienes dijeron a los medios que no era la primera vez que Susana era golpeada, ni que fue la única. Nadie desconocía lo que sucedía en esa casa. Un vecino dijo a un diario nacional: <strong><em>"Yo  imaginaba una pelea doméstica, no que la iba a matar".</em></strong></p>
<p>El día anterior, en el  barrio de Flores, era asesinada de cuatro disparos la abogada <strong>Silvia Lago</strong> por su pareja, el ingeniero <strong>Adrián Fraser</strong>, quien además hirió a  la hija de Silvia de 13 años.<br /> La Asociación Civil <strong>“La Casa del Encuentro” </strong>emitió un informe preliminar sobre Femicidio en Argentina, correspondiente al primer semestre de 2009. Como el informe del año anterior -que denuncio el asesinato de 208 mujeres y niñas- esta vez utilizaron las mismas fuentes<strong>: </strong>Las agencias<strong> </strong>Télam y DyN y 43 diarios de distribución nacional y/o provincial.<br /> En los primeros seis meses, la organización social, registró 82 femicidio de mujeres y otros seis por conexión. Más de la mitad de estas muertes se produjo a manos de un familiar: parejas, novios, amantes, esposos, ex parejas. El rango de edades donde se registran mayor cantidad de victimas es entre 2 y 50 años.
</p>
<!--more-->
<p> Estos informes realizados por organizaciones sociales denuncian que anualmente alrededor de 200 mujeres y niñas mueren violentamente en la Argentina. Sus muertes merecen, a veces, algunas líneas en los policiales de algún medio masivo. Sin embargo estas muertes, todas evitables, parecen no merecer alguna complejización, un análisis más profundo. Nunca son enmarcadas dentro de un contexto social patriarcal donde el cuerpo de las mujeres y su vida carecen de valor.</p>
<p>La realidad muestra que no es la pasión la que se lleva la vida de estas mujeres. No mueren victima de hechos de delitos contra la propiedad privada, ni mucho menos en accidentes de transito. Mueren invisibilizadas dentro de una sociedad donde la violencia hacia las mujeres es tolerada. Donde todavía se cree que la violencia que sufren miles de mujeres en sus hogares es un tema privado. Una sociedad donde esta violencia estructural carece de políticas publicas. No obstante varias organizaciones feministas, de mujeres, sociales y familiares de las victimas están comenzado a decir basta a la violencia machista, basta al silencio, basta a la invisibilización porque se trata de los derechos humanos de las mujeres. </p>
<p align="left"><strong>Su nombres</strong></p>
<p><strong>Enero </strong></p>
<p><strong>1)</strong> 1 de  Enero<strong>.</strong> <strong>Nora Díaz, 34 años, Córdoba</strong>.  La asesinaron degollándola frente a sus hijos de 9 y 12 años. El culpable  habría sido su ex pareja José Alberto Pérez.</p>
<p><strong>2) </strong>1 de Enero. <strong>Irma Mariana Segundo, 36 años, Perico,  Jujuy</strong>. La asesinaron de 13 puñaladas. Se investiga si el culpable habría sido  su ex pareja Oscar Carmona<strong>.</strong></p>
<p><strong>3)</strong> 3 de  Enero.<strong> Silvia Manzanares, 47 años, San Antonio Oeste, Río Negro. </strong>La  asesinaron apuñalándola. Fue golpeada. Su cuerpo fue encontrado a pocos metros  del taxi en el que trabajaba.</p>
<p><strong>4)</strong> 4 de  Enero. <strong>Malvina Soledad Fernández, 25 años, San Justo, Santa Fe</strong>. La  asesinaron degollándola. El culpable habría sido su ex pareja Daniel Darío  Díaz.</p>
<p> <strong>5)</strong> 6 de Enero<strong>. Noelia Ayelén Alvarez, 4 años, 9 de Julio, Prov. de  Buenos Aires. </strong>La asesinaron ahogándola. Ingresó al hospital muerta por paro  cardiorrespiratorio. La autopsia revelo que había sido violada.</p>
<p> <strong>6)</strong> 11 de  Enero.<strong> Analía Stella Saluzzi, 35 años, Santa Fe. </strong>La asesinaron  estrangulándola. La encontraron muerta y sentada en una silla en el baño de su  casa. Su hermano<strong> </strong>José Damián Saluzzi, de 28 años, quedó imputado como supuesto autor. El 27 de agosto de 2004 la abuela materna Nélida Bertucelli, de 80 años, fue asesinada. Este crimen quedó impune. Ahora se investiga la responsabilidad de Damian Saluzzi en este hecho.</p>
<p> <strong>7)</strong> 11 de  Enero<strong>. Verónica Pérez, 20 años, Tandil, Prov. de Buenos Aires. </strong>La asesinaron apuñalándola. Estaba embarazada. Murió en el Hospital Ramón Santamarina. Se tiene información que anteriormente efectuó una exposición por violencia familiar en la Comisaría de la Mujer. El culpable habría sido su ex pareja Leonardo Bilbao Massa.</p>
<p> <strong>8)</strong> 12 de  Enero<strong>. Silvia Costamagna, 49 años, Córdoba. </strong>La asesinaron de 10  puñaladas<strong>.</strong> El culpable habría sido su esposo Eduardo Martínez.</p>
<p><strong>9)</strong> 13 de  Enero. <strong>Digna Lilian Gómez, 50 años,</strong> <strong>Mendoza.</strong> La asesinaron  asfixiándola. Fue golpeada y violada. Encontraron su cuerpo desnudo en la  bañera de su vivienda.</p>
<p><strong>10)</strong> 15 de  Enero. <strong>Stella Maris Martín, 37 años, Congreso, Ciudad de Buenos Aires</strong>. La asesinaron de 7 puñaladas. Estaba amordazada. Su cuerpo fue encontrado en su departamento. Sería una mujer en situación de prostitución. No hay detenidos.</p>
<p><strong>11)</strong> 15 de  Enero. <strong>Rocío del Luján Cantero, 9 años, Zapala, Neuquén. </strong>La asesinaron de varias puñaladas. Se habría resistido a ser violada. Antes de morir en el hospital pudo describir a su agresor. Esta detenido Nelson Fabián Apaza, de 23 años, sospechado de ser el culpable.</p>
<p><strong>12)</strong> 17 de  Enero. <strong>Elvecia Salas, 51 años, Santiago del Estero</strong>. La asesinaron  baleándola. El culpable habría sido su ex yerno Felix Ovejero, de 27 años,  quien se suicidó.</p>
<p><strong>13)</strong> 21 de  Enero. <strong>Diana Elizabeth Piriz, 18 años, Concepción del Uruguay, Entre Ríos</strong>.  La asesinaron estrangulándola. El culpable habría sido su hermano José Omar  Piriz.</p>
<p><strong>14)</strong> 28 de  Enero. <strong>Mirta Patricia Moya, 32 años, Marcos Paz, Prov. de Buenos Aires.</strong> La asesinaron baleándola. Fue apuñalada. El culpable habría sido su ex pareja  Angel Osmar Juaristi.</p>
<p><strong>15)</strong> 29 de  Enero. <strong>Mariana Elizabeth Benítez, 20 años, Los Pocitos, Tucumán</strong>. La asesinaron de seis puñaladas. Su hijo Sebastián, de 4 años, fue herido e intentaron herir a una beba de 4 meses. El culpable seria Víctor Fabián Noriega.</p>
<p><strong>16)</strong> 30 de  Enero<strong>.</strong> <strong>NN, 45 años, Monserrat, Ciudad de Buenos Aires.</strong> La  asesinaron baleándola. El culpable habría sido su esposo, de 50 años, quien se  suicidó.</p>
<p><strong>17)</strong> 31 de  Enero. <strong>Agostina Mazzina, 17 años, Fernández Oro, </strong><strong>Cipolletti,</strong> <strong>Río Negro</strong>. La  asesinaron de 20 puñaladas en su habitación. Alex Hernán Barrientos Velásquez.<strong> </strong></p>
<p><strong>Febrero </strong></p>
<p><strong>18)</strong> 4 de Febrero. <strong>Liliana Beatriz Barreto, 30 años, Puerto Bermejo,  Chaco</strong>. La asesinaron apuñalándola. Murió en el hospital. Desde el 2 de enero permanecía internada debido a la gravedad de las heridas. El culpable habría su ex pareja un hombre de 50 años, quien se encuentra detenido.</p>
<p> <strong>19)</strong> 5 de  Febrero<strong>.</strong> <strong>Susana Romero, 26 años, San Miguel, Prov. de Buenos Aires. </strong>Desaparecida desde el 5 de febrero, el 24 de febrero encontraron su cuerpo enterrado en el patio del taller donde trabajaba su pareja Diego Armando Herrera, de 27 años, acusado de ser el asesino. Esta detenido.</p>
<p> <strong>20)</strong> 16 de Febrero. <strong>María de los Milagros Giménez, 16  años, Misiones.</strong> La asesinaron de 3 puñaladas. Murió en el hospital. Su hermana Romina Rocío Giménez, de 15 años, también fue atacada a puñaladas. El culpable habría sido Silvio Rolando Andrades, de 19 años, quien se encuentra detenido.</p>
<p> <strong>21)</strong> 18 de Febrero<strong>. Mónica Becerra, 18 años, Granadero  Baigorria, Santa Fe. </strong>La asesinaron baleándola. El culpable sería Daniel Adrian E., de 17 años, con quien estaba de novia desde hace un mes. Esta detenido. <strong>“</strong>Los voceros  consultados indicaron que el menor asumió que hubo una discusión pero que el  disparo se le escapó<strong>” </strong>Fuente: La Capital<strong> </strong>de Rosario<strong>.</strong></p>
<p> <strong>22)</strong> 24 de  Febrero. <strong>Marisol Piriz, 9 años, Villa Fiorito, Lomas de Zamora, Prov. de  Buenos Aires</strong>. La asesinaron de 17 puñaladas luego de golpearla con el objeto de violarla. Se presume que el culpable habría sido Pascual Colman, de 23 años. Está detenido.</p>
<p> <strong>23)</strong> 24 de  Febrero. <strong>Viviana Marcela Albacete 23 años, San Pedro, Prov. de Buenos Aires</strong>.  La asesinaron baleándola. Está detenido su hermano de 16 años. Se ha  desestimado que fuera un accidente.</p>
<p> <strong>24)</strong> 25 de Febrero<strong>.</strong> <strong>María Bustamante, 23 años, San Francisco del  Chañar, Córdoba. </strong>La asesinaron baleándola. La golpearon. El culpable habría  sido su ex pareja Víctor Herrera, de 33 años, quien se suicido.</p>
<p> <strong>25)</strong> 27 de  Febrero<strong>. Rita Felisa Tula, 64 años, Famatina, La Rioja. </strong>La asesinaron baleándola. El culpable sería su ex esposo Juan Carlos Nacuzzi, de 65 años, quien se suicidó. Tuvieron un matrimonio de más de 30 años y tres hijos.</p>
<p> <strong>26)</strong> 27 de  Febrero. <strong>Carolina De la Llera,  24 años, Laprida, Prov. de Buenos Aires. </strong>Su muerte se produjo al recibir un disparo. El hecho sucedió en el interior de una vivienda en momentos que se hallaba acompañada de su pareja Gonzalo Ezequiel Bulacio, de 22 años, con quien previamente habría discutido.</p>
<p><strong>27)</strong> Febrero. <strong>Medina, Tucumán.</strong>  La asesinaron a golpes. Esta detenido un hombre de apellido Castro, quien habría tenido una relación sentimental con la victima.</p>
<p><strong>Marzo</strong></p>
<p> <strong>28)</strong> 1 de Marzo. <strong>Aída Yolanda Rojas, 27 años, Jujuy. </strong>La asesinaron a golpes<strong>.</strong> Su  cuerpo fue encontrado flotando en un canal que sale de un dique. <strong>“</strong>Fuentes judiciales revelaron que la mujer presentaba diversos golpes en todo su cuerpo, los cuales indicarían que la misma habría sido agredida por varias personas, tras haber sido ultrajada sexualmente<strong>”</strong></p>
<p><strong>29)</strong> 4 de  Marzo. <strong>Fabiana Chaparro, 16 años, Maipú., Mendoza.</strong> Su cuerpo carbonizado, fue encontrado dentro de un automóvil. El autor sería su ex novio Gerardo Moreno, de 21 años, quien se suicidó.</p>
<p><strong>30)</strong> 4 de  Marzo<strong>. </strong> <strong>Mónica Cardozo, 34  años, Salta.</strong> La asesinaron baleándola. El culpable habrá sido su ex pareja Néstor Nicolas Pacheco de 38 años, a quien la víctima había denunciado varias veces por violencia familiar, por lo que tenía una orden judicial de exclusión domiciliaria</p>
<p><strong>31)</strong> 6 de  Marzo. <strong>Marisa Romina Macaluso Murúa ,20 años, Villa El Tropezón</strong>, <strong>Córdoba.</strong> La asesinaron baleándola. El  culpable habría sido su ex novio Darío Gabriel Furlán, de 25 años, quien se  suicidó.</p>
<p> <strong>32)</strong> 7 de  Marzo. <strong>Claudia Roxana  Pereyra, 30  años, Cintra, Córdoba</strong>. La asesinaron apuñalándola. Fue herida de bala. Su cuerpo fue encontrado en una camioneta. El culpable habría sido su pareja Juan Gerónimo Ludueña, de 34 años, quien se suicidó.</p>
<p> <strong>33)</strong> 11 de  Marzo. <strong>Milena Estefanía Villavicencio, 2 años, Santiago del Estero</strong>. La asesinaron a golpes, su cuerpo fue quemado con agua caliente. El culpable sería su padre Fabian Fernando Rodríguez de 20 años, quien fue imputado de homicidio calificado por el vínculo.</p>
<p> <strong>34)</strong> 12 de  Marzo<strong>.</strong> <strong>Magalí Giangreco,  Olavarría, Prov. de Buenos Aires. </strong>La asesinaron asfixiándola.<strong> </strong>Desaparecida desde el 28 de febrero, su cuerpo apareció en una estación de servicio abandonada. El registro de la autopsia no logró precisar la fecha de la muerte.</p>
<p> <strong>35)</strong> 13 de  Marzo.<strong> </strong> <strong>Graciela Sánchez, 35  años, Aristóbulo del Valle, Misiones. </strong>La asesinaron apuñalándola junto a su pareja Felix Antúnez, de 46 años, quien también fue asesinado a puñaladas. El culpable habría sido su ex pareja Juan José Demenes, de 30 años, fue detenido el 19 de marzo. El 12 de abril se fugo de la comisaría Primera de Oberá y el 18 de abril fue recapturado.</p>
<p> <strong>36)</strong> 14 de Marzo. <strong>Raquel Ortiz, 19 años, Pueblo Libertador, Corrientes</strong>.  La asesinaron a golpes. Su cuerpo fue encontrado en un campo. Hay un detenido.</p>
<p><strong>37)</strong> 15 de Marzo<strong>.</strong> <strong>Ramona del Transito  Ruiz, 46 años, Barrio Tiro Federal,</strong> <strong>Tucumán</strong>. En una violenta discusión con su hermano habría recibido un golpe, tuvo una descompensación, se desvaneció y quedo semiinconsciente. Murió en el hospital.</p>
<p><strong>38) 39) </strong>16  de Marzo. <strong>Mirta Alejandra Arias, 37 años, Sofia Arias, 5 años, Córdoba</strong>. A Mirta Arias la asesinaron golpeándola con un ladrillo. Después de cinco días de búsqueda el cuerpo de su hija, Sofia de 5 años, fue encontrado dentro de un pozo. La autopsia reveló que la niña había sido arrojada “viva” al pozo de 40 metros. El culpable sería sido Rolando Gaitán Juncos<strong>, </strong>de 33 años, ex pareja de Mirta Arias,  quien se suicidó.</p>
<p><strong>40)</strong> 17 de  Marzo. <strong>Ana María Vilches, 48 años. San Cristóbal, Prov. Santa Fe</strong>. La asesinaron baleándola dentro de su vivienda. El culpable habría sido su ex esposo José Peralta, de 54 años, quien al escapar en su automóvil choco contra un ómnibus, aparentemente en forma deliberada, muriendo en el acto.</p>
<p><strong>41</strong>) 17 de Marzo.<strong> Nancy  López, 33 años, Pilar, Prov. De Buenos Aires</strong>. La asesinaron a golpes. La descuartizaron. Después de 7 días de desaparecida parte de su cuerpo fue encontrado dentro de una bolsa al costado de una banquina. El principal sospechoso sería su pareja Emilio Salazar, de 36 años, quien habría radicado una denuncia por desaparición. Esta detenido. También detuvieron a la amante Mariela Alejandra Correa, de 41 años, por el delito de encubrimiento.</p>
<p><strong>42)</strong> 22 de  Marzo. <strong>Jésica Carraro, 17 años, Mar del  Plata, Prov. de Buenos Aires</strong>. La asesinaron a golpes luego de haberla apuñalado en reiteradas oportunidades. Estaba embarazada. El sospechoso de ser el autor del crimen Diego Romero, de 24 años, estuvo detenido y fue puesto en libertad. El 2 de abril se habría suicidado, colgándose de un árbol.</p>
<p><strong>43)</strong> 26 de  Marzo. <strong>Mayra Evelyn Tarifa Sanchez, 15  años, Junín, Prov. de Buenos Aires</strong>. La asesinaron ahogándola. Fue golpeada y violada. Desaparecida desde el día anterior, su cuerpo fue encontrado en un canal de riego. No hay culpables.<strong> </strong></p>
<p> <strong>44)</strong> 26 de Marzo.<strong> Leonidas  Rosa de la Sierra,  48 años, Formosa.</strong> La asesinaron  apuñalándola. Su cuerpo fue encontrado en un zanjón. El culpable sería su ex  pareja<strong> </strong>Oscar García, de 48 años,  quien se habría suicidado.</p>
<p><strong>45) 46)</strong> 28 de Marzo.<strong> Ramona  Barrios, 45 años, </strong><strong>Romina Silva, de 18 años, Toro Paso, Formosa.</strong> La asesinaron golpeándola con la culata de una escopeta junto a su hija Romina Silva, de 18 años y a un vecino Fernando Villalba, de 18 años. El culpable sería Rosario Silva, de 42 años, esposo de Ramona Barrios y padre de Rosario Silva,  quien se habría suicidado.</p>
<p><strong>Abril </strong></p>
<p><strong>47)</strong> 1 de Abril.<strong> Vanesa  Viviana Martínez Estévez, Rivadavia, Mendoza. </strong>Murió de un balazo en la cara. Su pareja, un joven de 24 años de apellido Villalobos, fue detenido de manera inmediata, por los dichos de vecinos en cuanto a las frecuentes discusiones. El caso  está caratulado como<strong> “</strong>Averiguación causalidad de muerte”.</p>
<p> <strong>48)</strong> 5 de Abril.<strong> Sofía Díaz,  23 años, Barranqueras, Chaco.</strong> La asesinaron de 11 puñaladas. Su cuerpo fue encontrado en las cercanías de un basural. Un hombre, de 41 años, fue detenido sospechado de ser el culpable.</p>
<p><strong>49)</strong> 6 de Abril<strong>. </strong><strong>Mabel  Savaron, 43 años,</strong> <strong>Pirane,  Formosa.</strong> La asesinaron baleándola. El culpable habría sido su ex pareja Hugo Eduardo Gomez, de 44 años, quien luego de forcejear con el hijo Cristian Alejandro, de 22 años, intento suicidarse. Fue  internado.</p>
<p><strong>50)</strong> 8 de Abril. <strong>Viviana Edith Silva,  28 años, Barrio Los Plátanos, Córdoba. </strong>La asesinaron de un balazo en la cabeza. El culpable sería su esposo Renato Martín Caro Amor, de 28 años, oficial subinspector de la policía de Córdoba, quien se habría suicidado.</p>
<p><strong>51)</strong> 8 de Abril.<strong> Romina  Arévalo, 28 años, Crespo, Entre Ríos</strong>. La asesinaron apuñalándola. El culpable sería su esposo Miguel Angel Medrano, de 28 años, quien tras el asesinato habría intentado suicidarse. Esta detenido.</p>
<p><strong>52)</strong> 10 de Abril.<strong> Fernanda  Soares Correia, 21 años, Villa Ballester, Prov. de Buenos Aires</strong>. La asesinaron de un balazo en la cabeza. Era de  nacionalidad brasileña. El culpable sería su pareja, un hombre de 28 años, <strong>“</strong>ejecutivo de una reconocida empresa  automotriz<strong>”</strong>, quien habría dejado una carta en la que expresaba la decisión de asesinar a su pareja y suicidarse. El hecho que se mantuvo en estricta reserva, se publico en los medios recién el 30 de abril, sin que se registre en ningún medio el nombre del femicida.</p>
<p><strong>53)</strong> 13 de Abril. <strong>Angela  Isolina Sánchez de Britos, 44 años, La Madrid, Tucumán</strong>. La asesinaron apuñalándola. El culpable, que aparentemente sería su amante, habría sido Miguel Ángel González, policía retirado, de 50 años, quien se suicidó.</p>
<p><strong>54)</strong> 16 de Abril.<strong> María  Cristina Huber, 41 años, Coronel Suarez, Prov. de Buenos Aires</strong>. La asesinaron golpeándola primero con una plancha de hierro y luego rematada con un bate de béisbol. El culpable habría sido su ex esposo Raul Peña, de 42 años. <strong>“</strong>Peña había sido denunciado tiempo atrás por haber abusado de dos hijas del matrimonio y la Justicia le había dictado la prohibición de acercarse a menos de 200 metros de la casa, en la que vivían Huber y los seis hijos del matrimonio<strong>”</strong>.</p>
<p><strong>55)</strong> 16 de abril. <strong>María  Angelina Luque, 36 años, Colonia Los Sauces, Concordia. </strong>Fue asesinada de un disparo en la cabeza<strong>, </strong>en  un confuso episodio, donde se encontró su cuerpo con una herida mortal y el de  su ex esposo<strong> </strong>Miguel Daniel  Páez<strong>, </strong>de 38 años, herido de  dos balazos en la sien, fue internado en estado irreversible y falleció el 23  de abril<strong>. </strong></p>
<p><strong>56)</strong> 18 de Abril.<strong> Antonia  María Rosa Medina, 17 años, Catamarca</strong>. Luego de 24hs. de desaparecida, su cuerpo fue encontrado dentro de un aljibe, donde habría sido arrojada con vida. La golpearon. El culpable sería su ex novio Julio Alberto Ponce, de 19 años, quien está detenido imputado por el delito de homicidio simple.</p>
<p><strong>57)</strong> 20 de Abril.<strong> Elizabeth  Cristina Escalante</strong>,<strong> 23 años,  Barranqueras, Chaco</strong>. La asesinaron de múltiples heridas de arma blanca. Su hijo de un año y medio también fue apuñalado y falleció en el hospital tras horas de agonía. El culpable habría sido su ex pareja, Fernando Matias Lagar, de 28 años, quien intentó suicidarse. Fue internado en calidad de incomunicado.</p>
<p><strong>58)</strong> 24 de Abril.<strong> Herminia  del Valle Coronel, 40 años, Pampa de los Guanacos, Santiago del Estero</strong>. La asesinaron de 17 puñaladas. El episodio sucedió en la calle, ante la mirada de cientos de personas que presenciaban un partido de fútbol. El culpable habría sido su ex esposo Pedro Crisanto Campoya, de 49 años. Está detenido, acusado de homicidio calificado por el vínculo.</p>
<p><strong>59)</strong> 27 de Abril.<strong> Claudia  Chavez, 38 años, Granadero Baigorria, Santa Fe.</strong> La asesinaron de dos balazos. El culpable habría sido su ex esposo Ariel Dante Riotor, de 41 años, quien se habría suicidado delante de las hijas.</p>
<p><strong>60)</strong> 30 de Abril.<strong> Yissel  Vanesa Acosta, 28 años, Florencio Varela, Prov. de Buenos Aires</strong>. La asesinaron de 3 disparos. Estaba embarazada. El culpable habría sido su pareja  Elvio Herrera, de 35 años. Quien estaría prófugo.</p>
<p><strong>61)</strong> 30 de Abril<strong>. Clara ,12  años, Del Viso, Prov. de Buenos Aires</strong>. La asesinaron asfixiándola, la violaron. Irma Alebrande abuela de la niña asesinada, fue quien encontró el cuerpo en el patio de la casa, el culpable sería Luis Hosman, de 72 años, pareja de Irma Alebrande. Esta detenido.</p>
<p><strong>Mayo</strong></p>
<p><strong>62)</strong> 2 de Mayo<strong>. María  Constanza Padilla, 18 años, Tucumán</strong>. La asesinaron de un disparo. El culpable habría sido un policía de 28 años, que fue arrestado 48hs. después del crimen, dictándole prisión preventiva.</p>
<p><strong>63)</strong> 6 de  Mayo. <strong>NN, 30 años aprox., Berazategui,  Prov. de Buenos Aires</strong>. La habrían asesinado ahorcándola. Habría sido violada. Su cuerpo fue encontrado en un descampado. Según las pericias el Femicidio se habría cometido el 2 o 3 de mayo.<strong> </strong></p>
<p> <strong>64)</strong> 4 de Mayo<strong>. Ignacia del  Carmen Báez Vargas, 45 años, Guernica, Prov. de Buenos Aires</strong>. La asesinaron, según la autopsia, de 30 puñaladas, además tenía el cuerpo con golpes nuevos y señales de otros más antiguos. El culpable sería su esposo Luis Villarreal, de 58 años. Está detenido.</p>
<p> <strong>65)</strong> 8 de  Mayo<strong>. Eudes Melba Bazán viuda de  Hirschfeldt, 78 años, Bahía Blanca. </strong>La asesinaron degollándola, luego de  haberla golpeado. Su cuerpo fue encontrado en su departamento. <strong>“</strong>no hubo faltante de elementos de valor  ni de dinero<strong>”</strong> en el departamento, y  subrayaron que “no se descarta ninguna hipótesis”.</p>
<p> <strong>66)</strong> 8 de  Mayo. <strong>Soledad Ernestina Muñoz, 47 años,  General San Martín, La   Pampa. </strong>La asesinaron apuñalándola en el cuello. El culpable sería su ex pareja Roberto Francisco Pinto, de 55 años, quien se habría suicidado, ahorcándose en su casa.</p>
<p><strong>67)</strong> 9 de Mayo.<strong> Alma, 5  años, Jacobacci, Río Negro</strong>. La asesinaron baleándola. El culpable sería su abuelo Pedro Gatica, de 50 años, quien intento suicidarse. Habría dejado una carta explicando su intención de suicidarse ante la negativa de su ex esposa Mirta Tarifeño de reanudar la relación. "Me voy y me llevo lo más querido<strong>”</strong> Escribió. Quedó internado e incomunicado.</p>
<p><strong>68)</strong> 10 de Mayo<strong>. Flavia  Luciana Balbuena, 18 años, Rincón, Santa Fe</strong>. La asesinaron a golpes, la apuñalaron y luego la rociaron con combustible y le prendieron fuego. Tenía quemaduras en más del 70% de su cuerpo. Falleció después de más de 2 semanas de estar internada en terapia intensiva. El culpable sería su ex pareja<strong> </strong>José Antonio Mendieta, de 23  años, quien se encuentra detenido.</p>
<p><strong>69) </strong>11 de Mayo.<strong> Guadalupe  Soledad Cardozo, 12 años, Santiago del Estero</strong>. La asesinaron baleándola. En un contexto familiar confuso se desarrollo el asesinato, en la humilde vivienda que compartían. El culpable sería Oviedo Comán, de 76 años, quien se habría suicidado<strong>. </strong></p>
<p><strong>70)</strong> 15 de Mayo.<strong> María Luisa  Marín, 44 años, Saladillo, Prov. de Buenos Aires.</strong> La asesinaron golpeándola con un elemento contundente. El culpable sería su pareja Luis Mario Mazzuco, de 38 años, quien la habría enterrado en el patio de su vivienda. Está detenido.</p>
<p><strong>71) 72)</strong> 21  de Mayo. <strong>Maria Velázquez, 18 años, </strong><strong>Laura  Tissera, 15 años, Córdoba</strong>. La asesinaron baleándola. Tras una discusión con su ex pareja Diego Castro, de 26 años, intentó refugiarse en la casa de familiares, fue perseguida y asesinada al igual que su prima Laura Tissera, de 15 años, que estaba embarazada de 6 meses. Nicolás Romero, de 25 años fue herido. El culpable se suicidó.</p>
<p> <strong>73)</strong> 22 de Mayo.<strong> Soledad  Bargna, 19 años, Caballito, Ciudad de Buenos Aires</strong>. La asesinaron apuñalándola, al resistirse a una violación. El culpable sería Marcelo Pablo Díaz, de 38 años, su vecino que vivía en el 5 piso junto a su esposa e hijo. Díaz había sido condenado a 12 años de prisión por un caso de violación y gozaba de salidas transitorias. Después del ataque, el asesino denunció un falso asalto, auto provocándose heridas. Esta detenido procesado con prisión preventiva acusado de "abuso sexual en concurso con homicidio criminis causa".</p>
<p> <strong>74)</strong> 22 de Mayo.<strong> Yusara Da  Silva, 33 años, </strong><strong>Bernardo de  Irigoyen,</strong> <strong>Misiones</strong>. La asesinaron apuñalándola. Su cuerpo fue encontrado al costado de una ruta junto a su hijo de 12 años. El culpable seria su ex pareja Luis Roberto Rodríguez Dos Santos, de 32 años,<strong> </strong>quien al ser detenido presentaba heridas. Fue  internado con custodia policial.</p>
<p><strong>75)</strong> 26 de Mayo.<strong> Alicia  Soria, 15 años, El Quebrachal, Salta.</strong> La asesinaron de 9 puñaladas por la espalda. Tenia una beba de tres semanas. El culpable sería su pareja y padre de la beba Mario Acosta, de 20 años, quien intento suicidarse. Fue internado con custodia policial.</p>
<p><strong>76)</strong> 31 de Mayo.<strong> Patricia Delias, 31 años, Pilar,  Prov. de Buenos Aires.</strong> La asesinaron de 78 puñaladas y quemaduras en la zona genital. Su cuerpo fue encontrado en su vivienda, junto a su hijo Gastón Guzmán, de 15 años, a quien también asesinaron, aplicándole 30 puñaladas. Se estableció que los cráneos de ambas victimas fueron fracturados. El culpable sería su hermanastro de 15 años, quien fue detenido junto a un hermano de 18 años.</p>
<p><strong>Junio</strong></p>
<p> <strong>77) </strong>3 de Junio. <strong>Soledad, 17 años, Longchamps, Partido Almirante Brown, Prov. de Buenos  Aires</strong>. La habrían asesinado ahorcándola. Estaría embarazada. Después de horas de desaparecida, su cuerpo fue encontrado en la casa de un vecino. Estaba atada de pies y manos. El vecino de 52 años, quedó detenido como principal sospechoso. Se manejan distintas hipótesis.</p>
<p> <strong>78) </strong>5 de  Junio. <strong>Patricia Ponce, 50 años, Villa Santillán,  Santa Rosa, La Pampa</strong>. La asesinaron baleándola. Primero fue herida en una pierna, intentó escapar, y le dispararon tres balazos El culpable seria su ex esposo Miguel Mendoza militar retirado de 53 años, quien se suicidó.</p>
<p><strong>79) </strong>13 de  Junio. <strong>Evelina Graciela Colman, 36 años,  Clorinda, Formosa. </strong>La asesinaron pegándole 6 tiros y tirando su cuerpo al costado de una ruta. El culpable habría sido su ex pareja Vicente Martínez, de 26 años, quien se habría fugado a Paraguay.</p>
<p><strong>80) </strong>21 de Junio. <strong>María de los Ángeles  García, 19 años, Paso de los Libres, Corrientes</strong>. La asesinaron a golpes. Se habría resistido a ser violada. Después de horas de desaparecida, su cuerpo apareció tirado en un monte. Está detenido como principal sospechoso Denis Enrique Salazar, de 19 años. <strong>“</strong>El dato más escalofriante que arrojó la autopsia fue que la víctima sobrevivió a la brutal paliza unas 5 o 6 horas, pero finalmente murió como consecuencia de las gravísimas lesiones y la falta de auxilio”.</p>
<p><strong>81) </strong>23 de Junio. <strong>María Clara Barrientos, 74 años, Ushuaia, Tierra del Fuego</strong>. La asesinaron golpeándola, según los primeros indicios, con una plancha. El culpable seria su esposo Pedro Barría, de 70 años, quien se habría suicidado.</p>
<p><strong>82) </strong>24 de  Junio.  <strong>NN, 18/20 años, </strong><strong>La   Matanza</strong><strong>, Prov. de  Buenos Aires. </strong>La asesinaron baleándola<strong>.</strong> Era de nacionalidad  boliviana. Su cuerpo fue encontrado en una canchita de fútbol. Dos adolescentes  fueron detenidos.<strong> </strong></p>
<p><strong> </strong><strong>Femicidio  por conexión:</strong></p>
<p><strong>28 de Marzo</strong><strong> .Fernando  Villalba, de 18 años,</strong> <strong>Toro Paso,  Formosa. </strong>(Ramona Barrios, 45 años.<strong> </strong>La asesinaron golpeándola con la culata de una escopeta junto a su hija Romina Silva, de 18 años y a un vecino Fernando Villalba, de 18 años. El culpable sería Rosario Silva, de 42 años, esposo de Ramona Barrios y padre de  Rosario Silva, quien se habría suicidado)</p>
<p><strong>11 de Abril. Germán Rodríguez, 46 años, Córdoba. </strong>(<strong>“</strong>En una plaza del barrio Jorge Newbery, en la ciudad de Córdoba, un hombre identificado como Alexis Martínez mató de siete balazos a la nueva pareja de su ex mujer. La víctima fue Germán Rodríguez, de 46 años, quien fue sorprendido por Martínez cuando paseaba acompañado por Johana Moya, de 22 años. Al ver a su ex pareja con su nuevo amor, Martínez comenzó a discutir con la mujer. Cuando Rodríguez intervino para defenderla, su oponente sacó de la cintura un arma y lo baleó. Martínez está prófugo<strong>”.</strong></p>
<p><strong>14 de Abril</strong>.<strong> Axel Daniel Sclavi. 8 años, Concordia, Entre  Rios.</strong> (Fue asesinado por su padre Gabriel Américo Sclavi de 28 años, quien se suicidó. Habría dejado una carta donde explicaba que el motivo del asesinato de su hijo y su suicidio era por la separación con su ex pareja y madre de su hijo, Carina Lucrecia Pucheta).</p>
<p> <strong>20 de Abril. NN, 1 año y medio,</strong> <strong>Barranqueras, Chaco</strong>. (Elizabeth Cristina Escalante, 23 años. La asesinaron de múltiples heridas de arma blanca. Su hijo de un año y medio también fue apuñalado y falleció en el hospital tras horas de agonía. El culpable habría sido su ex pareja, Fernando Matias Lagar, de 28 años, quien intentó suicidarse. Fue internado en calidad de incomunicado).</p>
<p><strong>31 de Mayo. </strong><strong>Gastón Guzmán, de 15 años, Pilar, Prov. de Buenos Aires. </strong>(Patricia Delias, 31 años. La asesinaron de 78 puñaladas y quemaduras en la zona genital. Su cuerpo fue encontrado en su vivienda, Gastón Guzmán, de 15 años, a quien también  asesinaron, aplicándole 30 puñaladas. Se estableció que los cráneos de ambas victimas fueron fracturados. El culpable sería su hermanastro de 15 años, quien fue detenido junto a un hermano de 18 años.)</p>
<p><strong>14 de junio.</strong><strong> Emanuel  Oliva, 23 años, Melchor Romero, Prov. de Buenos Aires. </strong>(Fue asesinado de varios disparos, murió en el acto. El hecho ocurrió el domingo cuando Osvaldo Oliva comenzó a discutir con su ex mujer con quien convivía conjuntamente con sus dos hijos Emmanuel de 23 (policía) y una hija de 19 años. La pelea se volvió violenta y en ese momento Emanuel Oliva quiso calmar a su padre, pero el ex policía tomó un arma de fuego y le disparó. Luego Osvaldo se pegó un tiro en la cabeza y falleció horas mas tarde).</p>
<p><a href="http://zula.nireblog.com/post/2009/07/30/femicidio-violencia-invisibilizada#comments">Comments</a></p>]]></description>
	<pubDate>Thu, 30 Jul 2009 11:59:55 -0300</pubDate>	</item>
	<item>
	<title>Romina Tejerina, símbolo del ensañamiento</title>
	<link>http://zula.nireblog.com/post/2009/04/12/romina-tejerina-simbolo-del-ensanamiento</link>
	<guid>http://zula.nireblog.com/post/2009/04/12/romina-tejerina-simbolo-del-ensanamiento</guid>
		<description><![CDATA[<p>Zula lucero y Ernestina Arias (ANRed)</p>
<p><img src="http://argentina.indymedia.org/images//img_4858-ch.jpg" alt="" hspace="3" vspace="3" width="206" height="154" align="right" />A principios de marzo, en el <strong>Penal de Mujeres </strong>de la ciudad de <strong>San Salvador de Jujuy</strong>, <strong>Romina Tejerina</strong> sufrió agresiones y maltratos, tanto físicos como psicológicos, por parte de sus compañeras y por el servicio penitenciario, que en vez de protegerla la sometió a un aislamiento de tres días.</p>
<p>La situación de Romina, no ha variado desde aquel día en que fue violentada, humillada, y luego enjuiciada en un proceso plagado de irregularidades, donde fue condenada a 14 años de prisión.</p>
<p>El caso de Romina tiene su correlato con otras historias, la de miles de mujeres que llegan a las cárceles argentinas empujadas por la pobreza. Según un informe realizado sobre el <strong>Sistema Penitenciario Federal</strong>, en un periodo comprendido entre 1990 a 2001, la población carcelaria femenina creció en un 205%. Esto se debió, en parte, a la sanción de la <strong>Ley de Drogas N° 23.737</strong>. La mayoría de las mujeres presas, que se encuentra en los establecimientos carcelarios, están por alguna infracción a la dicha ley, es decir llegan a las cárceles por ser el eslabón más vulnerable de la cadena de comercialización de drogas.</p>
<p class="bMore"><a id="more198" name="more198"></a></p>
<p><img src="http://argentina.indymedia.org/images/dsc_1221.jpg" alt="" hspace="3" vspace="3" width="137" height="207" align="left" />El mismo informe da cuenta de una situación producida en la provincia de Jujuy en el año 2004 donde 25 mujeres, 1 adolescente de 16 años, 2 niños de 4 años y 1 niña de 5 años se encontraban alojados en el trailer de un camión de 2 metros de ancho y 10 de largo. En la misma provincia, en la <strong>Alcaidía Federal</strong> –un establecimiento mixto- había alojadas 12 mujeres y una beba de 28 días de nacida en una celda de 16 m2 con sólo 11 camas. En ambos lugares, las condiciones de higiene eran pésimas. Las mujeres alojadas en el contenedor no recibían ningún tipo de productos de limpieza para el baño, lo que les produjo infecciones vaginales que se extendió a una de las niñas alojadas en el lugar. En la Alcaidía contaban con dos baños que podían ser utilizados, solamente, hasta las 22 hs. luego se cerraban las celdas, y las mujeres debían realizar sus necesidades en recipientes precarios.
</p>
<!--more-->
</p>
<p>Este el mismo sistema judicial que condenó a Romina, y la envió a la cárcel, el que somete a otras mujeres y sus hijos e hijas a métodos vejatorios y humillantes de encierro.</p>
<p>En el caso de Romina, no sólo se  conjuga una justicia machista en una provincia conservadora, que se escuda en  el <strong>“sentido común</strong>” para señalarla como única responsable de lo que sucedió. La culpabilización de Romina esconde la hipocresía y el ocultamiento de hechos de violencia sexual y física naturalizados socialmente, que se arraigan en prejuicios sostenidos tanto en creencias religiosas como en valores misóginos y patriarcales que castigan todo intento, por parte de las mujeres, de decidir sobre su propio cuerpo.</p>
<p><img src="http://argentina.indymedia.org/images/6_rominatejerina_04.jpg" alt="" hspace="3" vspace="3" width="204" height="135" align="right" />Mientras tanto, muchas mujeres y hombres, siguen juzgando y condenando a Romina. El hecho no ha suscitado en ellos el más mínimo replanteo acerca de la violencia que padeció. Nadie reflexiono acerca de qué hubiera hecho en su lugar, bajo las mismas circunstancias. A la humillación de ser violentada por <strong>Pocho  Vargas</strong> le siguió el silencio, la desesperación y el desasosiego de un  embarazo a la fuerza.</p>
<p>Romina llego a esa instancia presa de los mandatos patriarcales, los valores conservadores de la cultura machista, que la sumió a dos únicas formas posibles de ser mujer: Buena o mala, enraizada en creencias religiosas representadas en la figura de María y Magdalena.<br /> La maternidad en Romina, al igual que muchas otras mujeres, se convirtió en un destino ineludible. El derecho a decidir ser madre o no serlo le fue negado por completo, no sólo porque el aborto no está legalizado, sino porque culturalmente las mujeres estamos formadas en el desconocimiento del propio cuerpo, con una imposibilidad de ejercer libremente la sexualidad. El estado carece de políticas educativas serias para la implementación de educación sexual en las escuelas, sumado a la desinformación provocada por los medios masivos que exacerban el consumo de cuerpos (sobre todo de mujeres y niñas), y en la confusión impuesta por la Iglesia en nuestras vidas, con su mensaje opresor sobre la sexualidad en general. Ninguno de estos elementos es casual, sino que se articulan entre si para perpetuar la dominación sobre las mujeres. <img src="http://argentina.indymedia.org/images/dsc_1226.jpg" alt="" hspace="3" vspace="3" width="140" height="190" align="left" /></p>
<p>En la sociedad jujeña fue y es imperdonable que Romina haya matado a su hija. Niegan y ocultan otros elementos importantes: Desde que supo de su embarazo intento abortar. El alumbramiento de la beba fue prematuro, quizás producto de las diversas maniobras abortivas que realizó. Y sobre todas las cosas, que fue victima de violación acto que continúa impune. Su caso que cobró notoriedad en los medios masivos, quizás, observado como un hecho excepcional, sin embargo es la muestra de una realidad a la que son sometidas miles de mujeres y que se encuadra dentro de la violencia de género.</p>
<p>Entonces deberíamos preguntarnos; ¿qué pasa y qué pasó con la otras Rominas, con todas esas niñas, adolescentes, mujeres que fueron y son abusadas sexualmente? La naturalización de estas prácticas masculinas, que les otorga a los varones un supuesto derecho sobre el cuerpo de las mujeres.</p>
<p>Algunas mujeres como Romina, son tomadas para disciplinar a otras. El sistema judicial y el penitenciario se ensañan con ellas. El judicial negándole la posibilidad de ejercer cualquier derecho que las asista o que les permita una reinserción social. El penitenciario, las humilla, las castiga doblemente confinándolas por ejemplo al aislamiento, que es uno de los castigos más utilizados como estrategia para controlar los conflictos o faltas disciplinarias. Algunas veces son consideradas conflictivas aquellas reclusas que reclaman por algún derecho negado.</p>
<p>Romina, presa desde hace seis años, es el símbolo del ensañamiento del que es capaz el poder político, judicial y el sistema carcelario, sobre todo si se trata de una mujer y si además es pobre. Pero también es la bandera de lucha levantada por el Movimiento de Mujeres que no cesará hasta conseguir su libertad.</p>
<p><a href="http://zula.nireblog.com/post/2009/04/12/romina-tejerina-simbolo-del-ensanamiento#comments">Comments</a></p>]]></description>
	<pubDate>Sun, 12 Apr 2009 22:32:04 -0300</pubDate>	</item>
	<item>
	<title>Mujer y medios de comunicación: Una mirada militante y feminista</title>
	<link>http://zula.nireblog.com/post/2009/03/18/mujer-y-medios-de-comunicacion-una-mirada-militante-y-feminista</link>
	<guid>http://zula.nireblog.com/post/2009/03/18/mujer-y-medios-de-comunicacion-una-mirada-militante-y-feminista</guid>
		<description><![CDATA[<div class="bText">
<p>Por Zula Lucero integrante del colectivo Indymedia Buenos Aires</p>
<p><strong><em>Intervención realizada en la charla de Mujer y medios de Comunicación organizado por el departamento de comunicación del Centro de la Cooperación. Panelistas: Soledad Vallejos (periodista del diario Página/12), Fabiola Ferro (docente e investigadora de la Facultad de Ciencias Sociales, UBA); Maria Fernanda Ruiz (Coordinadora de la Campaña Nacional "Vivir sin Violencia") y Zula Lucero (Indymedia Buenos Aires).</em></strong></p>
<p>Es necesario, antes de tomar el tema central mujeres y comunicación, introducir mi pertenencia militante para clarificar desde que lugar emito mis opiniones.</p>
<p>Soy integrante del colectivo Indymedia Buenos Aires. Indymedia es un medio alternativo o de contra información que nace en Estados Unidos, en lo que se conoce como <strong>las revueltas de Seattle</strong>, donde miles de personas provenientes de distintos puntos del mundo se manifestaron contra el capitalismo y la globalización, en el marco de las reuniones de la <strong>Organización Mundial de  Comercio</strong> (OMC). Indymedia surgió como un espacio de publicación y coordinación de acciones de distintos medios alternativos y activistas, en respuesta a la desinformación y/o información distorsionada de los medios masivos.</p>
<p>En las movilizaciones de Seattle se utilizo un sitio Web donde era posible la publicación abierta e interactiva que se ha mantenido durante los 10 años de existencia de la red. <strong>Indymedia.org</strong> fue pionera en agrupar, dar visibilidad y facilitar la publicación de información textual y multimedia generada por militantes, movimientos sociales, organizaciones políticas, de derechos humanos o personas. Actualmente esta práctica es conocida como <strong><em>“periodismo ciudadano”</em></strong> o <strong>Internet  2.0, </strong>modalidad que algunos medios masivos están utilizando.</p>
<p>Luego de Seattle surgieron nuevos nodos de Indymedia, en este momento existen más de 190 colectivos de la Red Global Indymedia, distribuidos por los cinco continentes. Los y las integrantes de los diversos colectivos de todo el mundo, somos militantes sociales, la participación en la red es voluntaria, por lo que nadie recibe paga alguna por la tarea que realiza, como tampoco es requisito tener alguna formación en comunicación o tecnología. Los colectivos de la red somos horizontales, construimos nuestros acuerdos mediante consenso y adscribimos a principios anti capitalistas, anti jerárquicos, anti sexistas, anti patriarcales. Entendemos la  comunicación como un bien social y no una mercancía.</p>
<p>Los medios masivos son monopolios capitalistas, que representan grandes corporaciones económicas. El lugar que ocupamos las mujeres, en esos medios: es el peor.</p>
<p>Históricamente hemos luchado por cada uno de los derechos que gozamos –las que gozamos de algún derecho- y tendremos que seguir luchando para conquistar cada uno de los derechos que todavía no tenemos. El patriarcado, desde el comienzo nos ha oprimido y a determinado roles claros dentro de la sociedad: madres, esposas, cuidadoras, putas, consumidoras etc. y dentro de esto roles, ha construido estereotipos: madre abnegada, la puta en la cama, la puta de la esquina, la esposa fiel, la esposa sumisa, entre otros. Los medios han colaborado para reforzar estos roles/estereotipos construyendo una realidad social, donde nosotras las mujeres no formamos parte de la agenda de los temas importantes, salvo claro, desde una mirada patriarcal.
</p>
<!--more-->
</p>
<p class="bMore"><a id="more194" name="more194"></a></p>
<p>Algunos medios directamente nos ignoran, otros nos banalizan y otros, los más progres nos relegan a algún suplemento, sin embargo esta producción esta dirigido sólo a un grupo de mujeres. En esta representación, que los medios hacen de las mujeres, hay algunas que son más invisibilizadas, son las mujeres de los sectores populares, las que no compran diario, no usan Internet, no leen revistas, ni suplementos. Estas mujeres quienes deben sumar a la opresión por el simple hecho de ser mujer, la de su clase, su etnia, su origen, difícilmente tengan algún espacio en los medios de comunicación, salvo si se ven implicadas en algún hecho policial o catastrófico. Para la mayoría de los medios la violencia de género continúan siendo violencia domestica, crímenes pasionales, la trata de personas trata de blancas y estos hechos llenan la sección policiales. Cuanto más detalle: mejor. Cuanto más morboso: mejor.</p>
<p>Luego tenemos la representación de la mujer en la televisión, donde se construye más fuertemente los estereotipos asignados por el patriarcado, porque las palabras se refuerzan con las imágenes. Entonces pasamos de telenovelas donde sufrimos y lloramos, a programas donde sólo somos un culo y un par de tetas. Venden los secretos más íntimos de nuestra vecina por mensaje sms. Lavamos la ropa con sexto sentido. Cuidamos el brillo de nuestro pelo. Nos ayuda un héroe –varón- de ficción. Todas padecemos transito lento y terminamos nuestro día infladas como un globo. Nos preocupa y nos ocupa la celulitis <strong><em>“esa  fea palabra”</em></strong> según afirma una modelo<strong><em>.</em></strong> Y por supuesto: envejecer. Y si se nos ocurre envejecer y tener celulitis estamos en el peor de los infiernos. En forma resumida, este es el lugar que los medios masivos de información y/o comunicación nos conceden a las mujeres.</p>
<p>Para desbaratar esta mirada que se tiene sobre las mujeres, es necesario comenzar a poner en cuestión estos temas. Debatirlos. Discutir la comunicación toda. Considerar si existen fisuras en los grandes medios. En el caso que existan, si son producto de la presión social o por la acción de alguna/o que otra/o periodista con más o menos compromiso. Y en todo caso, de que manera estas fisuras aportan –si es que aportan algo- al crecimiento y fortalecimiento del movimiento de mujeres. Los medios se sirven de la información para desinformar pero también para silenciar, porque lo que no se dice no existe y lo que se dice a medias confunde y esto le conviene al sistema patriarcal y capitalista.</p>
<p>Ejemplo de ello es el<strong> Encuentro Nacional de Mujeres</strong> que se realiza hace más de 20 años y que actualmente tiene un piso de asistencia de 15.000 mujeres, de distintos puntos del país. Este hecho –inédito en el mundo- ha sido invisibilizado sistemáticamente por los grandes medios.</p>
<p>Sin embargo las mujeres hemos sorteado esos escollos y continuamos fortaleciendo los encuentros. Los medios que invisibilizan hechos como este son los mismos que rara vez dicen que la trata es consecuencia de la prostitución, que los “clientes” en realidad son prostituyentes. Que el aborto clandestino mata a las pobres y que no es un tema sólo de mujeres. Que los docentes son mayoritariamente mujeres. Que la violencia machista mata con saña. El caso de <strong>Graciela Aguirre</strong> que mató a su marido en defensa propia, salio en cadena por todos los medios, no por el hecho de ser victima de violencia durante años, sino porque tuvo la osadía de defenderse. En cambio el caso de <strong>Daniela Araujo </strong><strong>de</strong><strong>16 años, </strong>que agonizó  durante 10 días en el 2008 producto de los<strong> </strong>golpes, puñaladas y tortura,  producida aparentemente por una picana eléctrica, apenas ocupo unas líneas en  policiales.</p>
<p>Como  dice Ramonet en su articulo <strong>Comunicación  versus Información</strong>: <strong><em>“Informarse sigue siendo una actividad productiva, imposible de realizar sin un esfuerzo y exige una verdadera movilización intelectual”</em></strong> A lo que agregaría que es necesario que las mujeres nos empoderarnos y comencemos a producir nuestra propia información, por medio de redes propias, donde sea posible socializar la comunicación y despojarla del valor de mercancía. La comunicación tiene que dejar de estar en algunas manos que responden, finalmente, a grupos económicos y políticos que se benefician del patriarcado. Las mujeres debemos comenzar a construir nuestra propia agenda. Nosotras sabemos que queremos decir, que queremos escuchar, que temas nos interesan, que problemas nos afectan. Porque somos mujeres diversas, con realidades diversas.</p>
<p>Para finalizar tomo las palabras utilizadas en la acción de las compañeras de Malas como las Arañas de La Plata. El 9 de marzo se festejaban los 50 años de la muñeca Barbie. Ellas consideraron que la mejor forma de festejar el cumpleaños de tan esbelta muñeca era quemándola, y con ella, quemaron los estereotipos de belleza: <strong><em>“Somos gordas, peludas, anteojudas, mestizas, negras, originarias, piqueteras, niñas, viejas, altas, bajas, machonas, trans, tortilleras, putas, ateas, locas, inteligentes, rebeldes, pobres”.</em></strong> También podemos ser  comunicadoras.</p>
</div>
<p><a href="http://zula.nireblog.com/post/2009/03/18/mujer-y-medios-de-comunicacion-una-mirada-militante-y-feminista#comments">Comments</a></p>]]></description>
	<pubDate>Wed, 18 Mar 2009 12:05:49 -0300</pubDate>	</item>
	<item>
	<title>Boicot al Estado de Israel</title>
	<link>http://zula.nireblog.com/post/2009/01/09/boicot-al-estado-de-israel</link>
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		<description><![CDATA[<p>Mujeres de Negro por Gente de Radio.</p>
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</p>
<p><a href="http://zula.nireblog.com/post/2009/01/09/boicot-al-estado-de-israel#comments">Comments</a></p>]]></description>
	<pubDate>Fri, 09 Jan 2009 21:25:29 -0300</pubDate>	</item>
	<item>
	<title>Prostituídas y prostituidores: dos psicologías enfrentadas</title>
	<link>http://zula.nireblog.com/post/2008/12/30/prostituidas-y-prostituidores-dos-psicologias-enfrentadas</link>
	<guid>http://zula.nireblog.com/post/2008/12/30/prostituidas-y-prostituidores-dos-psicologias-enfrentadas</guid>
		<description><![CDATA[<p>Por Carlos Paris</p>
<p>Voy a imprimir un pequeño giro al tema que me ha sido propuesto por la organización del Congreso, “Prostituidas y prostituidores: dos psicologías enfrententadas”, para analizar más que los aspectos psicológicos- en que, por añadidura no soy experto- los roles o papeles de ambas partes. Pienso, en efecto, que las psicologías en cuanto fenómenos individuales, tanto del cliente como de la prostituída, pueden ser enormemente variadas, recorren un amplísimo campo de posibilidades, en cambio, sus situaciones objetivas, los papeles desde los cuales uno y otra se relacionan resultan susceptibles de una descripción comunitaria y representan el nudo del debate sobre la prostitución, así como de las políticas con que esta realidad debe ser afrontada. Y, como se trata de una relación dual, con funciones complementarias, me veré obligado a hablar de sus dos términos, no sólo el llamado “cliente” sino también de la mujer o prostituída. En esta perspectiva nos encontramos ante dos lecturas y valoraciones inversas: la que podemos designar como leyenda áurea o leyenda rosa de la prostitución y aquella que desvela la cruda realidad de los hechos.</p>
<p><strong>Cliente y prostituta en la “leyenda äurea”</strong></p>
<p>“Dos adultos mantienen una relación sexual tras convenir un precio”. ¿No constituye ello un acuerdo perfectamente aceptable? Puede ser repudiada semejante relación si es establecida con menores de edad, con personas sometidas a coacción, forzadas, o si entran en juego drogas ilegales. Pero no, si trata de una relación entre seres libres, en el ejercicio pleno de sus facultades. Así se explica la Asociación de Empresarios de Locales de Alterne, (ANELA) según reproduce Joaquín Prieto en una reciente colaboración publicada en El País. <font size="1">(1)</font></p>
<p>Consecuentemente, fuera de estos límites, condenar la prostitución únicamente tiene sentido desde posiciones que rechazan el sexo y su libre ejercicio, desde actitudes represivas ante la sexualidad. Ya sea por inmadurez y ñoñería ante nuestro cuerpo y sus pulsiones, por falta de capacidad para asumir nuestra plena realidad. Ya, según la doctrina católica oficial, por la ordenación de la sexualidad humana a la reproducción que permite su ejercicio exclusivamente dentro del matrimonio y sin el uso de medidas contraceptivas. Aunque, ciertamente los teólogos no hayan tenido empacho en considerar necesaria la prostitución, según la teoría del “mal menor”. Y, curiosamente, es esta teoría la que hoy vemos reaparecer, secularizada, en voces como la de la catedrática Mercedes García Arán, que, si bien no osan entrar a discutir éticamente la relación prostituyente, mantienen que su supresión generaría caóticos desordenes. <font size="1">(2)</font></p>
<p>Mas no es ésta teoría del mal menor, la visión expresada por la ANELA, y, en general, por las posiciones proclamadoras de la leyenda áurea. Según ellas, se trata de una relación en que un individuo, normal y mayoritariamente un hombre, requiere ciertos servicios y está dispuesto a pagar por su suministro, a quien se los proporcione. Estos servicios son de índole sexual. Pero nada los diferencia, a no ser que tengamos una concepción represiva de la sexualidad, de otros, tales como la limpieza del hogar, la atención del camarero o camarera a la mesa en que nos sentamos en una cafetería, el tratamiento por el médico de nuestras dolencias o la asistencia que el abogado nos proporciona en un trance jurídico. Y el individuo en cuestión busca y encuentra una mujer dispuesta a prestarle los servicios deseados. Lo hace libremente, de acuerdo con esta descripción, pero, sin duda -hay que reconocerlo- no por gusto, buscando su satisfacción propia, al modo del cliente. Ni mucho menos por amor, cosa imposible, tratándose, al menos en un primer encuentro, de un desconocido. Lo hace, y ello diferencia radicalmente esta situación de las habituales, normales, relaciones sexuales, para obtener unos ingresos que le permitan sobrevivir en los casos más necesitados o le posibiliten elevar su nivel de vida en meretrices acomodadas.
</p>
<!--more-->
</p>
<p>Entonces, su entrega y actividad ha de ser planteada como un trabajo. La prostituta es redefinida como “trabajadora del sexo”. Se aduce, para quitar  hierro al asunto, que incluso hay trabajos más duros y más explotadores que el suyo. Y, como los otros trabajadores,  la mujer dedicada a la prostitución debe obtener los derechos laborales que la actual legislación prescribe. Tal es la perspectiva de las relaciones entre cliente y prostituta defendida por los partidarios de la leyenda áurea y cuya  consecuencia práctica es que la prostitución debe ser aceptada y mantenida, sin más necesidad que la de regularla por parte de los poderes públicos.</p>
<p><strong>La cruda y dura realidad de la relación</strong></p>
<p>Es interesante observar el falaz juego de esta descripción punto por punto. Algunos detalles de importancia menor, no dejan, sin embargo, de ser significativos. Por ejemplo, he hemos hablado de “un individuo” y ello no siempre se ajusta a la realidad. No debemos olvidar que muchas veces la visita a los burdeles se realiza en pandilla. Como una juerga colectiva, por hombres cargados de alcohol- droga admisibe en la doctrina de la ANELA, pues no está prohibida- y en un clima supermachista, en el cual alguno llega a decir: “vamos a dar una paliza a las putas”. Si no siempre es tan alto el grado de brutalidad y actitudes primarias, en todo caso resulta normal la acumulación de clientes que, sucesivamente, en lamentable hilera, se satisfacen con una prostituta, en ocasiones hasta agotarla. Según Anita Sand se puede contar el número de cuarenta o cincuenta clientes por cada mujer prostituída. <font size="1">(3)</font></p>
<p>Pero lo decisivo, sin extendernos en comentar aspectos más accesorios, es el deslizamiento que se ha producido de la realidad a su idealización manipulannte. Y la tranquila aceptación de un mundo degradado. Las relaciones sexuales humanas son expresión bien del amor en los casos más nobles, bien de un deseo de goce libre y mutuamente compartido. Y tal es su normal realización. No debemos olvidarlo. En la prostitución asistimos a una radical transformación de estas relaciones. Degradadas y desiguales, se han convertido en “prestación de servicios”.</p>
<p>En términos lógicos reina una completa asimetría. Y dicha asimetría, expresada en su forma más suave, es la de un protagonista dominante y una sirviente. De un lado se sitúa activamente un hombre que experimenta la sexualidad como necesidad fisiológica y como voluntad de goce. Posee el poder del dinero y, aún podríamos añadir, el prestigio social. Actúa como soberano. De otro un sujeto pasivo, la mujer, o -si se quiere ampliar el campo hacia fenómenos más minoritarios- el ser prostituído, para quien la relación no tiene más razón y atractivo que el de los ingresos que le proporciona. Sólo éstos le dan sentido. Pero, entonces, se ha convertido, no ya en sirviente, sino en mero objeto, utilizado por el ser que goza de ella. Podemos decir que la mujer sumida en la prostitución no se ve en función de sí misma, sino en el espejo que es el ojo del cliente, como realidad que puede satisfacer a éste. Se ha borrado a sí misma, como ser personal, convertida en mercancía. Por supuesto, la terminología de cliente y prostituta, debe ser sustituída por la prostituidor y prostituída.</p>
<p><strong>Patriarcalismo, mercantilismo  y racismo en la prostitución</strong></p>
<p>El carácter patriarcal de la relación resulta evidente. Corresponde a un mundo en que el varón maneja el dinero y tiene derecho a satisfacer a gusto sus instintos. Son tan poderosos que no se les puede poner barreras. En otro caso se incendiaría el mundo. La mujer aparece como un ser necesitado, carente de posibilidades por sí misma y además es despojada de sexualidad propia. Aunque rizando el rizo de sus sumisión, simule un placer no experimentado, para gratificar la virilidad del prostituidor. Es el colmo de la farsa montada por la dominación patriarcal.</p>
<p>Significativo de este carácter patriarcal de la prostitución resulta el hecho de que el combate por la abolición de la prostitución es en su mayor parte librado por mujeres feministas. Por aquellas que promueven un mundo igualitario, roto el dominio del varón, mientras que tantos hombres se muestran partidarios de mantener la prostitución. Los que la defienden más encarnizadamente son beneficiarios económicos del fenómeno como empresarios o chulos, otros se complacen en frecuentar los burdeles y finalmente muchos poco sensibles para la liberación total de la mujer se muestran indiferentes o abogan por la regularización. Y, así, sólo se consiguió la prohibición y sanción de los clientes en Suecia, cuando el Parlamento resultó compuesto igualitariamente por hombres y mujeres.</p>
<p>Junto al patriarcalismo, se manifiesta el mercantilismo que ha dominado la historia humana y ha alcanzado su ápice en el capitalismo. Ambos en estrecha relación. Como acabo de escribir es el varón quien maneja el dinero. Compra a la mujer en la forma más extendida de prostitución. En nuestra sociedad capitalista en que el dinero constituye el resorte más importante de poder, su distribución entre sexos es aplastantemente desigual en todos los niveles sociales. De un lado la feminización de la pobreza, de otro la acumulación de la riqueza o la superioridad de ingresos en manos masculinas. Y a partir de aquí la mercantilización inunda todo el mundo que estamos analizando.</p>
<p>Conforme a una sentencia del Tribunal de Luxemburgo de 2001 la prostitución constituye una “actividad económica”. Para la OIT (Organización Internacional del Trabajo) el “sector sexo” debería ser incluido en el actual mundo industrial. <font size="1">(4)</font> Y, evidentemente, estamos en presencia de una actividad económica. Según datos aireados por la portavoz socialista en la Comisión de Derechos Humanos del Parlamento Europeo, Elena Valenciano, sólo en España mueve dicha actividad 40 millones de euros diarios y alcanza en el mundo la cantidad de 5 billones de euros anuales. <font size="1">(5)</font> En algunos puntos del planeta este mercado del sexo alcanza proporciones extraordinarias. Según el informe de la OIT la prostitución constituye la principal fuente de ingresos en las economías deprimidas del sureste asiático (Malaisia, Indonesia, Tailandia y Filipinas). Ello ha exacerbado el reclutamiento de mujeres para dicha actividad. <font size="1">(6)</font></p>
<p>Y, en conjunto, se sitúa junto al mercado de armamentos y la droga entre los más cuantiosos negocios de nuestra sociedad. No deja de sorprender entonces el interesado y acendrado vigor con que la prostitución es defendida por sus actuales beneficiarios. Pero, aún se llega más lejos, cuando se proclama que su legalización suministraría importantes ingresos a las arcas de los Estados, gracias a la percepción de impuestos, como también defiende la OIT.</p>
<p>Mas semejante situación convertiría al Estado en cómplice y proxeneta. Consideración nada honrosa para un Estado que se pretende de Derecho. Al término despectivamente usado de “Estado bananero” habría que añadir ahora el de “Estado putero”. Y es que, evidentemente, el hecho de que la prostitución constituya una actividad económica explica el interés de sus beneficiarios, mas no justifica el mantenimiento de la misma. Como tampoco el del tráfico de armas y de drogas. Mas bien pone a la luz el carácter perverso de la prostitución, al transformar las relaciones sexuales en compraventa y al convertir en mercancía los cuerpos humanos, las mujeres, y su capacidad de servir de objeto de desahogo para los apetitos sexuales del varón. Como en Suecia propaló la campaña que condujo a la abolición de la prostitución, “comprar cuerpos humanos es un crimen”. Expresión justa, nada desmesurada, si nos percatamos de que, si bien la vida física de la prostituta no es suprimida -aunque en el límite de la violencia que, dígase lo que se quiera reina en este campo, se lleguen a producir verdaderos asesinatos <font size="1">(7)</font>- en todos los casos, aún sin violencia física, se anula la condición humana y personal de la mujer prostituída, al tratarla como mero objeto, al modo del esclavo.</p>
<p>Y la intensa actividad que mueve la prostitución debe ser categorizada, consecuentemente, como “crimen organizado”. Con el cual el prostituidor colabora activamente, ya que sin él no sedaría. Tal es la realidad recientemente denunciada en otra oportuna campaña, esta vez, en Almería, mediante carteles cuyo texto afirma: “La prostitución atenta contra los derechos fundamentales de miles de mujeres y niñas en todo el mundo y existe porque tú pagas”.</p>
<p>Junto al patriarcalismo y el mercantilismo, también otra lacra de nuestra historia se manifiesta aquí: el racismo. El hecho básico es la desigualdad económica y de poder entre razas que arroja a la mujeres de las razas dominadas al ejercicio de la prostitución, tanto en sus propios países como en tierras a que, en el tráfico de carne humana, son llevadas. Pero, además florece cierta mitología de lo exótico y de ardiente sexualidad de las mujeres no blancas, como han analizado y documentado Laura Keeler y Marjut Jyrkinen. <font size="1">(8)</font></p>
<p><strong>La pretendida libertad</strong></p>
<p>En una relación patriarcal, mercantilizada y racista ¿se puede mantener la libertad de la mujer prostituída? En la descripción áurea de las relaciones entre cliente y prostituta se afirma la libertad de la prostituta como requisito para una relación lícita y, por ende, regulable. Aun en el supuesto de aceptar la conversión de la sexualidad en negocio mercantil, evidentemente todo contrato económico, para ser válido ha de establecerse en condiciones de libertad. Entonces debemos preguntarnos ¿existe verdaderamente esta pretendida libertad?</p>
<p>Al respecto, podríamos considerar tres grandes situaciones típicas en la mujeres que se encuentran sumidas en el orbe de la prostitución. En primer lugar aquellas que han sido literalmente forzadas, obligadas bajo poderosísima coacción a convertirse en prostitutas, cosa que -como no deja de ser natural- en modo alguno deseaban. Resulta que, en nuestros días, y en nuestro mundo industrial avanzado, constituyen la inmensa mayoría. Según datos de la Policía Nacional y la Guardia Civil, el 90% de las mujeres que actualmente ejercen la prostitución en España son extranjeras. Evidentemente no se trata de turistas que viajan desde países ricos y quieren compaginar nuestro sol y nuestras playas con la prestación de servicios al macho ibérico. Vienen de países de la Europa del Este, cuya incorporación al triunfante capitalismo globalizador les ha hundido en la miseria, también provienen del subdesarrollo creciente de naciones de Ibero-América, o de la abandonada África. Han sido traídas engañosamente con la promesa de ofrecerles un trabajo, que no se anunciaba precisamente como “trabajo del sexo”. Y, luego, llegadas a la tierra prometida, tras haberse endeudado hasta las cejas, son forzadas a ejercer la prostitución. Caen prisioneras, encerradas, a veces sin otra ropa que la erótica con que deben excitar a los clientes, pero con la cual no pueden salir a la calle. Amenazadas y sometidas al terror, en ocasiones, son, incluso, vendidas. Semejante tráfico de carne humana femenina, que adapta a los tiempos actuales el transporte de esclavos, no es un fenómeno marginal en la realidad que estamos considerando, como los voceros de la prostitución pretenden, define su situación aplastantemente mayoritaria. En la cual las mujeres son víctimas, tanto de la violencia y la codicia patriarcal, como de la que preside, en estrecha relación con ella, el actual orden económico mundial. Y el llamado turismo sexual -ahora con el aditamento de explotar infantes desvalidos- completa y redondea este siniestro panorama en que los varones ricos y poderosos del Primer Mundo satisfacen sus instintos en la carne de los países pobres, esperándola en su confortable mansión o viajando en busca de ella.</p>
<p>Es el tremendo espectáculo que ofrece un mundo interrelacionado y cruzado por las comunicaciones en una tecnología puesta al servicio no del desarrollo planaterio, sino de la voluntad y beneficio de los poderosos. Pero, no sólo la prostitución es ejercida por mujeres arrancadas a su patria, también es practicada, y así tradicionalmente lo ha sido, en el propio país, sin necesidad de salir de él, a veces con el desplazamiento de las zonas más pobres, rurales, a las grandes urbes. En este sentido se puede dibujar un recorrido que va del pueblo al servicio doméstico en la ciudad, y, en él, al abuso de los señoritos de la casa para acabar en la prostitución. ¿Es factible describir esta historia como un ejercicio de la libertad? En primer lugar, sin duda, cabe hablar de los hombres en cuyas manos esta criatura puede caer para ser explotada y manejada, de los chulos en pequeña escala y de los propietarios de locales y negociantes del sexo. Pero, aún prescindiendo de estas situaciones, imaginando una mujer que ejerce como prostituta por cuenta propia ¿en qué medida la decisión de vender su cuerpo es libre? Distingamos, al respecto, entre voluntariedad y libertad. Y, con arreglo a tal precisión, podríamos decir que en este caso la decisión es voluntaria, pero no estrictamente libre. Aunque arranca de la iniciativa personal, no de una directa coacción de un individuo dominador, está condicionada tal opción por un marco de posibilidades que la fuerzan. Por el acecho de la miseria, de la indigencia, de la penuria. La prostitución aparece como vía para sobrevivir.</p>
<p>En un reciente programa de televisión sobre el sexo en Brasil, una mujer que se ganaba la vida como prostituta así lo declaraba. No había encontrado otra posibilidad para sobrevivir y confiaba en que, ejerciendo la prostitución, conseguiría que su hija no se viera obligada a afrontar el mismo triste destino. Ciertamente no parecía muy satisfecha con su mal llamado trabajo.</p>
<p>Por encima de estos dos mundos, se encuentra el minoritario de la prostitución de lujo, o alta prostitución. Está integrado por mujeres que, supuestamente, han ingresado en este universo de servicio al placer masculino, no por el apremio de la necesidad ni por la fuerza y el engaño, sino por el puro afán de lucro. Refinadas, educadas, obtienen los más altos ingresos por su actividad. Si Lenin hablaba de la aristocracia obrera, aquí -aunque ello no signifique aceptar la idea de la prostitución como trabajo- podríamos hablar de la aristocracia de la prostitución. Y parecería, a primera vista, que en este nivel ciertamente la elección ha sido indiscutiblemente libre.</p>
<p>Examinemos críticamente esta presunción. Sin duda no han actuado las intensas coacciones físicas y económicas que hemos denunciado en los mayoritarios casos anteriores, pero, aún en esta realidad minoritaria, se acusa la presencia de presiones sutiles que cuestionan la pretendida libertad. En primer lugar, la escandalosa diferencia de retribución entre un trabajo productivo y los ingresos obtenidos por complacer los gustos del varón de alta posición. Situación sólo concebible en una sociedad dominada por el despotismo patriarcal, que rige su economía, y para el cual priman, sobre cualquier otra necesidad, los caprichos del hombre de las altas clases sociales. Y esta desigualdad estructural opera sobre mentes que han sido troqueladas por la mitología del consumo, por el acceso a lujos, a los cuales este hombre satisfecho por el servicio femenino abre puertas. Como vemos, la pretendida libertad de las mujeres dedicadas a la prostitución se esfuma, cuando la sometemos a crítica, y, al modo en que Diógenes buscaba al hombre verdadero, tendríamos que tratar de encontrarla con un candil.</p>
<p><strong>La prostitución disfrazada como trabajo</strong></p>
<p>Si hemos examinado críticamente la pretendida libertad de la mujer prostituída, no resulta menos importante atender, ahora, al intento de convertir su actividad en un trabajo. Quizá este planteamiento trate de basarse en el hecho de que la prostitución es una actividad económica, como hemos visto, y representa una fuente de ingresos para la persona que se dedica a ella. Pero, evidentemente, no toda actividad que genera ingresos para quien la ejerce puede ser categorizada como trabajo. En tal caso habría que considerar el robo o la estafa como trabajos, a veces de alta calidad y muy rentables. Y, ciertamente, así son expresados en el argot del gremio de ladrones o estafadores, pero no en el uso social y jurídico. Lo mismo cabría decir del juego, y a nadie se le ocurre que comprar un décimo de lotería y cobrar el premio, si éste es obtenido, se defina como un trabajo. En cambio, se dan verdaderos trabajos, como el llamado “trabajo voluntario”, que, hechos por altruismo, no revierten en ninguna compensación económica. Y en la histórica explotación de la mano de obra esclava asistimos, sin duda, a duros trabajos que no son retribuidos.</p>
<p>El concepto de trabajo, rigurosamente entendido, supone el desempeño una actividad encaminada ya a la producción de una obra, industrial, manufacturera, intelectual o artística, ya a la extracción de bienes naturales, como en la minería o la pesca, ya a la prestación de servicios. Es preciso insistir en la idea de “actividad”, como algo que pone en funcionamiento nuestras facultades físicas y mentales, según las destrezas que previamente hemos adquirido. Así el obrero en la sociedad capitalista, a cambio de un salario, vende su fuerza de trabajo al propietario de los medios de producción. Se puede hablar de explotación, en la medida en que el capitalista obtiene una plusvalía. Se beneficia del trabajo y aumenta su riqueza. Y, ciertamente, el sistema capitalista no representa la forma más justa y humana de organizar la producción, que encontraría en la propiedad colectiva de los medios de producción una fórmula más alta y racionalmente equitativa. Pero, indubitablemente, lo que el proletario vende es su fuerza de trabajo. Algo exterior, no se vende a sí mismo. No vende su cuerpo, ni su intimidad. La mercancía que sitúa en el mercado laboral es su capacidad productiva externa, no su realidad personal, como el esclavo o la esclava que son vendidos y comprados en su entera realidad, en un mercado de carne humana, despojados de la condición de personas.</p>
<p>Y algo análogo podemos decir de otros trabajos, en que una actividad, sea la propia de una profesión liberal, sean servicios manuales, logra una retribución. Un cliente de un restaurante no se permite derechos sobre el cuerpo de quien le sirve. Y el camarero o camera consideraría un ultraje ser manoseada por dicho cliente. Tampoco una persona que se vale de los servicios de un médico o de un abogado adquiere el derecho de imponerle sus ideas o aspirar a que realice acciones que contradigan la ética del profesional. Y es que, aunque en ocasiones se afirme que en nuestra sociedad todo se compra y se vende, aún el más descarado mercantilimo tiene sus límitres. Y, entre ellos, debe figurar la prohibición de comprar algo tan íntimo, personal y noble, como es la sexualidad y su realización.</p>
<p>Frecuentemente se dice, con justo repudio, que en la prostitución se compra el cuerpo de la mujer o del ser prostiuído. Ello es verdad, pero aún tal decir constituye una expresión demasiado débil, respecto a la intensidad de la venta. Porque el cuerpo no es algo exterior, que posee un yo angélico, como pensaba Descartes o ha expresado Gabriel Marcel. El cuerpo es nuestra realidad personal, inseparable del yo, es aquello que nos define, con que hacemos nuestra biografía. Constituye nuestra identidad. Vender el cuerpo es venderse a sí mismo. Y si es alguien exterior quien realiza la venta, como, por desgracia, ocurre con notable intensidad en el tráfico de mujeres es un vendedor de esclavas, como los antiguos negreros.</p>
<p>Conceptualmente, no es posible, por todo lo que acabo de argüir y han argumentado muchas voces, categorizar a la prostitución como un trabajo, sin incidir en grave confusión. Pero, además, debemos pensar en las consecuencias lógicas, a que conduciría la inclusión de tal actividad en el mundo laboral, si se desarrolla estrictamente. Como ha puntualizado Lidia Falcón, en tal caso, habría que pensar que a una prostituta sin trabajo le correspondería ir al INEM a solicitar un burdel y se abriría una bolsa laboral con la oferta de puestos de prostitución. Entonces cabe –prosigue Lidia Falcón– que <em>“a cualquier mujer que se encuentre en el paro, aunque previamente haya trabajado siempre en fábricas u oficinas, se le podrá ofrecer el “empleo” en un burdel. Si no tiene trabajo en el sector en que se ha formado, puede, sin embargo, ser prostituta”</em>. <font size="1">(9)</font></p>
<p>Parece una siniestra broma surrealista. Sin embargo, observemos lo que  nos relata Gisela Dütting en Holanda: <em>”...a algunas personas desempleadas se les ofreció trabajar como recepcionistas en burdeles. Si se niegan a aceptar el trabajo, pierden sus beneficios sociales y el seguro de desempleo”</em>. <font size="1">(10)</font> Aunque el trabajo ofrecido no era estrictamente el de prostituta, imponía la colaboración y presencia en esta actividad a personas que la rechazaban y al rechazarla quedaban gravemente perjudicadas.</p>
<p>En línea con todo lo que venimos comentando, el Grupo de Trabajo sobre las Formas Contemporáneas de la Esclavitud del Consejo Económico y Social de las Naciones Unidas, en el año 2003 se declaró <em>“convencido de que  la prostitución nunca puede considerarse un trabajo legítimo”</em>.</p>
<p><strong>La degradación del prostituidor</strong></p>
<p>Si, en la relación entre prostituída y prostituidor, la explotación y alienación a que la primera de estas figuras es sometida, se revela escandalosamente manifiesta, una vez que hemos desenmascarado la leyenda áurea, no deja de ser cierta también la degradación en que el prostituidor cae. Como ya en otras ocasiones he explicado y escrito, <font size="1">(11)</font> semejante degradación adquiere dos aspectos principales. Uno de ellos es la despersonalización, el otro la deshumanización, la caída en una conducta puramente zoológica, de instintividad animal.</p>
<p>El llamado cliente paga, utiliza la superioridad de su dinero para comprar a una mujer -en ciertos casos un niño, niña o un adulto masculino- que se encuentra en inferioridad económica. Pero, al hacerlo, no solo cosifica el ser comprado, borra, también, su identidad personal propia. Se convierte, dentro de una íntima relación, en mera y pura moneda, que es aquello a que la prostituida se ofrece. ¿No representa una alineación perder el rostro humano y transformarlo en un fajo de billetes? ¿No se desprecia a sí mismo en su identidad, al desaparecer transmutado en dinero?. ¡ Qué triste estima de su propia persona!</p>
<p>En el otro aspecto, el prostituidor aparece ciego para el mundo que las pulsiones sexuales abren en la condición humana. En lugar de dirigirlas hacia una relación personal, busca el mero desahogo fisiológico, a cuenta de un ser en quien descarga sus instintos. No sólo este ser utilizado es degradado, también lo es el hombre que actúa como mero macho animal.</p>
<p>Pero, además, es el responsable del hundimiento en una indigna humanidad. La prostiuída ocupa en su relación el lugar de víctima y de objeto. Es utilizada por la pura fuerza o por el poder económico. El prostituidor es el sujeto responsable de este abismo de inhumanidad. Para salir de él debe ser disuadido mediante el castigo, tal como en Suecia o en Corea del Sur se ha establecido. Tanto el proxeneta como el llamado cliente, más exactamente el degradado prostituidor, han de ser perseguidos hasta borrar estas criminales figuras de nuestra sociedad y avanzar hacia un mundo en que las relaciones sexuales alcancen la dignidad y plenitud que corresponde a la condición humana.</p>
<hr />
<p><font size="1"><strong>Notas:</strong></font></p>
<p><font size="1">(1) Prieto, Joaquín, “Una fábrica incontrolada de dinero negro”, El País, 27 de septiembre, de 2005, p. 17.<br /> </font><font size="1">(2) García Arán, Mercedes, “ Prostitución y derechos” en “El Periódico” 4 de octubre de 2005.<br /> (3) Sand, Anita, “Comprar sexo es un crimen” en Poder y Libertad, nº 34, año 2003, p. 38.<br /> (4) Véase  la aguda crítica de Raymond, Janice, “Legitimar la prostitución- La Organización Internacional<br /> del Trabajo llama al reconocimiento de la industria sexual” en “Poder y Libertad”, nº 34, año 2003, pp. 44-46.<br /> (5) Valenciano Elena, “Mercado de mujeres” en el País, 31 de agosto de 2005.<br /> (6) Raymond,  J. op. cit. p.44<br /> (7) Una  investigación canadiense ha mostrado que las mujeres en la prostitución tienen cuarenta veces mayor riesgo de ser asesinadas, en comparación con mujeres corrientes ( Sand, Anita, “Comprar sexo es un crimen” en Poder y Libertad, nº 38, año 2003, p. 39.<br /> (8) Véase Keeler, Laura y Jyrkinen M. “Racismo en el comercio sexual en Finlandia” en Poder y Libertad, nº 34, año 2003, pp. 48-50.<br /> (9) Falcón, Lidia, “Falsedades sobre la prostitución”, en Poder y Libertad, nº 34, año 2003,p.  19.<br /> (10) Gisela Dütting, “Legalizar la prostitución en Holanda” en Poder y libertad, nº 34, año 2003, p. 15.<br /> (10) París, Carlos, “La degradación del hombre en la prostitución” en Poder y Libertad, nº 34, año 2003, pp. 26- 29.</font></p>
<p><a href="http://zula.nireblog.com/post/2008/12/30/prostituidas-y-prostituidores-dos-psicologias-enfrentadas#comments">Comments</a></p>]]></description>
	<pubDate>Tue, 30 Dec 2008 16:12:14 -0300</pubDate>	</item>
	<item>
	<title>La soledad de la puta</title>
	<link>http://zula.nireblog.com/post/2008/12/30/la-soledad-de-la-puta</link>
	<guid>http://zula.nireblog.com/post/2008/12/30/la-soledad-de-la-puta</guid>
		<description><![CDATA[<p>Por Sonia Sanchez</p>
<p>Quiero hablar y reflexionar con ustedes de la soledad de la puta, hablar de esa soledad tan desigual que ya es obscena.</p>
<p>Soledad que es atravesada por relaciones de poder sobre ese cuerpo y subjetividad; para que no puedan pensarse y verse por fuera del ejercicio de expropiación y explotación a la que están sometidas.</p>
<p>¿Alguna vez lo pensaron eso?, esta soledad que viene acompañada y sostenida por la omisión de muchas y muchos, por programas incompletos, por programas de prevención. ¿Prevención de qué? ¿de salud? ¿de tráfico? ¿de violación?</p>
<p>No, no se puede hablar de prevención cuando hay hambre, cuando hay necesidad de un trabajo, de un techo propio, cuando no se sabe leer ni escribir, cuando se quiere vivir dignamente y la señora burocracia y miles de requisitos les dice no, cuando no se es libre.
</p>
<!--more-->
</p>
<p>Cómo trabajar el tema de explotación, de prostitución, cuando a estas personas no se las escucha, no se las ve, cuando gran parte de esta sociedad tiene un rol silente y a la vez verdugo ante esta situación.</p>
<p>Cómo trabajar la fragilidad en estas mujeres, cómo despertar esa fragilidad en las personas que tienen un puesto de poder, en lugares claves, para que haya un cambio.</p>
<p>Es distinto leer un libro sobre la explotación a escuchar una persona que lo fue, leer sobre la prostitución cuando hay putas que quieren vomitar tanto dolor verbalmente, y se les tapa la boca con forros, y con una caja de alimentos.</p>
<p>Con el hambre no se negocia, no hay negociación posible. Y de eso las putas y en particular las mayores lo saben, lo padecen, y lo viven a diario.</p>
<p>Rostros surcados por el tiempo, cuerpos avejentados, gastados, golpeados, atravesados por el miedo, la vergüenza, y hoy por el sida.</p>
<p>Dios, si ya era brutal ser puta, y vieja ¿te imaginás con sida? No, no hay imaginación posible que pueda transportarte a ese lugar. Todo mi ser se convierte en un cuerpo vibrátil mirando la realidad sin maquillaje, sin ese polvo que suaviza y tapa. Pero no basta con ello, se necesita de más, se necesita trabajar los prejuicios de cada uno y una, de políticas de empleos capaces de contener y fortalecer una subjetividad más libre.</p>
<p>Mi fragilidad estalla en mil gritos, en impotencia, en rabia, y bronca. Siii, sólo le cuesta 5 pesos al sida ser uno más que ocupa, usurpa, expropia, y abusa de ese cuerpo hambreado, para seguir enmudeciéndolo.</p>
<p>Mirando la cara del hambre prostituido, no puedo seguir callada, menos cuando las/os legisladoras/es quieren reglamentar esta esclavitud, convertirlos en empresarios a los proxenetas, cuando el Ministerio de Salud bonaerense (Claudio Mate) apoya y fomenta guetos sanitarios para las prostitutas, cuando sindicalistas, ONGs, hombres y mujeres apoyan esta esclavitud, explotación sexual como trabajo y profesión, a ellos les digo ¿cuando comiencen los talleres de formación profesional para ser putas?, ¿se lo recomendarían a sus hijas como una profesión más, como ser abogada, doctora, enfermera, maestra, periodista...?</p>
<p>Todos estos neoliberales junto con los usuarios son los que te educan para ser una puta productiva y sumisa, hoy en esta sociedad que tiene como eje central el consumo y la comunicación, a las putas se las aísla y se las mantiene a todas juntas, sin posibilidad de crear nuevas relaciones, de gozar de los beneficios que tienes como ciudadanas (ejem los hospitales) eso hacen las/os fiolas/os, no dejan que hables, que te relaciones con otras personas (en el mundo de la prostitución le llamamos a estas otras, locas sueltas, no tienen fiolos), de esta manera el control que se tiene sobre ese cuerpo es absoluto.</p>
<p>A partir de ese control se obtiene toda la información para armar proyectos, para vivir de la prostitución ajena, para hacer una introspección sobre sus miedos, deseos, angustias, porque hoy ya no alcanza con sólo estudiar la vagina de la puta.</p>
<p><a href="http://zula.nireblog.com/post/2008/12/30/la-soledad-de-la-puta#comments">Comments</a></p>]]></description>
	<pubDate>Tue, 30 Dec 2008 16:01:55 -0300</pubDate>	</item>
	<item>
	<title>La prostitución: Una aproximación Descriptiva</title>
	<link>http://zula.nireblog.com/post/2008/11/10/la-prostitucion-una-aproximacion-descriptiva</link>
	<guid>http://zula.nireblog.com/post/2008/11/10/la-prostitucion-una-aproximacion-descriptiva</guid>
		<description><![CDATA[<p>Por Zerbitzuan.net </p>
<p>La prostitución, es decir la venta de servicios sexuales, es un tema que se presta con dificultad al análisis objetivo y sereno. Aunque a primera vista se pueda pensar que la dificultad estriba únicamente en los tabúes morales, lo que realmente pesa es la ambigüedad que envuelve al fenómeno. Un dato importante a la hora de explicar dicha ambigüedad, es que la prostitución constituye ante todo un sistema organizado y mantenido gracias a múltiples compromisos y numerosas ramificaciones en el mundo de la criminalidad, del tráfico de drogas y de los grandes negocios. De hecho, y según datos referentes a Francia, de los siete mil millones de francos (1) que se mueven<br /> anualmente en esta actividad, sólo el 10 °/o queda en manos de las personas que se prostituyen. Es evidente que una actividad que genera tales cantidades de dinero no puede dejar de tener influencias políticas y económicas. <a href="/blogs4/zula/files/la-prostitucion-aproximacion-descriptiva-1.pdf" target="_blank" class="mce_plugin_wordpress_page"><strong>Articulo Completo</strong></a> </p>
<p><a href="http://zula.nireblog.com/post/2008/11/10/la-prostitucion-una-aproximacion-descriptiva#comments">Comments</a></p>]]></description>
	<pubDate>Mon, 10 Nov 2008 00:06:41 -0300</pubDate>	</item>
	<item>
	<title>La Violencia</title>
	<link>http://zula.nireblog.com/post/2008/11/09/la-violencia</link>
	<guid>http://zula.nireblog.com/post/2008/11/09/la-violencia</guid>
		<description><![CDATA[<p>Por <a href="http://www.ensayistas.org/filosofos/paraguay/barrett/corral.htm" target="_blank" title="Rafel Barrett" class="mce_plugin_wordpress_more">Rafel Barrett </a></p>
<p>Ensayista del Siglo XIX</p>
<p>Es natural a los jóvenes despreciar la muerte. Despreciar la muerte es despreciar la vida, y la vida de un joven es bagaje ligero. Cuando no hay un pasado sobre nuestros hombros, saltamos alegremente los precipicios. Edad embriagada en que medimos el mundo con nuestros sueños, y nos agitamos en la ilusión de acelerar el ritmo de las cosas y creemos que sólo es bello lo trágico, y sólo fecunda la lluvia de tempestad.</p>
<!--more-->
<p>Más tarde nos reconciliamos con lo que dura, y nos reímos de nuestras pequeñas explosiones. Cierto que se encuentran hombres violentos hasta en la vejez; son precisamente los que hasta la vejez han sido inútiles y fastidiosos. Hay muchas maneras de no existir; una de ellas es el desorden. Violencia es desorden. Bonaparte: ejemplo de cómo una energía colosal puede volverse estéril. Los ciclones humanos se parecen a los de la naturaleza. Sus cataclismos son aparentes; sus ruinas, apenas ruinas. Su violencia fútil es impotente contra la primavera, porque deja intactas las raíces de la realidad. Sus iras son vanas; sus armas, de cartón pintado. Un Watt es el destino presente y en perpetua obra; un Bonaparte es el espectáculo; caído el telón, las gentes reanudan sus habituales tareas.</p>
<p>Lo verdadero se enlaza y consolida con lo verdadero, y lo falso con lo falso. La violencia, que es falsedad, nace fácilmente de los prejuicios y de las aberraciones sociales. Así el honor caballeresco exige la violencia. ¿No es absurdo hasta lo grotesco que dos personajes reputados por sus méritos, como ha ocurrido en Buenos Aires, presenten cada uno su vientre al pincho del otro? Este caso aparecerá ridículo en Inglaterra, donde se respeta la salud de los ciudadanos que sirven, y sublime en España, patria del honor caballeresco, y país poco creador y muy alejado de las corrientes modernas. Mas para hallar un pueblo que con burlona serenidad juzgara dignamente nuestras costumbres, sería preciso retroceder veintitrés siglos, y apelar a aquella Atenas por cuyas calles se paseaba el filósofo que, golpeado en la cara, se había contentado con poner debajo de la herida este letrero: “Fulano es el autor”.</p>
<p>La violencia está tan incrustada aún en nuestros espíritus, que no nos extraña verla permitida y casi recomendada en el código. Al lado del razonable permiso de defendernos con la fuerza de los ataques de la fuerza, está el salvaje permiso de matar a nuestra esposa. No pudiendo enviar los padrinos a la que nos ha inferido una ofensa casi siempre merecida, prescindimos de formalidades y la asesinamos si queremos. El escarnio público se convertirá en admiración. Muchos maridos aprietan el gatillo del revólver por “quedar bien”.</p>
<p>¿Y el enternecimiento de los tribunales cuando se trata de crímenes de pasión? Los celos, la venganza inmediata, la ira, la lujuria, todo lo que destruye nuestra frágil civilización y nos confunde con las bestias feroces, la violencia, en fin, conmueve dulcemente a los señores del jurado. ¡Deben sentirse ellos mismos tan próximos a las bestias! En cambio serán implacables con los delitos complicados, ingeniosos y fríos, donde resplandecen el valor reposado y la inteligencia. Gracias a lo obtuso de las sentencias, aniquilarán organismos todavía aprovechables, y nos expondrán a la constante amenaza de los homicidas románticos.</p>
<p><a href="http://zula.nireblog.com/post/2008/11/09/la-violencia#comments">Comments</a></p>]]></description>
	<pubDate>Sun, 09 Nov 2008 23:53:09 -0300</pubDate>	</item>
	<item>
	<title>El problema sexual</title>
	<link>http://zula.nireblog.com/post/2008/11/09/el-problema-sexual</link>
	<guid>http://zula.nireblog.com/post/2008/11/09/el-problema-sexual</guid>
		<description><![CDATA[<p>Por <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Rafael_Barrett" title="Rafel Barret" class="mce_plugin_wordpress_more">Rafael Barrett</a> (Ensayista del Siglo XIX)</p>
<p><strong><em>Tercera conferencia a los obreros paraguayos</em></strong></p>
<p>Queréis ser fuertes y justos: queréis abolir el odio y establecer la humanidad sobre la tierra.<br /> Para esta obra no basta la masa trabajadora que cubre hoy los continentes, sufriéndolo todo y realizándolo todo. No sois sino una ola del amargo mar irresistible que lavará las cosas y las conciencias. ¿Cuánto viviréis? Un segundo. No basta el espacio: es necesario el tiempo.</p>
<p>No basta llenar el mundo con vuestra carne dolorosa y vuestro pensamiento ávido. Es necesario llenar el siglo.<br /> Hay que renacer sin descanso. Tenemos contra la muerte el amor.<br /> Detrás de nosotros están nuestros hijos. Nuestros hijos: el sueño logrado, la promesa que se cumple, la esperanza de pie.<br /> ¿Qué generación se atreverá a llamarse fuerte y justa si no deja hijos fuertes y justos?<br /> ¿Existir? Sobre todo durar.</p>
<!--more-->
<p>El problema sexual es el problema de los hijos, el problema de la continuidad de nuestro esfuerzo.<br /> Mirad en torno de vosotros, y no veréis sino el designio formidable de la renovación universal.<br /> Es para asegurar el porvenir de los gérmenes que la raíz se hunde bajo las piedras y la hoja respira. Si los árboles ensanchan su ramaje es para multiplicar con el número de frutos las probabilidades de la reproducción. Si las flores agotan en sus cálices la purísima paleta del arco iris, es para seducir a los insectos y confiarles el mágico polen que engendrará las flores de mañana. Hay alas temblorosas, suspendidas un instante en un rayo de sol. Aparecen, se fecundan y se desvanecen. Dieron la existencia casi al recibirla, pues no es existir lo que importa, sino volver a existir. No es ser lo que importa, sino avanzar. Y morir es avanzar a través de la sombra. ¿Por qué tejen con tanto cariño sus nidos las aves parejas que se adoran a veces con fidelidad de esposos? Porque los pajarillos al romper asustados el huevo están desvestidos e inermes; exigen protección, y proteger es amar. Todo el amor, todos los amores, los que sentimos hacia los seres más extraños a nosotros, hacia los objetos inanimados, hacia lo inaccesible, lo ausente, lo difunto, lo olvidado; hasta los amores que sentimos hacia lo que no conocemos y hasta aquello mismo que nos odia, salieron del nido, de la debilidad sagrada de nuestros niños que es preciso salvar, pequeñas naves que cruzarán el tiempo, vencedoras de la muerte.</p>
<p>Y notad que ese amor es tanto más indispensable cuanto mayores son los peligros que amenazan el nido. Si se disminuye su solidez material, forzoso es aumentar su solidez moral. El amor heroico brota del extremo riesgo. Hace miles y miles de años, cuando ya en la frente del hombre resplandecía el genio, sin habernos aún desprendido completamente de los misteriosos limbos animales, eran grandes enemigos nuestros el frío y las fieras. Nos refugiábamos, mitad bestias, mitad Prometeos, en cavernas alumbradas por los salvajes resplandores de la llama; la llama, lo único que habíamos arrancado a la naturaleza hasta entonces, la llama que hace retroceder a los glaciales fantasmas del caos, la llama, imagen de nuestro espíritu. Nuestro nido era de fuego y de luz. El hogar, más que una fortaleza, era una antorcha. En él, iluminados por la llama, defensora de nuestros niños, nos hicimos robustos y amorosos, y empezamos a conquistar el universo.</p>
<p>No nos hemos contentado con sobrevivir a otras especies; hemos extendido nuestros dominios naturales de tal modo, que los proyectos más locamente grandiosos son posibles a nuestra imaginación. Hemos recorrido un trozo de infinito. ¿El fuego? No sólo le hemos aprisionado; le hemos domesticado y amaestrado; es nuestro dócil, poderoso, múltiple e inagotable sirviente. ¿Fieras? Nos divertimos en cazarlas. ¿Hielo? Lo fabricamos, nos lo comemos en verano y por deporte viajamos hacia el polo. ¿Torrentes? Los hacemos pararse a regar nuestros jardines. ¿Tempestad? Un vidrio la detiene. ¿Rayo? Le hemos reducido al silencio, le hemos encerrado en un hilo, le hemos obligado a velar dulcemente nuestras noches de estudio o de ensueño, y a llevar nuestras órdenes bajo la inmensidad de las aguas. Delante de lo tenebroso no hay ya en nosotros miedo, sino desafío. Al abismo ha contestado la mirada.</p>
<p>¡Ay! Toda esa seguridad, todo ese orgullo, toda esa victoria no es para todos, sino para unos cuantos. Una minoría traidora ha despojado al resto; los tesoros que la energía común arrebataba a lo desconocido cayeron en poder de los que nada tenían sino la codicia y lo cruel; el hierro y el oro y la ciencia fueron escamoteados por los que nada construyeron, nada descubrieron, nada adivinaron; el palacio magnífico de la civilización fue salteado por ellos, más y más inexpugnables mediante la ajena desdicha y expulsada de los altísimos muros con su sangre amasados, desnuda y abandonada a la eterna intemperie, quedó casi entera la humanidad. Para ella, es decir, para vosotros los que nada poseéis y todo lo creasteis, no han pasado los siglos. Vosotros siervos del desierto ruso, harapientos acosados hasta dentro de Grecia por la ferocidad genízara, lúgubres habitantes de las cuevas bretonas, mineros enterrados vivos bajo todas las patrias, larvas de los subterráneos de Berlín, de Viena y de Londres, Jobs de los estercoleros de Chicago, campesinos moribundos de Italia y de España, esclavos de los gomales y de los yerbales de América, presidiarios de todas las industrias, huesos triturados por las máquinas, apestados del planeta-miseria, infierno sobre el cual se asientan los Estados, pálido pueblo de suicidas, sin más venganza que el crimen, vosotros estáis aún en la remota edad de las cavernas, peor todavía, porque en vuestras cavernas no hay siempre la llama: vuestros niños se hielan; la llama de vuestro espíritu la apaga la desesperación.<br /> Y es que hay algo más terrible que conquistar la Naturaleza: conquistar el hombre. Hay algo más rebelde que la roca, más frío que los témpanos, más despiadado que las fieras y las tempestades, y más negro que todos los abismos: el corazón del avariento.</p>
<p>Innumerables pues, innumerables y malditos, tenéis que reconstituir lo humano, ya que estáis solos en medio de lo que no es humano. Tenéis que triunfar por vuestros hijos. Tenéis que contraer alianza con la mujer, alianza íntima y suprema, sin la cual de nada sirve la alianza de los hombres entre sí. Los hombres proyectan el futuro; las mujeres lo hacen. Amadlas, y vuestros hijos encontrarán menos odio sobre la tierra. Si le hacéis traición se hará traición a vuestros hijos. Si no tenéis compasión de ellas, no habrá compasión para vuestros hijos. Si las abandonáis, abandonáis el mundo a la casualidad, y la casualidad no tiene entrañas.</p>
<p>¡Piedad para las mujeres pobres! ¿Qué es vuestra miseria comparada con la suya? Para el capitalista la mujer es sencillamente una bestia más barata que el hombre y el niño una bestia más barata que la mujer. Miles de obreras, en las principales ciudades, se sostienen con sesenta y cinco o setenta céntimos de franco al día. Si el trabajo se encarece consiguen no perecer con veinte céntimos. ¿Sabéis a cómo se paga la costura de corsés en Alemania, en la gran Alemania? A céntimo y medio la hora. Muchas de estas infelices cosen acostadas, para no padecer tanto de la falta de alimento. Su suerte no es preferible a la de esas jóvenes que en las estrechas galerías de las minas arrastran, medio desnudas y a cuatro patas como perros, las vagonetas de carbón. ¿Pero son tantas las mujeres que trabajan?, preguntaréis. ¡Ah! Solamente en Francia, en la ilustre Francia, trabajan cerca de siete millones.</p>
<p>No es lo espantoso que el hambre de la mujer sea peor que la del hombre, lo espantoso es que al hambre femenina se agrega una plaga especial, la prostitución. Era lógico que los más débiles entre los débiles fueran los más cobardemente torturados. Al macho que combate se le puede arrancar la salud, la razón, la existencia, no el sexo. A la mujer se la arranca todo, y además el sexo. Se le arranca el sexo mediante la ignominia. A tal grado de horror hemos llegado, a envenenar el amor en sus fuentes, a convertir la santa ánfora de la felicidad y de la vida, la mujer, es decir, la madre, en una cosa obscena, donde todos escupen riendo. La triste y ronca prostituta que pasa, es el espectro mismo de la humanidad. Prostituta, hermana nuestra, en tus ojos no hay ya lágrimas, en tus cabellos no hay brisa, ni juventud en tu boca, ni esperanza en tu corazón. Han destruido a puñaladas la fecundidad de tu vientre. Todo lo has perdido, hasta el recuerdo, hasta el dolor y el deseo de morir. Te crees tal vez un cadáver que anda. Pero nosotros, hermana, tendremos esperanza por ti y te devolveremos cuanto te quitaron y te resucitaremos.</p>
<p>Oíd. Donde la mujer no es respetada ni querida no hay patria, libertad, vigor ni movimiento. ¿Por qué es esta raza una raza de melancólicos y de resignados? ¿Por qué aquí todos los despotismos, todas las explotaciones, todas las infamias de los de arriba se ejecutan con una especie de fatalidad tranquila, sin obstáculo ni protesta? Es que aquí se le reservan a la mujer las angustias más horrendas, las labores más rudas; porque no se ha hecho de la mujer la compañera ni la igual del hombre, sino la sirvienta; porque aquí hay madres, pero no hay padres. Y estos hombres a medias, mientras no completan su virilidad en el hogar, están sentenciados al desastre.</p>
<p>No engañéis pues a la mujer, no la empujéis hacia la sima. Vuestras manos, que se robustecieron en la lucha, que se ennoblecieron en la humilde labor cotidiana, no están hechas para ayudar a caer sino para ayudar a levantarse. ¡Amad!, eso es todo... Amad, y seréis divinamente compasivos. El que ama es verídico, fiel, inconmovible. ¿A qué más código? ¿A qué más sacramento? No hablo del amor libre porque el amor siempre fue libre, y si no es libre no es amor. No es la cuestión libertar el amor, sino tenerlo. Amad pues, y despreciaréis las fórmulas y las ceremonias. Y los gratuitos juramentos ante el altar y ante el juez. El amor es más grande que todo eso. Amad, y basta. Amad y fundaréis la familia invencible. Esperad el amor, no derrochéis en estériles caprichos el capital genésico de que sois depositarios. Esperad y la mujer vendrá, la elegida, la que os dará el más sano y copioso fruto, los mejores hijos, los triunfadores de mañana. Vendrá la mujer única, la vuestra. Y cuando la poseáis sentiréis que lo que contra vuestro pecho palpita es la estatua ardiente del destino. Sed fecundos. Dejad que los ricos, dejad que los poderosos, después de haber robado a la humanidad, pretendan robar a la naturaleza, limitando la prole a una cantidad convenida, y transformando el amor en un vicio solitario. Dejad que aparezca en ellos este signo de la decadencia irremediable. Es como si un instinto de enfermos advirtiera a los plutócratas de la inutilidad de su sexo. Es como si comprendieran que están condenados a la desaparición y que lo más sabio es no tomarse la molestia de nacer, y agotar entre pocos cuanto antes el resto de su miserable historia. Pero vosotros no sois los despojos del pasado, sino la semilla de lo venidero. Sacudid al viento vuestro polen generosamente. Sed el ejército que no acaba nunca ni en ninguna parte. Sed incontables como las estrellas del cielo. No vaciléis ante las penas que aguardan a vuestros hijos. Si los engendrasteis con amor, no temáis. No hagáis caso de los que atribuyen la miseria al exceso de población. No es la población lo que empequeñece la tierra, sino el egoísmo. Amad y la tierra se ensanchará sin límites. A pesar del dolor y de la injusticia la vida es buena. Debajo del mal está el bien; y si no existe el bien lo haremos existir y salvaremos al mundo aunque no quiera.</p>
<p><a href="http://zula.nireblog.com/post/2008/11/09/el-problema-sexual#comments">Comments</a></p>]]></description>
	<pubDate>Sun, 09 Nov 2008 23:44:26 -0300</pubDate>	</item>
	<item>
	<title>&quot;Si le pegó fue por algo&quot;</title>
	<link>http://zula.nireblog.com/post/2008/10/26/si-le-pego-fue-por-algo</link>
	<guid>http://zula.nireblog.com/post/2008/10/26/si-le-pego-fue-por-algo</guid>
		<description><![CDATA[<p><strong>Estereotipos de violencia masculina </strong><em>  </p>
<p>por Julio César González Pagés y Carlos Ernesto Rodríguez Etcheverry    </p>
<p></em></p>
<p>Los procesos históricos han construido un modelo hegemónico de masculinidad que perpetúa la violencia contra la mujer. El modelo requiere que los hombres establezcan su poder,particularmente dentro del hogar Imaginemos que caminamos por nuestro vecindario y de pronto vemos a nuestro vecino pegándole a su mujer con todas sus fuerzas. Ella cae al suelo y pierde el conocimiento. Nuestra primera reacción no se hace esperar: sentimos lástima por ella que físicamente es menos fuerte que él y rechazamos ese acto de cobardía.</p>
<p>Nuestra segunda reacción: "si le pegó, fue por algo malo que hizo" además, debe aprender a respetar a su marido que es quién manda en la casa. Esta es una escena que se ha repetido y sigue repitiéndose constantemente en todos los contextos sociales a través de la historia de la humanidad. Es importante que los hombres asuman un papel activo en la lucha por acabar con la violencia basada en el género. Los hombres deben trabajar con miras a crear relaciones más justas y respetuosas entre los sexos y acabar con todas las formas de violencia dirigidas a la mujer.
</p>
<!--more-->
<p>No podemos dejar que la violencia haga parte de la identidad masculina como resultado del proceso de construcción social e<br />
histórica. Sabemos que la violencia masculina no es una condición natural o biológica de los hombres.</p>
<p>Los procesos históricos han construido un modelo hegemónico de masculinidad que perpetúa la violencia contra la mujer. El modelo requiere que los hombres establezcan su autoridad y poder, particularmente dentro del hogar. En esa instancia, un hombre a menudo ejerce su poder sobre su compañera, o hijos, por medio de la violencia verbal, emocional o física. Los estudios han revelado que los hombres no necesitan embriagarse o hallarse bajo el efecto de estupefacientes para cometer actos violentos. Más bien, los varones llegaron a ser violentos con su pareja a partir de sus creencias sobre identidad masculina y como esta se debe reflejar en el ejercicio de autoridad.</p>
<p>Las estrategias deben alentar al hombre a ejercer pensamiento y reflexión independiente para que pueda pensar en forma crítica sobre su estilo de vida.</p>
<p>Aunque muchos hombres verán estas consecuencias como parte del precio de ser machistas y por consiguiente no pertinentes, ciertos planteamientos fundados en tales consecuencias pueden ser viables.</p>
<p>Se deben crear nuevas leyes que fomenten igualdad de género, además se deben eliminar las leyes patriarcales y arcaicas que legitimizan y perpetúan la violencia en las relaciones. Asimismo, proporcionar programas en grupos para hombres que creen conciencia y reflexión personal acerca de la violencia en una manera positiva que evite un enfoque culpabilizante.</p>
<p>Según estudios realizados por el experto anglosajón Michael Kimmel, ser masculinos presupone no ser femeninos, o sea, no ser como las mujeres.</p>
<p>Kimmel expone cuatro aspectos centrales que existen en el imaginario que tienen los hombres acerca de lo que significa ser masculino. </p>
<p>Estos elementos son:</p>
<p>¡Nada con asuntos de mujeres! Uno no debe nunca hacer algo que remotamente sugiera feminidad. La masculinidad es el repudio implacable de lo femenino.</p>
<p>Ser el timón principal. La masculinidad se mide por el poder, el éxito, la riqueza y la posición social. Tenemos que ser capaces de llevar las riendas de nuestras relaciones con las mujeres.</p>
<p>Ser fuerte como un roble. La masculinidad depende de permanecer calmado y confiable en una crisis, con las emociones bajo control. De hecho la prueba de que se es un hombre, consiste en no mostrar nunca emociones: ¡Boys don't cry! (¡Los muchachos no lloran!)</p>
<p>Mantener una posición de agresividad y violencia física y psicológica activa todo el tiempo. Se tiene que demostrar a otros hombres, a las mujeres, ancianos y niños, el empleo de la agresión física o verbal como cualidad indispensable de hombría y poder masculino.</p>
<p>Podemos observar claramente la presencia de fuertes y arraigados estereotipos sociales que se nos son inculcados durante el proceso de socialización en la escuela, la familia, la comunidad, a través de los medios de comunicación social y de todas las esferas institucionales.</p>
<p>Vivimos en sociedades que, aunque han tratado de aparentar lo contrario,están organizadas a partir de estructuras que violentan a los individuos. Estaviolencia ha estado históricamente en todos los lugares de la vida pública: en laesfera laboral, con trabajos que muchas veces resultan enajenantes; en lasciudades, llenas de consumismo y esquizofrenia; en los campos, marcados porla soledad y el atraso socioeconómico y cultural; en las escuelas, cuna de lasdiferencias raciales, de clase y género. No es de sorprender que esta violenciasea aprehendida de diferentes formas por los individuos y reflejada en susvidas privadas.</p>
<p>Aunque la violencia es una manifestación socio psicológica de un estado de ánimo en el que nos encontremos, o sea una vía de escape a un problema determinado, es rechazada por todos y todas tanto en su faceta pública como privada. Paradójicamente, aún así constituye imposible dejar de reaccionar de manera violenta ante una situación específica, sobre todo en el caso de los hombres. ¿Cómo se explica esto? ¿Por qué actuamos así? El problema es realmente muy complejo y sus raíces se remontan a los inicios de la sociedadpatriarcal.</p>
<p>Los rasgos patriarcales de las sociedades no son solo ideológicos. Existen también en la organización misma de la sociedad y de la familia, su expresión más directa. Al separar las funciones económicas y políticas de la familia, el papel de la mujer se redujo, tanto en sus actividades, como en las posibilidades de vincularse a la sociedad. Quedó de esta manera cumpliendo las tareas de reproducción y cuidado de los seres humanos, es decir soportando todo elpeso del trabajo doméstico.</p>
<p>Los hombres por su parte, se apropiaron de las labores públicas: la política, la economía, la construcción de todo lo concerniente a los espacios colectivos.</p>
<p>Esto les concedió el derecho de gobernabilidad sobre el mundo y el sometimiento de las mujeres. Nacía así el poder masculino, asociado con los hombres heterosexuales, rudos y machistas. Estos derechos "divinos" otorgados por naturaleza, sirvieron y aún sirven para subordinar a las mujeres, a lo femenino, considerado estereotipadamente débil, inferior e incapaz.</p>
<p>De esta manera los hombres combinaron sus autos concedidos poderes sociales con su fuerza física, superior biológicamente a la de las mujeres, para esclavizarlas a su antojo. Como es lógico, las primeras manifestaciones de violencia no se hicieron esperar. Este fue y ha sido por mucho tiempo, un mecanismo de control y de terror utilizado por los hombres para someter a las mujeres.</p>
<p>Las principales manifestaciones de violencia son las que ejercen: los hombres adultos sobre otros hombres adultos, los hombres adultos sobre ancianos, niños y mujeres. Precisamente esta última ha sido la que más ha predominado y es la más preocupante. La mujer siempre ha estado relegada a un plano secundario en la vida social y en la familia. Obligada a cumplir labores domésticas y a obedecer a los caprichos de los hombres, las mujeres han tenido que soportar vivir con la carga de las sociedades patriarcales, pensadas y construidas socialmente sobre la base del poder de los hombres.</p>
<p>Como se mencionó al principio de este trabajo, la violencia existe bajo dos formas fundamentales: la psicológica y la física. </p>
<p>La primera se manifiesta a través de una simple mirada, un gesto, una frase amenazante o un chantaje. La segunda, implica agresión física y va desde un simple apretón o bofetada hasta el uso de armas blancas o de fuego que pueden incluso causar la muerte.</p>
<p>Ambas formas de violencia pueden causar el mismo daño sobre las mujeres. No por el hecho de que la agresión física provoque daño directo en el cuerpo de las mujeres, la intimidación psicológica resulta menos dañina. Esta puede trastornar tanto como la primera.</p>
<p>La violencia social o pública a que son sometidas las mujeres, es un fenómeno recurrente en las sociedades. Está presente en todos los lugares: instituciones laborales, bares, tiendas, parques, calles, hospitales, etc. Las mujeres son objetos de agresiones verbales y físicas por parte de los hombres, quienes respaldados por la lógica patriarcal y por la imagen de que son superiores a las primeras, las humillan.</p>
<p>Aunque en la actualidad las condiciones de trabajo para las mujeres han cambiado en parte gracias a la lucha del movimiento feminista, están condenadas a ocupar puestos de trabajo peor remunerados que los hombres.</p>
<p>La división del trabajo, también marcada por el sello patriarcal hace que esto suceda. Estos mecanismos estructurales de una sociedad construida por hombres fomentan el aislamiento de las mujeres y su indefensión frente a la violencia doméstica. Esta discriminación, que es una forma de violencia psicológica, se agrava aún más si consideramos que esa mujer, cuando termina su jornada laboral de ocho horas, tiene que hacerse cargo de las cuestiones domésticas, donde posiblemente le espere alguna manifestación de violencia doméstica por parte de su marido.</p>
<p>La violencia doméstica, es decir, la que afecta a las mujeres en el entorno familiar resulta la más cotidiana y recurrente en las sociedades. Esta es ejercida por el jefe de familia: una vez más el hombre. Según la socióloga Judith Astelarra, la violencia doméstica tiene dos rasgos fundamentales:</p>
<p>Su invisibilidad, dada por el hecho de que existe, pero un silencio cómplice impide que sea enfrentada y resuelta. Es decir, todos saben que maltratan a la vecina, pero nadie es capaz de denunciar este delito ante las autoridades policiales, incluso en ocasiones ni los propios miembros de su familia. Esta invisibilidad está dada por la aceptación de tabúes o estereotipos sociales que condenan a la mujer a vivir a expensas de ser agredidas por su marido, sin encontrar una solución a ese conflicto. Tabúes que tienen que ver con la tolerancia de este tipo de conflictos, como naturales dentro de las relaciones de familia o con la imposibilidad que muchas veces tienen las mujeres de encontrar una salida.</p>
<p>La culpabilidad de la afectada. Esto significa que la mujer es la única culpable de que el hombre la agreda. Podría sonar ilógico, descabellado, pero es una realidad. Encima de ser golpeada, maltratada y humillada, tiene que enfrentar su "falta", por provocadora de este tipo de incidentes. Por ejemplo, si es víctima de una violación, es porque excitó a un hombre por sus "inadecuados gestos femeninos" o su ropa "indecente y provocadora".</p>
<p>Todo esto explica como funcionan los mecanismos de la ideología patriarcal, lo cual posibilita que los hombres haciendo uso de ese estereotipo de virilidad como poder, subordinen por la fuerza a las mujeres, vistas como seres inferiores y frágiles. </p>
<p>De manera que la noción de respeto y libertad a la mujer, como defienden todas las sociedades que se consideran democráticas, se convierte en una verdadera farsa, capaz de generar diversos conflictos.</p>
<p>La violencia de los hombres contra las mujeres, es un verdadero acto de cobardía. No por manifestarnos agresivos con ellas, nos respetarán más, serán más sumisas a nuestros deseos o reafirmaremos nuestra hombría ante los ojos de nuestros amigos. </p>
<p>Simplemente conseguiremos desprecio, desencanto, desilusión y estaremos contribuyendo a acabar con las relaciones ínter-genéricas, ya sean entre amigos, familiares o parejas.</p>
<p>Por otra parte, los hombres nos comportamos violentos y agresivos con otros hombres. Como se nos construye socialmente para rivalizar, los hombres se deben cuidar de no tener puntos débiles. Esta rivalidad, que se nos enseña desde que somos niños, forma parte de los estereotipos existentes sobre la masculinidad y es una cualidad indispensable que debe existir entre los "verdaderos machos."</p>
<p>Los hombres rivalizamos en diferentes campos y de diferentes formas: en el estudio, en el trabajo, en el vecindario, en los deportes, debatiendo algún tema, con nuestros amigos, familiares y con los integrantes de cualquier grupo social al que pertenezcamos. Siempre estamos a la defensiva. Nunca descansamos.</p>
<p>En cada una de estas áreas, por llamarlas de alguna manera, rivalizamos acorde con sus características, circunstancias y tipos de persona con las que nos relacionamos.</p>
<p>Es por ello que esta rivalidad puede expresarse de diferentes formas. Entre estas manifestaciones está la violencia. Nos comportamos violentos para reafirmar nuestra masculinidad, porque necesitamos demostrar a todos y todas, incluso a nosotros mismos, que para ser masculinos tenemos que, entre otras cosas, probar en la, concreta que sabemos ofender, intimidar, golpear y hasta matar a cualquier otro hombre, que consideremos nuestra competencia.
</p>
<p><a href="http://zula.nireblog.com/post/2008/10/26/si-le-pego-fue-por-algo#comments">Comments</a></p>]]></description>
	<pubDate>Sun, 26 Oct 2008 23:53:32 -0300</pubDate>	</item>
	<item>
	<title>La Virgen también menstruaba</title>
	<link>http://zula.nireblog.com/post/2008/10/26/la-virgen-tambien-menstruaba</link>
	<guid>http://zula.nireblog.com/post/2008/10/26/la-virgen-tambien-menstruaba</guid>
		<description><![CDATA[<p>por Alizia Stürtze - Historiadora</p>
<p>«Tú que te consideras una mujer emancipada, piensa en probar tu propia sangre menstrual ­si la idea te repugna es que todavía te queda un largo camino por recorrer» proclamaba la polémica Germaine Greer en su "The Female Eunuch". Ayudarnos a sentirnos limpias y libres es lo que prometen los anuncios de compresas para mujeres modernas, apuntándose sin complejos al tabú de que la sangre menstrual es sucia, impura, tóxica y esclavizante, y mostrando hasta qué punto las representaciones ideológicas dominantes del cuerpo femenino y de la feminidad siguen siendo patriarcales, como la necesidad de los varones de domesticar la capacidad de goce sexual de la mujer y de «clitoridectomizarla mentalmente». Ahora que los católicos están en plena celebración de la Na(ti)vidad, la idea de que la Virgen María, ­MADRE pura/castrada por excelencia­, también menstruaba y parió entre fluidos y deshechos amnióticos nos sigue resultando chocante. Y es que seguimos atadas a esa dicotomía entre orden=pureza/perfección y desorden=polución/animalidad/pasividad, utilizada por el sistema patriarcal para reforzar su poder sobre la mujer y su potente sexualidad, vinculada históricamente por los hombres a la "subversión» (a la independencia) femenina, que encarnó la figura de la peligrosa sorgina.
</p>
<!--more-->
<p>Las encuestas muestran que somos mayoría las que valoramos más como objetivo el conseguir una silueta delgada que el éxito en el trabajo o en el amor. Al parecer, no conseguimos transgredir ese modelo de la nueva mujer perfecta, esa idealización de la juventud y de la flaqueza andrógina, potenciada por las millonarias industrias de la estética, la cosmética, la moda y la cirugía plástica, y que funciona como una especie de corsé sicológico que nos lleva a autocastigarnos y a doblegarnos ante el estereotipo autoalienante impuesto. Según Naomi Wolf, es como si, a medida que aumentan nuestras conquistas en el dominio público, disminuyera el control personal que tenemos sobre nuestro cuerpo, moldeado según esas pautas patriarcales fijadas a través de la publicidad. Se establecería así una correlación entre el aspecto y la virtud o perfección moral, que coartaría nuestra capacidad de distanciarnos del modelo Ideal impuesto y de ser Sujetos de nuestra subjetividad y creadoras de nuestros propios mitos. </p>
<p>Nuestra interiorización de ese proceso de idealización generado por las revistas femeninas y demás medios en el campo de representación del cuerpo de la mujer como «objeto contemplado» muestra hasta qué punto enfrentarnos a las patriarcales representaciones ideológicas de la feminidad sigue siendo un reto.
</p>
<p><a href="http://zula.nireblog.com/post/2008/10/26/la-virgen-tambien-menstruaba#comments">Comments</a></p>]]></description>
	<pubDate>Sun, 26 Oct 2008 23:39:39 -0300</pubDate>	</item>
	<item>
	<title>Pactos entre mujeres</title>
	<link>http://zula.nireblog.com/post/2008/10/26/pactos-entre-mujeres</link>
	<guid>http://zula.nireblog.com/post/2008/10/26/pactos-entre-mujeres</guid>
		<description><![CDATA[<p>Por Luisa Posada Kubissa</p>
<p><strong>1.Patriarcado y sororidad (o la sororidad como revulsivo contra el patriarcado)</strong></p>
<p>El término patriarcado puede definirse brevemente como ese entramado de pactos que pone el control de la sociedad en manos masculinas. De este modo, el poder recae en los hombres, poder que, en nuestras actuales sociedades desarrolladas, pasa por los núcleos relacionados con la política y la economía. Y, con ello, las mujeres quedan excluidas de todo el ámbito de las decisiones que afectan a las sociedades en las que viven.</p>
<p>Aun cuando resulta inadecuado para nuestros intereses aquí realizar una retrospectiva histórica sobre el desarrollo del patriarcado, basta una somera mirada hacia la historia del pensamiento o de la razón que lo ha arropado (y que, por tanto, permite hablar de una razón también patriarcal) para obtener conclusiones evidentes:</p>
<p>" La sociedad codificada por los hombres decreta que la mujer es inferior (...). No han sido una inmutable esencia ni una culpa elegida las que las han destinado a la inmanencia, a la inferioridad que se les ha impuesto".</p>
<p>Pretender que la relación patriarcal es algo natural, por lo que no requiere legitimación, es una trampa que ha de ser desvelada (al modo como, desde otro terreno, Marx denunció la ideología que intenta sostener la existencia de la propiedad privada como una supuesta ley o derecho natural). Incluso pensadores tan críticos y socialmente avanzados como fueron muchos ilustrados caen en el espejismo de imponer, cuando se trata del tema de la relación entre los sexos, "(...) las estructuras de la razón patriarcal" pretendiendo hacerlas pasar como las de la razón tout court (al respecto, véase aquí Ilustración).
</p>
<!--more-->
<p>El sesgo patriarcal y, por tanto, parcial (o no-universal) que la historia de nuestra cultura toda manifiesta permite afirmar, desde las investigaciones feministas más actuales, que "la posición de la mujer "sabia" en la sociedad primitiva hasta la imposición de la cultura civilizada (30,000 - 5,000 a. C.)" es la historia de la progresiva pérdida de cualquier mínimo poder femenino y la sustitución de la "humanidad" por la "masculinidad".</p>
<p>Tal situación se refleja como eje central que recorre todo el desarrollo intelectual, comúnmente conocido como nuestro legado cultural. Y, como no podía ser de otro modo, sus implicaciones en la historia del saber y del pensar sobre los sexos / géneros adquieren los perfiles de una auténtica definición de "qué es eso de ser mujer" por aquellos que evidentemente no lo son; "Desde la antigüedad hasta por lo menos finales del XVIII, los filósofos han encontrado siempre necesario legar a su mundo contemporáneo y al de la posteridad las mismas afirmaciones acerca de la mujer, hechas siempre desde su consideración como un status marginal " . Este discurso teórico, que se constituye sobre el orden puramente simbólico, encuentra lógicamente su traducción en el orden práctico / político del devenir cotidiano y configura las relaciones socio-sexuales como patriarcales, dividiendo la unidad del ser humano, que se convierte así, por arte de "birlibirloque", de especie única en una suerte de "doblete genérico", donde el sexo masculino dominante ocupa el espacio completo de los individuos-ciudadanos (véanse Patriarcado e Ilustración, en lo relativo a "pactos patriarcales").</p>
<p>Si se plantea la necesidad de desvelar y desmontar este estado de cosas, para orientarse Hacia una crítica de la razón patriarcal , parece una tarea ineludible reconocer al enfermo antes de diagnosticarle y ponerle el debido correctivo terapéutico. O, en otras palabras, la crítica feminista a la impostura patriarcal pasa por el conocimiento de los mecanismos sobre los que gira el propio patriarcado (los llamados "pactos patriarcales"). Pero, además, el objetivo radica en reconocer, a partir de los "diagnósticos", aquellos correctivos que este sistema patriarcal necesita para quienes, no sólo sufren, sino que además han generado su capacidad de respuesta a partir de su ubicación marginal y sometida en el mismo; es decir, para las mujeres. Entre aquellas que el patriarcado ha condenado a "(...) la falta de participación (...) en el juego político (...)", lo cual " (...)se explica si conocemos que la construcción social de Genero se remonta a tiempos prehistóricos" .</p>
<p>La conciencia femenina de su sometimiento dentro de la estructura patriarcal y la revuelta ante el mismo recibe un nombre inicial: "sororidad". Y con su análisis, abordamos el segundo aspecto de las presentes consideraciones que quieren mostrar cómo la idea de "sororidad", fructificada y asumida a partir de la llamada "segunda ola de feminismo" (véase Feminismos), supone un producto del propio patriarcado, pero esta vez con el peligro añadido que podríamos llamar el "síndrome de Frankenstein": que el producto se vuelve contra su creador (porque precisamente le obliga a ser "producto", lo que, en la mayoría de los casos, provoca la propia pérdida de sí como conciencia, pero conlleva también el peligro de desalienarse y convertirse en una criatura peligrosa para su propio creador).</p>
<p>Ser producto en el tema de las relaciones entre los géneros (estructuradas a partir de la diferencia entre los sexos) implica saberse un ser designado , por las conceptualizaciones, los valores y los catálogos de virtudes diseñados por otros. Y sin necesidad ni posibilidad de realizar aquí un recorrido histórico, sí podemos afirmar que el patriarcado, en tanto designación externa acerca de qué es eso de "ser mujer" y cuál es su ámbito propio, así como en tanto que estructuración de relaciones genéricas (englobado en las más amplias y complejas estructuras sociales, pero adaptándose asombrosamente a todas ellas), "sigue siendo el poder de los padres: un sistema familiar, social y político, en el que los hombres por la fuerza, por la presión directa, o a través de rituales, tradiciones, leyes o lenguaje, costumbres, etiquetas, educación y la división del<br />
trabajo determinan qué parte corresponde jugar o no jugar a las mujeres y en qué medida la mujer ha de estar siempre sometida al hombre" . El "patriarcado de la razón" , como muchas teorías feministas han analizado, pierde ya en la modernidad todo su pudor e instala así definitivamente "sus reales". Y con ello, la razón misma y los filósofos en general ejercitan una suerte de "naturalismo sociológico", que en el tema de los sexos conlleva un sentimiento de inferioridad hacia las mujeres (y en ellas mismas), en tanto objetos de sometimiento como algo dado "per naturam":</p>
<p>"La mujer está hecha para someterse al hombre, incluso para soportar sus injusticias. Nunca podréis reducir a los muchachos al mismo punto; en ellos se exalta el sentido interior, que se revuelve contra la injusticia, pues la naturaleza no los formó para tolerarla" . Pero ese "sentido interno" (...) contra la "injusticia" también lo comparten las mujeres con la especie humana toda. Y así, el término francés sororité (de uso frecuente en su versión castellana y de hecho ausente en los diccionarios de la lengua española) parece con toda la fuerza de su raíz etimológica: "Sor" (definida oficialmente como "hermana", casi siempre en relación con el ámbito religioso), hermana efectivamente a las mujeres en la conciencia y el rechazo del papel que les ha tocado jugar en el guión patriarcal. Antes de entrar en detalle en qué se dice (qué decimos) al hablar de "sororidad", quizá convenga recordar a Simone de Beauvoir, cuando suscribe a su vez las palabras de Laforgue: "No, la mujer no es nuestra hermana; por medio de la pereza y la corrupción hemos hecho de ella un ser aparte, desconocido, que no tiene más arma que su sexo, lo que no sólo significa guerra eterna, sino también una guerra malsana - adorando u odiando, pero no compañera ideal, sino un ser que forma legión con espíritu de cuerpo, de masonería - y los recelos de una pequeña clase esclava" . Esta cita de Beauvoir-Laforgue se convierte en doblemente pertinente, puesto que aclara pues aclara por negación lo que luego puede retomar por afinidad :efectivamente, se dice con toda claridad que "la mujer no es nuestra hermana". Y ello significa que ha quedado excluida del ámbito de la fraternidad, ámbito masculino por definición, en el que se fraguan los pactos que sirven para perpetuar la desigualdad genérica y que constituye el reverso del término que vamos rastreando aquí: la sororidad.</p>
<p>Por tanto, podemos conceder que, al menos en una primera aproximación, ya sabemos algo del asunto: que "sororidad" no es sino<br />
la "otra cara" (quizá oculta, como la de la luna, o más bien cultada) de la "hermandad de los iguales" (varones) o "fraternidad". Por otro lado, la cita de Beauvoir-Laforgue constituye una definición no explícita de algo así como la "sororidad", y esta vez por sinonimia: supuesta una "guerra eterna" entre los sexos -cosa que, por cierto, Kant suscribiría plenamente, resulta que las mujeres formarán una "legión", un "espíritu de cuerpo", en definitiva: una "masonería". Y visto así, y atendiendo a las connotaciones contrarias ya apuntadas entre "sororidad" y "fraternidad", habrá que convenir que la definición de la primera ("sororidad") resulta por afinidad con el término "fraternidad", en tanto que "grupo": grupo más o menos organizado, con mayor o menor conciencia de su marginación o de su condición desigual ("a la baja", claro está), pero cuyos "recelos" lo hacen, si no temible, sí al menos tan misterioso e imprevisible como una logia clandestina.</p>
<p>La "sororidad", como suceso histórico, ha debido ser al menos tan antigua en su existencia como la "fraternidad", si bien no se retoma políticamente hasta la segunda ola del feminismo (véase Feminismos). Ya en el libreto de la ópera turca de Mozart, El rapto de serrallo, aparece la figura de una mujer, Blonde - criada de Konstanze, presas ambas en el harén oriental del poderoso Selim -, que encarna una proto-conciencia de "sororidad", o al menos de solidaridad femenina. Se trata de un personaje que expresa explícitamente un individuo pensante y políticamente crítico: aparte de llamar a las mujeres turcas a la rebelión, concluye por exclamar que "la mujer es la mujer donde sea", y apela a su no-sometimiento .</p>
<p>El feminismo de los setenta insistía en la opresión común sufrida por todas las mujeres, más allá de las diferencias de clase, raza, religión o cultura. Todas las mujeres eran hermanas bajo una misma dominación y una esperanza de lucha.</p>
<p>Desde algunas posiciones feministas actuales se reclama "superar la sororidad como modelo de relación entre mujeres", y se propone como alternativa reconocer la "autoridad", que establece una "jerarquía" entre las propias mujeres (si bien, se nos dice, evitando toda semejanza con el modelo masculino del mismo corte). Este modelo permitiría "registrar y saber vivir el sentido de superioridad de otra mujer, apoyándose en ella como en una palanca para la liberación de los propios deseos". </p>
<p>Pero, desde estas posiciones el llamado affidamento italiano (véase Feminismos y Diferencia) también se reconoce que "la manifestación más positiva de un igualitarismo feminista es la sororidad" . ¿Qué se entiende aquí por "sororidad"? Veamos cómo se define:</p>
<p>"Desde su nacimiento, la política de las mujeres ha realizado una operación que sólo ahora se está haciendo evidente: separar la autoridad del poder y hacer orden simbólico, estando este último, quizá inevitablemente, dominado por la síntesis del poder" . Con ello parece que por fin se nos sitúa la "sororidad" en algún lugar: dentro del "orden simbólico" generado a espaldas del "orden social". Pero cabe objetar que tal ausencia femenina en el orden práctico / político puede ser algo distinto de una opción voluntaria: se trata, más bien, de a quién, por consenso de otros, se le deja elegir entre "lo que hay y lo que sigue habiendo" (esto es, entre "lentejas" y "lentejas"); algo así como una adscripción al orden puramente simbólico por el mero hecho de ser mujer. Cabe imaginar que la "sororidad", plasmada en la acción y en la participación políticas, ha sido el fermento de los pactos entre mujeres hoy posibles. Pactos que entienden que, más allá de que "en tanto que se nace mujer" se está determinada para toda la vida por esta circunstancia a un orden simbólico social establecido por los hombres", es posible entrar en una práctica política y desveladora.</p>
<p>Qué duda cabe que los pactos establecidos entre la "fraternidad" de los iguales -esto es, de los hombres/ ciudadanos - incluyen esa óptica patriarcal, que convierte a las mujeres en parte de los objetos pactados; efectivamente, el paradigma de una "mujer" relegada al espacio privado-doméstico no es otra cosa que la condición para que el hombre/ ciudadano pueda dedicarse de lleno a las tareas que exige el ámbito público (político, laboral, etc.). De este modo, el contrato establecido por la sociedad (y, en particular, desde la modernidad) convierte a las mujeres en un objeto más, cuya ubicación en el entramado social y cuyo modelo de comportamiento queda como fruto de un pacto masculino (con lo cual se revela el carácter de objeto reificado, que adquiere el colectivo femenino en estos trámites patriarcales, y que permite hablar de las mujeres como de un objeto de transacción o intercambio de los propios pactos atriarcales ). Con ello se relega al conjunto de las mujeres "al espacio de las idénticas, de la indiscernibilidad", a ese espacio en el que "no se produce lo que en filosofía llamamos principio de individuación " . De este modo, las mujeres devienen en una identidad/ totalidad amorfa, que se mueve sin individualidades en el espacio privado, por así decirlo, "como una sola mujer".</p>
<p>Sin embargo, es posible aceptar la comprensión de la "sororidad" como una progresiva conciencia que, desde lo simbólico, llega a plasmarse en las posiciones políticas donde las "hermanas" la construyen "entre individuas, que libre y mutuamente se la conceden" . Y desde esta perspectiva pasaría de ser un "misticismo inadecuado" a convertirse en el camino hacia la pelea política feminista por el reconocimiento de la igualdad, e incluso, contra la mutilación de la más urgente reivindicación de sí como subjetividad individualizada.</p>
<p>En este sentido, la conciencia común que han ido tejiendo las mujeres sobre la necesidad de "hermanarse" con otras mujeres confiere al término "sororidad" ese eco positivo, también históricamente detectable, de irse poniendo del lado de la "otra" (y no del "otro", del "hermano") para cuestionar y modificar su puesto de relegación diseñado por el dominio patriarcal. </p>
<p>Estas afirmaciones precedentes nos catapultan ya sin remedio al tema nuclear de este artículo: Pactos entre mujeres. Quizá valga la pena concluir este primer acercamiento recordando que también la poesía de algunas mujeres ha recogido esa noción de "sororidad", como es el caso de Adrienne Rich:</p>
<p>"En este mundo, es de suma importancia/ contar con un apoyo/ que no pueda ser minado:/ así escribió/ una mujer, algo valiente y algo buena/ que luchó contra aquello que apenas comprendía./ Pocos hombres en torno podrían o harían más;/ por ello se la calificó de arpía, de puta y de fiera" .</p>
<p><strong>2.Pactos entre mujeres</strong></p>
<p>a) La consolidación de la idea de pacto patriarcal (o la definición de una exclusión)</p>
<p>Como venimos viendo hasta aquí, mal que bien definir la "sororidad" pasa por aceptar ésta como resultante de los paradigmas masculinos, en particular de aquellos que en la modernidad confieren a las mujeres un valor de objeto transaccional en la relación contractual que se impone en ese momento como perspectiva sociológica (véase Ilustración; también Patriarcado). De este modo -recordemos las palabras de Rousseau -, los pensadores de finales del siglo XVII y, sobre todo, los del XVIII (el "Siglo de las Luces"), ante el tema de la diversidad de los sexos, optan por relegar al "bello sexo" (en terminología kantiana) fuera del espacio de los iguales/ ciudadanos/ individuos. Y así, las mujeres permanecen dentro de una aletargada<br />
existencia en su espacio (el privado), alejadas del ámbito de lo público (y político): cabría decir que, desde un estricto sentido de individualidad y de sujeto, más que en una aletargada existencia, las mujeres son ubicadas en la inexistencia de lo puramente abstracto (como la "mujer").</p>
<p>Pero tal pacto de exclusión/ reclusión de las mujeres (exclusión del ámbito cívico/reclusión del ámbito doméstico y privado) tiene que producir lógicamente alguna reacción por parte del "sujeto" (las mujeres) pactado como objeto. Porque "el sujeto nunca puede vivirse a sí mismo completamente como objeto, por mucho que sea hecho objeto por otro" . El peligro de permanecer en una "sororidad" que no traspasa el ámbito de los simbólico y de conciencia de la exclusión de los pactos patriarcales germina en una posición feminista, que se autocomplace en la trampa de la auto-estima genérica: la "mujer" como esencia de todas las virtudes, en definitiva catalogadas como tales por los pensadores masculinos. Tal posición inmoviliza, no ya la pelea por el reconocimiento de la igualdad entre los sexos (más allá de las evidentes diferencias biológicas), sino que además puede mutilar algo mucho más urgente: la reivindicación de sí misma como individualidad diferenciada.</p>
<p>Desde aquellas mujeres que intentaron por vía de los ideales de la Ilustración participar del quehacer humano y social - y a quienes, por cierto, la historia oficial ha negado, o simplemente ha nombrado de pasada (como Emilie de Chatelet, Lady Montagu, von Knigge, y otras muchas en torno al siglo ilustrado) -, hasta las más conocidas protagonistas del movimiento sufragista inglés (véase Feminismos), podemos trazar una línea genealógica de aquellas mujeres que, parafraseando de nuevo una investigación reciente, se conceden "libre y mutuamente" el rango de "individuas" . Estas mujeres traspasan sin duda el umbral de la pura conciencia común de su marginación, convirtiendo la sororidad, ya tempranamente, en acciones intelectuales y políticas que rechazan y delatan la ideología de los pactos patriarcales.</p>
<p>Si, simplificando mucho, acudimos al concepto de "pacto", recogido de uno de sus teóricos por excelencia, obtenemos la siguiente definición: "Antes del pacto de asociación sólo existían voluntades individuales. Pero el acto asociativo tiene un carácter sintético por el cual todas las voluntades se transforman en una sola voluntad general" . Y tal acepción de "pacto", en términos generales, se retoma nada menos que de las entrañas conceptuales de Jean Jacques Rousseau. Si convenimos con Carole Pateman en que "el contrato social presupone el contrato sexual, y la libertad civil el derecho patriarcal" , entonces parece claro que ese pacto social, que "crea la moderna fraternidad patriarcal" , no funcionaría sin esa previa organización socio-sexual. Como ya investigó Kate Millet , pionera en el tema de la teorización del patriarcado, la fraternidad patriarcal, al entronizar la categoría de objeto contractual y la consiguiente exclusión del mismo (que no es otra que la de las mujeres), provocó una respuesta revulsiva a finales del siglo XIX. Por así decirlo, este revulsivo consolidó el paso de las mujeres de la noción y la conciencia a la acción política. Por ello debe servirnos como inicio de la relación (difícil) entre mujeres y política, que configura aquí el apartado siguiente.</p>
<p>b) Mujeres y política ( o necesidad de los pactos entre mujeres)<br />
Desde que Mary Wollstonecraft (1759-1797) reivindicara los "Derechos de la mujer" frente a los denominados "Derechos del hombre", o Margaret Fuller (1810-1850) intentara aplicar el radicalismo americano desde una visión feminista, hasta llegar a los más conocidos episodios sufragistas en su lucha por el derecho al voto, hay toda una relación de nombres y acontecimientos que avalan el creciente interés político y participativo por parte de las mujeres, que van tomando posiciones frente a su situación de inferioridad legal y cotidiana respecto a la de los hombres.</p>
<p>Recordaremos brevemente que, tras la Convención de Séneca Falls y su consiguiente declaración de 1843, de desata la actividad feminista a favor del voto femenino: surgen las primeras formas del pacto entre mujeres, de un pacto político y estratégicamente orientado. Así, Harriet y John Stuart Mill, las hermanas Pankhurst y, en fin, toda la acción política que desde las inglesas se extiende a otros países conllevan una red de negociaciones, acuerdos y disensiones que caracterizan a toda actividad contractual (al menos cuando se pacta en clave política). En Francia, la "Societé de la Femme", con Marie<br />
Deraisme y Louise Michel (aproximadamente alrededor del año 1876), refleja también este movimiento de las mujeres "hacia adentro de lo público" o, si se prefiere, "hacia fuera de lo privado"; en cualquier caso, hacia una participación práctico-política.</p>
<p>También, algunas figuras de nuestra extraña Ilustración, como Concepción Arenal (1820-1893), testimonian la insistencia de las mujeres por "hurgar" esta vez en la "cosa pública", y no sólo entre los cacharros de la cocina.</p>
<p>La noción "pactos", desde la perspectiva política, adquiere en el caso de las mujeres una acepción que carece de univocidad presente en la cita ya apuntada de Rousseau (véase nota 22).</p>
<p>Porque tal univocidad e, incluso, claridad universalizadora se difuminan si le aplicamos una mirada feminista: aquí, la hermenéutica, las herramientas conceptuales de interpretación del feminismo muestran toda su capacidad crítica, al desvelar la fórmula rousseauniana como equívoca, confusa, y , por demás, parcial en lugar de universal. Revertido al terreno (teórico, práctico y político) de la relación entre los sexos, la aparente neutralidad de este discurso contractualista toma partido y esconde que las mujeres, carentes del rango de voluntades individuales, se someten a la voluntad general de quienes, como ciudadanos, participan del "acto asociativo". Y, a la vez, a la voluntad individual de quien, como poseedor de la misma, las desposee de tal cosa, convirtiéndolas en una amorfa colectividad sin elementos, esa "la mujer", con la que se las define genéricamente y, a la vez, se las anula de facto (como "individuos").</p>
<p>La lógica consecuencia de lo dicho será que "generalizando, podríamos decir que las mujeres como grupo tienden a tener menos acceso al poder y a los recursos controlados por el Estado".</p>
<p>Pero, supongamos que, más allá de las reticencias (culturales) de las mujeres ante la política y/o el Estado (patriarcal, por definición), fuera posible un pacto interclasista e, incluso, inter-ideológico entre mujeres políticas. Y que tal pacto entre ellas respondiera a una convicción prioritaria: la de frenar la desigualdad genérica, que somete y rebaja a la mujer a un "status", si no de inexistencia, sí de marginalidad. ¿Por qué suponerlo? Tal hipótesis tiene una constatación histórica y ha devenido en algo empíricamente contrastable, tanto en los pactos más cotidianos como en los que realizan los propios grupos y asociaciones feministas entre sí (incluso para el simple hecho de organizar una manifestación o cualquier otra actividad pública), como, ya a escala "macro-política", en alianzas políticas que, como el caso escandinavo (y, en particular, el noruego), pasaremos a considerar aquí el apartado siguiente. Como se verá, en tal ejemplo paradigmático la relación política / poder, por un lado, y mujeres, por otro, se logró invertir a favor de los intereses de estas últimas. Y ello fue posible desde el planteamiento feminista unitario de sacare el mayor beneficio posible al Estado (Padre) Benefactor.</p>
<p>Lo que una alianza política entre mujeres puede dar de sí, tanto como la utilidad y necesidad de establecerla, pasa hoy necesariamente por nuevos parámetros socio-políticos que, si bien diferenciados de cada país, incluso entre los de la propia Europa, presentan denominadores comunes inesquivables a la hora de tener en cuenta el nuevo terreno sobre el que se juega. </p>
<p>Así, el "modelo de sororidad del siglo XIX" jugó un papel indiscutible a la hora de mantener los lazos y evitar en algo el<br />
aislamiento de las mujeres, cuando los "lazos de hermandad" impusieron ya de manera definitiva el modelo de la familia nuclear sobre el de la familia extensa . Posiblemente fue esa vía de escape contra el aislamiento total la que permitió que las mujeres no desaparecieran del todo del mapa político, de modo tal que el feminismo se convirtió en una fuerza "profana e iconoclasta", que "mira a los pactos patriarcales y descubre sus trucos"; que implica "la intrusión de las mujeres en el espacio iniciático (de la política)"; y que lo hace, además, convencido de que "el poder de una mujer individual está, pues, condicionado al de las mujeres como genérico" Esta unidad de las mujeres en su genérico colectivo (= mujer), si bien no pretende tener un fundamento ontológico, real e incuestionable -pues quien duda ya de la individualidad como único reducto del ser radicalmente algo / alguien -, sí permite una práctica feminista que vaya conquistando terreno para esos sujetos (o<br />
"sujetas") negadas en la historia que son las mujeres. El simple hecho de reconocer tal cosa es ya una práctica política contractual: exige la "genericidad reconstruida por pacto" para poder construir "desde dentro", desde las propias mujeres, un nosotras sujeto con identidad propia .</p>
<p>Pero la relación entre mujeres y política, e incluso la conveniencia de entrar en esta última, de facturación patriarcal, resulta espinosa y cuestionable hasta para algunas tendencias del feminismo actual30. Sin embargo, tal cuestionamiento se produce en unas sociedades europeas. Donde todavía la igualdad no tiene en el terreno de la práctica democrática su reflejo en tanto que paridad parlamentaria; y "la proporción de las mujeres que se presentan no aumenta, o incluso disminuye (máxime cuando hay que destacar como una "victoria" la episódica nominación de Edith Cresson para el cargo de Primera Ministra de Francia)"31. Sin duda, la política de nuestras sociedades europeas es hoy una profesión que "requiere de una dedicación en tiempo y energía bastante alta", para la cual "la socialización de las mujeres, combinada con sus responsabilidades domésticas, son un impedimento para la competencia en el poder político"32. Luego parece claro que habrá que pensar en qué estrategias políticas e, incluso, en qué modelos políticos son los más adecuados para que las mujeres tengan acceso, a pesar de su situación "deficitaria" socialmente, en este terreno, a la arena del poder público. Y ahí están las múltiples<br />
declaraciones de los más altos organismos políticos europeos que proclaman, no ya la participación de las mujeres en la política, sino incluso el favorecimiento de esto, es decir, las llamadas acciones o discriminaciones positivas en su favor (véase Acción positiva)33. Porque las cifras están ahí, entre 1975 y 1985, Dinamarca encabeza la lista de los países con mayor representación político-parlamentaria femenina, por encima de los Países Bajos, Luxemburgo, Alemania entonces República Federal Alemana), Bélgica, Irlanda y, por supuesto, Portugal, Italia o España34. Y si atendemos a los informes del Servicio de Información de Mujeres en Bruselas, encontramos que los países escandinavos presentan en general las cifras más elevadas de participación de las mujeres en el terreno político, laboral, en las organizaciones políticas y sindicales, en las universidades, en la educación, etc.35.</p>
<p>Por tanto, cabe preguntarse, al margen de la polémica relación entre mujeres y política qué ha hecho posible que en estos países sí se haya dado tal cosa sin que (al menos los hechos así lo avalan) el mundo haya sufrido ningún traumático cataclismo. Sin duda, además del modelo político, habrá que rastrear los pactos entre mujeres que evidentemente subyacen (y posibilitan) un proceso de actividad política y feminista tan asombrosamente eficaz. A concentrarnos en este aspecto dedicaremos el apartado siguiente, que necesariamente habrá de sintetizar y comprimir en una breve relación lo que podría<br />
entenderse como una experiencia cronológicamente más extensa y, sin duda, como un refrendo de la necesidad de los pactos entre mujeres para el feminismo (sobre lo que este apartado 2 ha querido reflexionar). Cosa que, en definitiva, puede resumirse como:</p>
<p>"(...) que las mujeres resuelvan el conflicto interior que supone su resocialización y que ocupen el puesto que los corresponde en esta nueva sociedad"36.</p>
<p>c) Pactos políticos entre mujeres: la experiencia concreta del feminismo político escandinavo. (El caso noruego)Hablar de la experiencia del feminismo escandinavo supone partir de un contexto social fundado en el Estado Benefactor. Con lo cual el feminismo que manejamos en este caso concreto podría denominarse "feminismo estatal", como así lo han hecho algunas de sus protagonistas y teóricas37. Por tanto, en estas sociedades el Estado es un medio primordial, si bien no el único, para el acceso de las mujeres al poder político.</p>
<p>Ya en 1990, la noruega Berit Äs afirmaba rotundamente que "(...) por supuesto, la democracia no puede funcionar a menos que haya un 50% de mujeres en todos los puestos de poder, en todas partes"38. Y, a continuación, transmitiría las asombrosas cifras de un 40% de mujeres parlamentarias y ocho ministras (de un total de dieciocho ministerios), así como la existencia de una Primera Ministra en su país. Y, sin dudarlo, ante la cuestión de si la participación de las mujeres en las esferas del poder político podría suponer también su integración igualitaria a otros niveles más cotidianos, esta feminista noruega contestaba rotundamente que sí Una actitud semejante la encontramos entre feministas (políticas y teóricas) de las Corporaciones en los cinco países nórdicos (Dinamarca, Finlandia, Islandia, Noruega y Suecia). En todos ellos, la presencia de las mujeres pasa por una estructura política corporativa, esto es, por un programa que, a partir de la Segunda Guerra Mundial, obligó a pactar entre todos los partidos un modelo de Estado en el que los consejos, juntas y comités de interés público no sólo cooperan con el Estado mismo, sino que constituyen "la base representativa del sistema, (que) se ha convertido en un aspecto importante de la democracia", de modo tal que "(...) el sistema abarca a varios miles de personas en<br />
cada país"40. Estas personas que conforman el amplio sistema de comités, juntas y consejos públicos son de alguna manera "(...) la élite político-estratégica de los administradores, los jefes de organizaciones y los políticos. Los miembros de los comités "representan" los intereses colectivos y las asociaciones más explícitamente que las representaciones elegidas democráticamente"41. Pues bien, a partir de tales estructuras hay que entender qué se propuso y cómo desarrolló el feminismo escandinavo sus propias alianzas y tácticas políticas. Lo haremos atendiendo en concreto al caso noruego.</p>
<p>Partiendo (recordémoslo) de un Estado benefactor, hay que suponer, ya de entrada, un escaso índice de desigualdad social en estas sociedades, así como también la existencia de un sistema de seguridad y protección sociales muy desarrollado. </p>
<p>Consecuencia lógica de esto será que las mujeres noruegas, y escandinavas en general, gocen de un nivel de vida alto o, al menos, más elevado que en otros países de la órbita europea. Ahora bien, tal bienestar no asegura a las mujeres la posibilidad de influir en el poder y control políticos de manera automática. De ahí que en estos Estados la lucha feminista también se haya seguido librando mediante el desarrollo de estrategias y planteamientos específicos por parte de las mujeres. </p>
<p>Podría, incluso, plantearse que, dadas las condiciones de bienestar apuntadas y la práctica inexistencia de las diferencias de clase, la desigualdad entre hombres y mujeres se hace todavía más patente.</p>
<p>La radica diferencia entre el entramado social e institucional de las sociedades escandinavas y la nuestra no justifica "per se" los logros de las feministas noruegas en el terreno político. Muy al contrario, el peligro de un sistema corporativo como el descrito, cuyo objeto prioritario es la defensa del interés público, consiste en que la mujer pase a cumplir el papel asistencial por excelencia; a ocuparse de todo aquello que tenga que ver con el servicio o la ayuda social (la "ética de los cuidados"), convertida así en una ciudadana (por tanto en la esfera pública), pero esta vez ciudadana en un Estado tutelar. </p>
<p>O, dicho de otro modo, que en lugar de sufrir el patriarcado como reclusión al ámbito privado, lo padezca como servidora de/para el ámbito público.</p>
<p>El problema político para un "feminismo de Estado" radica en que sus reivindicaciones no pueden quedarse en los logros de un mayor bienestar para las mujeres, sino en una redefinición del concepto de ciudadanía que, como indica Hernes, apunta hacia a participación directa y activa en el poder político. Vayamos, tal como lo promete el enunciado de este apartado, a un caso práctico: ¿cómo lograron las noruegas hacerse con un poder político cercano a la paridad?42.</p>
<p>En primer lugar hay que aclarar que los mecanismos políticos noruegos tienen la particularidad del Estado corporativo, ya comentado para todos los países escandinavos. Las estructuras mínimas de poder son los llamados "Consejos de comunidad", de los que el país noruego cuenta con 460. A la par, tales unidades de poder coexisten con un sistema electoral para sus 18 condados y para el Parlamento nacional, Pues bien, desde esas primeras células de la organización política es desde donde las mujeres mnoruegas se propusieron imponerse en la vida pública. Dado que las candidaturas a los Consejos permiten legalmente<br />
tachar nombres de los partidos que las presentan, así como añadir otros nuevos, las mujeres feministas de diversos partidos, con la natural diferencia ideológica, decidieron pactar para forzar su entrada en dichos Consejos. De modo que las mujeres del Partido Laboralista, las del Partido Socialista, las del Partido Liberal e, incluso, las del Christian’s People Party utilizaron la estrategia de tachar nombres de candidatos masculinos en sus papeletas e incluir los de aquellas mujeres que aparecían en las listas, aun cuando fueran de otro partido. Con este pacto entre mujeres, las noruegas obtuvieron en la primera mitad de los años setenta una amplia mayoría en tres Consejos de comunidad; y, ente ellos, nada menos que en el de la capital, Oslo.</p>
<p>En 1975, las disposiciones de la ley electoral fueron alteradas de modo tal que esa vía de intrusión femenina masiva pudiera ser atajada. Pero, aún así, y a pesar de la lógica irritación de las mujeres del Parlamento, los partidos se vieron forzados en las elecciones de 1976 a presentar mujeres en sus cabezas de listas electorales ante el riesgo de perder una gran parte de votantes. Y así este tipo de política de acción o discriminación positiva (véase Acción positiva) consiguió que los más relevantes partidos del país, tales como el Partido Laboralista y el Partido Socialdemócrata, hubieran de contar con una vicepresidenta o una mujer como líder. De todo este proceso se llega a la elección de la Primera Ministra, por un lado, y a la admisión implícita por cada partido de una cláusula que exige al menos un 40% de representación femenina en su organización, por otro. Además, el modelo noruego se extendió también a otros países, como Suiza, donde, con la misma estrategia del pacto, doblaron la presencia de mujeres en la política en Lugano por las mismas fechas. Bien, dicho esto, hay que añadir que las feministas noruegas no se conforman todavía con esos resultados. Y, a pesar de tener una afiliación sindical de un 60% de mujeres, se plantean también por qué no tener una representación semejante en los órganos de poder. </p>
<p>Así, su mensaje sería: "Trabajad juntas, desde las comunistas a la izquierda, hasta las conservadoras a la derecha, para que podamos conseguir ese 50% al que tenemos derecho"43.</p>
<p>Si bien hemos expuesto escuetamente el caso noruego como ejemplo paradigmático de un pacto político y efectivo entre mujeres, ello no quiere decir que se piense aquí ingenuamente que tal modelo es exportable, sin más, a otras situaciones sociales. Sin embargo, sí nos interesa el llamamiento a la alianza femenina que el caso descrito supone, por cuanto ahonda en la necesidad de la participación política para las mujeres, por un lado, y por otro, refrenda las peculiaridades de tal participación: no se trataría de "entrar", simple y llanamente, en las esferas del poder patriarcal, sino de hacerlo desde la perspectiva y la apuesta propias de una postura feminista. Postura que, incluso, se salta las barreras de ideológicas, no olvida que es participación política y se somete a una alianza crítica contra el poder patriarcal entre las mujeres, aún desde dentro del juego del propio poder.</p>
<p>Recordemos que, al hablar de las escandinavas, nos estamos remitiendo al llamado Estado del Bienestar. Y, en este sentido, también es justo recoger las críticas que, desde el propio feminismo es un contexto diferente, se han hecho a esa estrecha vinculación con el Estado que tal modelo exige. Así, como nos recuerda Seyla Rowbotham, cabe tomar en cuenta la crítica de una feminista norteamericana, Kathy Ferguson, quien desde la experiencia del feminismo laboral norteamericano con la Administración reflexiona: "Toda originalidad en el pensamiento o en la acción requiere nuestro enraizamiento en una existencia compartida; pero cuanto más firmemente anclado está uno en la burocracia, menos posibilidades existen de pensar de un modo diferente, de actuar de un modo diferente, o de comenzar de nuevo en cualquier dirección. En un entorno burocrático, los requerimientos de la creatividad -es decir, el contacto con otras personas - se ven asfixiados, el proceso mismo de la autocreación se ve amenazado. Los individuos, tanto burócratas como clientes, acaban viéndose a sí mismos y a los demás como objetos de la administración"44.</p>
<p>Estamos, por tanto, ante el eterno dilema del "individuo/Estado", esta vez, "mujeres/ Estado", o llevado al terreno del modelo político, la óptica más neoliberal frente al feminismo estatal. La cuestión podría formularse como sigue: la dependencia de la mujeres ¿cambia porque éstas se subordinen a un "patriarcado público"? Pero también las propias protagonistas del Estado del Bienestar plantean sus críticas, a la vista sobre todo de la conciencia que tienen acerca de la crisis de tal Estado45: "El Estado del Bienestar como lo conocemos en Escandinavia ha socavado y desviado la tradicional línea divisoria ente las esferas pública y privada, entre el Estado, la familia, el mercado y la sociedad civil, como esferas distintas y separadas"; pero "la gran cantidad de trabajo no remunerado (...) es una parte integral de la moderna mezcla del bienestar". Y este "trabajo no remunerado", de interés social o "trabajo asistencial" recae primordialmente sobre las mujeres, cuyos "(...) presupuestos para el tiempo (de la mujer) están divididos entre los diferentes tipos de tareas asistenciales remuneradas y no remuneradas, sobre una jornada diaria y de acuerdo con sus ciclos vitales. El efecto acumulativo, negativo, de esta fragmentación sobre el ciclo vital reduce su categoría económica a su mínimo nivel. Cerca de tres cuartos de los que reciben las pensiones más bajas en Suecia y Noruega son mujeres"46. Sin embargo, esta feminista escandinava sigue pensando que la solución no pasa por una privatización de corte neoliberal de los sectores públicos asistenciales (como salud, educación, etc.), sino por la conversión de las tareas asistenciales en un sentido de "cultura asistencial", fundamentada en la "solidaridad entre generaciones de mujeres y hombres", y en el reconocimiento de tales tareas como trabajos públicos que han de ser gratificados47. De modo que la igualdad del reparto de estos servicios públicos, para esta investigadora, debe evitar el peligro de que recaigan de manera automática sobre las mujeres. Y ello pasa de nuevo por "(...) las posibles coaliciones entre las mujeres políticas, profesionales y clientes. Dicho desarrollo ha sido observado en todos los países escandinavos y podrían conducir a la consolidación de "los intereses de la mujer"48. Estamos, pues, ante un "feminismo estatal", que defiende su posibilidad de desarrollo a partir de la vinculación con el Estado. Y, no sin considerar los peligros y las críticas de tal concepción, entramos ya en el terreno de la reflexión política que, sin duda, habría que dejar aquí como puerta abierta a todo tipo de posturas controvertidas. Para la autora feminista que venimos tomando como modelo de la teoría del "feminismo público" o "estatal", la cosa parece bien clara cuando concluye:</p>
<p>"Muchos creían que socavarían los modelos de equidad y objetividad si se introducían en la esfera pública. La ideología feminista presupone, entonces, un sistema político que traduzca los valores de compasión y asistencia en principios políticos de justicia e igualdad que, alternativamente, pueden inspirar a las políticas sociales y a las diversas formas de organización social (...). La expresión más clara de una nueva solidaridad entre los sexos (...) está representada por una igual participación en la cultura de la asistencia y en la cultura de más trabajo tradicional por parte de los hombres y de las mujeres"49. 3.Algunas reflexiones para concluir Retomemos el hilo seguido hasta aquí: hemos visto cómo la relación<br />
patriarcal (encardinada en distintos sistemas históricos y sociales) produce como revulsivo la conciencia de la opresión por parte de sus víctimas, las mujeres. Esta primera reacción o "sororidad" permite en un segundo momento que las mujeres, excluidas de la idea de "pacto" definida por el patriarcado, decidan, desde una posición feminista, "tomar al asalto" el terreno de la política que se les ha vedado. Y tal decisión exige estrategias y modelos políticos que pasan por la necesidad de pactar entre ellas. El desarrollo de una experiencia de alianza política entre las feministas escandinavas (y, concretamente, el caso noruego) nos catapulta ahora, y de hecho ya hemos entrado en materia, a realizar una breve reflexión, no ya del ejemplo práctico propuesto, sino a partir del mismo. Nos hallamos, por tanto, al final de un recorrido que, por fuerza, ha de ser sucinto y puede servirnos a modo de conclusión (se entiende de conclusión de este artículo sobre Pactos entre mujeres, y no de "dar carpetazo" a la polémica o al tema en sí).</p>
<p>Los planteamientos recogidos de la experiencia política del feminismo estatal" noruego nos llevan a replantearnos conceptos fundamentales, tales como el de Estado o, con mayor precisión, el del Estado en su relación con el ciudadano. El concepto de ciudadanía parte de un reparto de papeles en la sociedad que, o bien son excluyentes entre si, o bien simplemente no aparecen como tales: se invisibilizan. En esta no-existencia o invisibilidad, las mujeres han venido desarrollando trabajos no reconocidos como tales, en todo lo que se refiere al ámbito doméstico (esposas, crianza de los hijos, etc.), así como en lo que se hace a la prestación de servicios asistenciales (que en su mayoría se han designado como "beneficencia"). La noción de trabajador ha venido siendo hasta ahora la connotación de un sujeto masculino, portador del salario familiar y que, lazado al terreno de la vida pública/ laboral, precisa de una segunda persona que desarrollo las tareas para las que este sujeto (el auténtico "trabajador" de la familia) no tiene tiempo. Desde un punto de vista feminista, podemos revalorizar ese trabajo no reconocido que recae sobre las mujeres. O también (en la línea de Hernes) convertirlo en un trabajo compartido y remunerado para ambos sexos.</p>
<p>Se opte por una cosa u otra cosa, lo que sí parece deducirse de la experiencia histórica es que ese paso del sector femenino de la esfera privada-doméstica a la pública-laboral (y política) no es algo que la organización patriarcal haya acometido, ni vaya a acometer como propio. Sin la conciliación, la negociación, en fin, sin los pactos entre las mujeres mismas, difícilmente puede el patriarcado asumir algo que, en definitiva, va contra él mismo.</p>
<p>La relación entre las mujeres y el Estado - esa totalidad jurídica cuya estructura de dominio es también patriarcalmente engendrada - resulta particularmente conflictiva, por cuanto su participación en él implica volver a conceptualizar, desde parámetros no-patriarcales, qué es y quiénes son los ciudadanos y las ciudadanas. Esta necesidad de redefinición que hallamos en la obra de las investigadoras escandinavas (de la propia Hernes, pero también de Berit Äs o de Bitte Nordstrom), se encuentra también en el pensamiento actual de teóricas de la órbita norteamericana: "En lugar de definir lo privado como lo que excluye a lo público, debería comprenderse lo privado - desde el más absoluto sentido de una rama de la teoría liberal -<br />
como la parte del vivir y el hacer propios o ajenos, que todo individuo tiene el derecho de cerrar a los demás (...). De este pensamiento se derivan dos principios: a) que ninguna institución o praxis social debería excluirse a priori como instrumento adecuado de la discusión y la expresión públicas; y b) que ninguna persona, acción o aspecto de la vida individual puede ser condenado a la privacidad"50. También dentro del ámbito germano, otras teóricas feministas apuntan esta misma necesidad, no ya de ampliar, sino de volver a definir la ciudadanía en términos que incluyan la emancipación definitiva de las mujeres: "Si existe un camino para salir de este círculo, no consistirá en señalar las debilidades del concepto de emancipación tal como tradicionalmente se han acuñado, sino antes cien en la asunción y la recepción seria de sus fuerzas. Estas residen en la crítica a las relaciones existentes y en un concepto de emancipación que tienda hacia la integración (...)"51.</p>
<p>Sin duda, las posiciones son divergentes dentro del feminismo, tanto en lo que hace al modelo político adecuado (ahí las posturas neoliberales hasta el "feminismo estatal"), como en el seno de la propia teorización feminista (que va desde la defensa de la igualdad, hasta los llamados hoy "feminismos de la diferencia" (véanse Igualdad y Diferencia, respectivamente). </p>
<p>Esto, sin embargo, no hace otra cosa que atestiguar hasta qué punto el pensamiento, la acción la orientación del feminismo siguen estando hoy vivos. Si convenimos en que "las feministas ya no pueden resistir al patriarcado como fenómeno universal, pero sí ante ejemplos concretos de patriarcado, pueden oponerse a estructuras patriarcales concretas"52,entonces tendremos también que conceder que tales resistencias parciales (que no coyunturales) exigen aún más claramente la voluntad de pacto entre las mujeres para llevarlas a cabo.</p>
<p>Esto es lo que el presente artículo ha tratado de mostrar, aún a sabiendas de las múltiples complejidades y matizaciones que han tenido que quedar aquí, por fuerza, de lado. Quizá quepa concluir con una reivindicación como la que sigue, que permitiera plantearnos, si no es, en gran medida, la aceptación de lo utópico (pero posible) el acuerdo o pacto prioritario que debería presidir toda iniciativa feminista, aún por concreta o coyuntural que ésta fuera:</p>
<p>"En tanto que visión política feminista, ¿estamos en disposición de articular un modelo mejor para el futuro, que el de una política democrática radical que promueva también los valores de la ecología, el antimilitarismo y la solidaridad entre los pueblos? (...). De hecho, nosotras, como mujeres, tenemos mucho que perder, entregando la esperanza utópica a algo totalmente distinto"53.</p>
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<p><a href="http://zula.nireblog.com/post/2008/10/26/pactos-entre-mujeres#comments">Comments</a></p>]]></description>
	<pubDate>Sun, 26 Oct 2008 20:07:15 -0300</pubDate>	</item>
	<item>
	<title>Movimiento feminista y redefinición de la realidad </title>
	<link>http://zula.nireblog.com/post/2008/10/25/movimiento-feminista-y-redefinicion-de-la-realidad</link>
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		<description><![CDATA[<p>Por Ana de Miguel Álvarez</p>
<p><strong>1. Introducción</strong></p>
<p> En las dos últimas décadas se han desarrollado nuevos y sugerentes enfoques teóricos sobre los Movimientos Sociales. Los movimientos objeto de estudio son fundamentalmente el feminista, el ecologista, el pacifista y, cada vez más, el movimiento de lesbianas y gays. A pesar de las diferencias entre los enfoques teóricos existe cierto consenso a la hora de considerar que estos movimientos, aunque no sean todos estrictamente nuevos desde un punto de vista cronológico -el feminismo cuenta con más de dos siglos de historia como movimiento social- presentan formas de acción y organización cuyo impacto sobre el cambio social no había sido ni comprendido ni valorado adecuadamente por los enfoques clásicos. Un buen punto de partida para el análisis de los movimientos es la definición propuesta por Laraña, una de las más comprensivas y recientes y que enfatiza los elementos cognitivos y de reflexividad de los movimientos en la actualidad. Según esta definición los movimientos son una forma de acción colectiva “1) que apela a la solidaridad para promover o impedir cambios sociales; 2) cuya existencia es en sí misma una forma de percibir la realidad, ya que vuelve controvertido un aspecto de ésta que antes era aceptado como normativo; 3) que implica una ruptura de los límites del sistema de normas y relaciones sociales en el que se desarrolla su acción; 4) que tiene capacidad para producir nuevas normas y legitimaciones en la sociedad” (1) . De acuerdo con este marco teórico esta comunicación trata sobre el papel central de la teoría en el movimiento feminista y se defiende la tesis de que la redefinición o resignificación de la realidad, es decir, la subversión de los códigos culturales dominantes es una de sus prácticas fundamentales.</p>
<p><strong>2. La teoría feminista y la redefinición de la realidad</strong></p>
<p> La teoría feminista es, ante todo y por definición, una teoría crítica de la sociedad. En palabras de Celia Amorós, una teoría que irracionaliza la visión establecida de la realidad. Amorós nos recuerda la raíz etimológica de teoría, que en griego significa ver, para subrayar el que es el fin de toda teoría: posibilitar una nueva visión, una nueva interpretación de la realidad, su resignificación (2) . La teoría, pues, nos permite ver cosas que sin ella no vemos, el acceso al feminismo supone la adquisición de una nueva red conceptual, “unas gafas” que nos muestran una realidad ciertamente distinta de la que percibe la mayor parte de la gente. Y tan distinta, porque donde unos ven protección y caballerosidad hacia las mujeres otras vemos explotación y paternalismo, donde unos observan que “en realidad las mujeres gobiernan el mundo” otras vemos la feminización de la pobreza y la dolorosa resignación con que las mujeres aceptan todavía lo que se hace pasar por su destino. Efectivamente, una de las cuestiones centrales que tiene que afrontar el movimiento feminista es el hecho claro de que muchas mujeres no aceptan la visión feminista de la realidad. Tal y como lo enunciara Mary Wollstonecraft hace ya más de dos siglos, el hecho de que las mujeres parecieran dedicarse más a sacar brillo a sus cadenas que a tratar de sacudírselas (3) . En esta cuestión el feminismo coincide con los otros movimientos sociales, ya que como han puesto de relieve los nuevos enfoques los movimientos no se explican sólo como respuestas colectivas a conflictos manifiestos o desigualdades estructurales, sino que buena parte de su sentido y acción se dirige a mostrar, explicar, hacer explícito o visible ese conflicto para la opinión pública. Así, por ejemplo, el movimiento ecologista trata de problematizar situaciones que, como la destrucción de los recursos naturales o el maltrato a los animales continúan definiéndose como naturales, inevitables o consustanciales al rango superior y al progreso de la especie humana. En este sentido preciso todos los movimientos suponen la subversión de los códigos culturales dominantes. Pero, tal vez la peculiaridad del feminismo resida en lo que ya señalara Kate Millett, en que el feminismo desafía el orden social y el código cultural más ancestral, universal y arraigado de los existentes en sus diversas manifestaciones (4).
</p>
<!--more-->
<p>La ideología patriarcal está tan firmemente interiorizada, sus modos de socialización son tan perfectos que la fuerte coacción estructural en que se desarrolla la vida de las mujeres presenta para buena parte de ellas la imagen misma del comportamiento libremente deseado y elegido. Estas razones explican la crucial importancia de la teoría dentro del movimiento feminista, o dicho de otra manera, la crucial importancia de que las mujeres lleguen a deslegitimar “dentro y fuera” de ellas mismas un sistema que se levanta sobre el axioma de su inferioridad y su subordinación a los varones. La teoría feminista tiene entre sus fines conceptualizar adecuadamente como conflictos y producto de unas relaciones de poder determinadas, hechos y relaciones que se consideran normales o naturales, en todo caso, inmutables. Aquéllos de los que se suele afirmar que “siempre ha sido así y siempre lo será”, en expresiones tales como “la prostitución es el oficio más viejo del mundo" o "los hombres siempre serán hombres  y eso no hay quien lo cambie". La teoría feminista indaga en las fuentes religiosas, filosóficas, científicas, históricas, antropológicas, en el llamado sentido común, etc. para desarticular las falsedades, prejuicios y contradicciones que legitiman la dominación sexual. Este auténtico proceso de liberación cognitiva, este cuestionamiento de la realidad patriarcal puede analizarse como una sucesión de pasos o momentos teóricos y prácticos, colectivos e individuales. En un primer momento hay que definir una situación como problemática, injusta e ilegítima, es un segundo momento habría que encontrar las causas de esta situación, sean culturales, económicas, etc., o establecer lo que se ha denominado la "atribución de la responsabilidad". En un tercer momento el feminismo ha de ser capaz de articular propuestas alternativas: no sólo hay que definir una situación como injusta hay que difundir también la conciencia de que es posible cambiar la sociedad y, en última instancia, universalizar esta conciencia, desarrollar la imaginación feminista suficiente como para hacer irrenunciable esa sociedad nueva, para mostrar cómo todos los seres humanos se beneficiarán del cambio. Y respecto a esta última afirmación podemos añadir que mantener que todos los seres humanos se benefician de un cambio no está en contradicción con que algunos colectivos pierdan privilegios, porque obviamente los varones pierden y perderán numerosos privilegios ilegítimos según avance el feminismo. El fin de este proceso -si es que tiene fin, porque como ha señalado Amorós los pactos patriarcales son metaestables (5) , es decir, susceptibles de transformar continuamente sus formas de dominación, tan distintas las de hace dos siglos de las de ahora, tan distintas en las diferentes culturas, pero siempre tan eficaces- tiene como resultado lo que se ha denominado la “liberación cognitiva”, la puesta en tela de juicio de principios valores y actitudes aprendidos e interiorizados desde la infancia, y, por supuesto, el paso a la acción, tanto individual como colectiva. El triunfo del feminismo requiere conjugar ambos tipos de acción para poner fin a la doble reproducción del sistema patriarcal, dentro y fuera de las personas, en el espacio público y en el privado, para romper la implacable dinámica de refuerzo mutuo que se da entre las prácticas de la vida cotidiana y las macroestructuras económicas, políticas e ideológicas.</p>
<p><strong>3- La subversión de los códigos culturales dominantes: de las políticas de la inclusión a las políticas de la redefinición.</strong></p>
<p> Desde los inicios de las primeras sociedades democráticas, basadas en el clásico principio “Todos los hombres nacen libres e iguales ...”, las mujeres constataron su carácter excluyente - ... “menos las mujeres, que nacen subordinadas e inferiores” podía haberse añadido tranquilamente (6) - y denunciaron la contradicción de una democracia sin mujeres. Excluidas del ámbito público y de la ciudadanía de forma sistemática los primeros movimientos, la teoría y la práctica feministas, se centraron en legitimar y organizar lo que podemos denominar las políticas de la inclusión. A lo largo de todo el siglo diecinueve sufragistas y socialistas no cesaron de luchar por cambiar el inmutable destino que la llamada “era de los cambios” continuaba asignando a las mujeres. Cuestionaban la ideología de la naturaleza diferente y complementaria de los sexos y se centraron en conquistar el acceso a la esfera pública: el sufragio, el trabajo asalariado no proletario, la educación superior. Ya en el siglo XX y tras la conquista de los derechos políticos, las mujeres comprobaron las enormes dificultades que comportaba su acceso igualitario al ámbito público, donde más que con un techo de cristal se topaban con un auténtico muro de hormigón armado. Constatar la insuficiencia de los derechos formales llevó al feminismo a un nuevo resurgir organizativo y a una etapa de gran vitalidad y creatividad teóricas.</p>
<p>En la denominada segunda ola del movimiento, en los años sesenta, y en continuidad con los planteamientos de la inclusión, se fundamentó la necesidad de establecer mecanismos sociales y políticos capaces de romper la dinámica excluyente del sistema patriarcal, como la discriminación positiva y las cuotas. Sin embargo, en esos mismos momentos el feminismo radical comenzaba a desarrollar el crucial giro hacia el análisis de la esfera privada, esfera que había permanecido un tanto a la sombra en los enfoques anteriores. Surgía así una nueva forma de entender y hacer la política, actuando en el área de lo prepolítico, en el área en que se dirime qué debe ser y qué no objeto de “la política” convencional, es decir de debate y decisión pública y colectiva. El lema “lo personal es político” ha iluminado y ensanchado también nuestra concepción sobre cómo actúa el poder, sobre cómo se mantiene y reproduce un sistema de dominación. Con las políticas de lo personal es político el feminismo comienza a abordar de forma más o menos consciente el proceso de redefinición de la realidad. Al analizar las prácticas de las mujeres dentro del ámbito doméstico como el núcleo de su opresión y degradación ya se estaba redefiniendo activamente esa realidad. De este modo, frente a expresiones como “es que yo no trabajo”, “mi madre no trabaja” o “si las mujeres trabajaran”, que proyectaban una imagen distorsionada de la realidad productiva y el valor social de las prácticas de las amas de casa, se ha pasado a redefinir esa misma realidad como “la jornada interminable”. Hoy se ha llegado a hablar de la triple jornada laboral de las mujeres y nuevas investigaciones tratan de cuantificar lo que también se ha denominado como “los trabajos del cuidado” y “la explotación del amor” (7). Asimismo, frente al “hogar dulce hogar” se descubrirá “la cara oculta de la familia”: la familia como el ámbito de la alienación, cuando no de los malos tratos y el abuso sexual. El trabajo pionero de Susan Brownmiller, que analiza la violación como una estrategia de dominación por medio del temor que infunde a todas las mujeres, puso las bases del proceso de redefinición o atribución de nuevos significados a la violencia contra las mujeres, proceso que ha conducido a  la  actual aceptación social de la redefinición del fenómeno como terrorismo doméstico (8). Y también a solicitar la intervención pública o del Estado, vía derecho penal y asistencia social, en áreas de la vida tradicionalmente consideradas privadas o personales. Estos ejemplos nos permiten seguir el camino que ha llevado al feminismo a plantear como uno de sus fines la redefinición de la división tradicional entre  lo público y lo privado.</p>
<p>El feminismo ha logrado importantes mejoras en la vida de las mujeres, especialmente en los países occidentales, pero incluso en estos la desigualdad sexual continúa reproduciéndose sin mayores problemas.  En consecuencia hoy la teoría feminista tiene el desafío de encontrar respuesta a este interrogante. En palabras de la politóloga y feminista nórdica Jónasdóttir “por qué o cómo persisten las posiciones de poder político y social de los hombres frente a las mujeres, incluso en las sociedades occidentales contemporáneas, en las que se consideran individuos iguales desde el  punto de vista formal y legal, en las que la mayor parte de las mujeres adultas tienen un empleo de tiempo completo o de media jornada, en las que se cuenta con una elevada proporción de mujeres bien cualificadas, y en las que las disposiciones estatales de bienestar, que obviamente benefician a las mujeres, se hallan relativamente bien desarrolladas?”(9).</p>
<p>Para sugerir una respuesta al interrogante anterior vamos a referirnos a la tematización del patriarcado como un sistema que implica, sobre todo, la adjudicación de espacios sociales según el género y la jerarquización valorativa de esos espacios (10). En las sociedades occidentales esta adjudicación de espacios se ha concretado en la dicotomía público y privado, auténtica infraestructura material y simbólica sobre la que se levanta tanto el sistema económico como político y socio-cultural. Pues bien, desde nuestro punto de vista, mientras no se consiga redefinir y subvertir la separación clásica entre lo público y lo privado (11) , es decir la lógica misma que subyace a la imposición coactiva de las identidades femenina y masculina, por mucho que las mujeres amplíen su área de acción y sus roles sociales, continuará reproduciéndose la sociedad patriarcal. Este sistema rígidamente dualista de pensamiento y acción, de adjudicación coactiva de identidades, espacios y valores queda en parte reflejado en el siguiente cuadro sobre la configuración de los espacios público y privado:</p>
<p>ESFERA PUBLICA 	                                ESFERA PRIVADA<br />
Masculino  	                                Femenino<br />
Universalidad-imparcialidad  	                particularidad-afectos<br />
cultura    	                                naturaleza<br />
libertad  	                                necesidad<br />
mente -producción de ideas  	                cuerpo -producción de cuerpos<br />
razón-entendimiento  	                        pasión-sentimientos<br />
ética de la justicia  	                        ética del cuidado<br />
competitividad  	                        caridad-beneficencia<br />
hacer  	                                        ser<br />
productividad-trabajo  	                        improductividad-"no trabajo"<br />
"los iguales": individuos-ciudadanos 	        "las idénticas": madres-esposas</p>
<p><strong><br />
4- El papel de las redes feministas en la redefinición de la realidad.</strong></p>
<p> Si en el apartado anterior nos hemos detenido en la función central de la teoría y el conocimiento para los fines que persigue el feminismo ahora vamos a destacar el de las redes de los grupos y asociaciones feministas como el lugar donde se contrastan y difunden los discursos alternativos a la realidad. Tal y como han señalado Eyerman y otros los movimientos sociales abren un espacio especialmente idóneo para que se den las condiciones de la creación e innovación en el conocimiento . (12)Las teorías pueden ser y de hecho son fruto de individualidades, las teóricas del movimiento -líderes epistemológicas-, pero su obras tienen hoy como referente la existencia de un movimiento social enormemente plural, cambiante y en continua polémica interna y externa, la que se genera dentro del movimiento y la que mantiene con sus oponentes. Efectivamente, y de nuevo en palabras de Amorós "nadie piensa en el vacío y mucho menos una feminista". Si la teoría feminista resignifica la realidad el movimiento social es el agente de resignificación, porque “no resignifica quien quiere sino quien puede” (13) .<br />
 La forma específica de organización del movimiento feminista, en pequeños grupos de asambleas de mujeres, ha tenido y tiene mucho que ver con la posibilidad real de liberación cognitiva de cada vez más mujeres, de su cambio de percepción de la realidad. La importancia del distanciamiento reflexivo respecto a la realidad para cuestionarla críticamente encuentra su correlato en la separación física que implica la organización en grupos de mujeres. Según Frye el significado crucial de la separación radica en que supone negar a los varones el derecho de acceso, derecho que es el fundamento crucial de su poder: “Cuando las mujeres nos separamos (nos retiramos, nos escapamos, nos reagrupamos, vamos más allá, nos apartamos, salimos, emigramos, decimos no), estamos simultáneamente controlando el acceso y la definición. Es una doble insubordinación, ya que ambas cosas están prohibidas. Y el acceso y la definición son ingredientes fundamentales para la alquimia del poder, de manera que nuestra insubordinación es doble y radical.” (14)  Por otro lado, el movimiento feminista, con su peculiar organización, tantas veces criticada desde la razón instrumental por su escaso pragmatismo e institucionalización ha mostrado una increíble capacidad para redefinir la realidad de acuerdo con sus principios e intereses. De esta forma los principios del feminismo han pasado de ser patrimonio de “cuatro radicales” a convertirse en lo que se ha denominado un sentido común alternativo (15) . Por no mencionar la lenta pero imparable revolución epistemológica que la perspectiva feminista está protagonizando en el campo del saber académico o científico.<br />
 Por último, subrayar que la realidad del movimiento feminista no puede equipararse o identificarse con los momentos en que éste realiza campañas y actos públicos en defensa de sus reivindicaciones, ni mucho menos con el eco que éstas obtengan en los medios de comunicación. Hacerlo implicaría caer, según la acertada expresión de Melucci en “la miopía de lo visible”, cuando las manifestaciones más visibles, como por ejemplo estas Jornadas, son el resultado de un proceso de años de trabajo, discusiones, e investigación, en definitiva, de militancia. Tal y como ha establecido el propio Melucci los movimientos atraviesan fases de latencia en que, lejos de la pasividad o la inacción, sus redes sumergidas se comportan como auténticos “laboratorios culturales” en los que se va fraguando la redefinición de la realidad que inspirará las nuevas luchas colectivas (16). La fuerte diversidad interna y las polémicas entre las diferentes tendencias se convierten en la mejor y más rápida fuente de crítica y contraste para los conceptos y teorías que pugnan por definir y redefinir los problemas y las estrategias pertinentes.<br />
 En conclusión, el feminismo transforma el mundo definiendo y redefiniendo la realidad desde la teoría feminista y actuando sobre ella gracias a su peculiar organización en redes, grupos pequeños en que se dan interacciones sociales cuya pluralidad, intensidad y compromiso cooperan para crear un espacio de creación cultural y cambio social. Como estas jornadas, “El feminismo ha sido. es ... y será” .</p>
<p><strong><br />
 5- Bibliografía</strong></p>
<p>-AMORÓS, C. 1997: Tiempo de feminismo, Cátedra, Madrid.<br />
-AMORÓS, C.1990: “Violencia contra las mujeres y pactos patriarcales” en MAQUIEIRA, V. y SÁNCHEZ, C. (comps.) 1990: Violencia y sociedad patriarcal. Madrid, Pablo Iglesias.<br />
-CASTELLS, C. (ed.) 1996: Perspectivas feministas en teoría política, Barcelona, Paidós.<br />
-EYERMAN, R.; JAMISON, A. 1991:  Social Movements. A Cognitive Approach. Pennsylvania, The Pensilvania State University Press.<br />
-FRAZER, N.; 1997: Iustitia Interrupta. Reflexiones críticas desde la posición “postsocialista”. Colombia, Siglo del Hombre Editores.<br />
-HARDING, S. 1997: Ciencia y feminismo. Madrid, Ediciones Morata.<br />
-IBARRA, P.; TEJERINA, B. (Eds.) 1998: Los Movimientos Sociales. Madrid, Trotta.<br />
-JÓNASDÓTIR, A.G. 1993: El poder del amor. Madrid, Cátedra.<br />
-LARAÑA, E. 1999: La construcción de los movimientos sociales. Madrid, Alianza Editorial.<br />
-LARAÑA, E.; GUSFIELD, J. (eds.) 1994: Los Nuevos Movimientos Sociales. Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS), Madrid.<br />
-MELUCCI, A. (1996): Challenging Codes. Collective Action in the Information Age, Cambridge University Press. Cambridge.<br />
-MIGUEL ÁLVAREZ, A. 1998: “La redefinición de lo público y lo privado. Reflexión desde el movimiento feminista” en Actas del V Congreso Estatal de Intervención Social. Madrid, Colegio Oficial de Psicólogos.<br />
-MILLETT, K. 1996: Política sexual. Madrid, Cátedra.<br />
-MOLINA, C. 1994: Dialéctica feminista de la Ilustración. Barcelona, Anthropos.<br />
-POSADA, Lu. 2000: Celia Amorós. Madrid, Ediciones del orto: Biblioteca de mujeres.<br />
-PULEO, A. 1992: Dialéctica de la sexualidad. Madrid, Cátedra.<br />
-QUESADA, F.  (Ed.) 1997: Filosofía política I. Ideas políticas y movimientos sociales. Madrid, Trotta.<br />
-SABUCEDO, J.M.; GROSSI, J.; FERNÁNDEZ, C. 1998: Los Movimientos Sociales y la creación de un sentido común alternativo, en IBARRA, P. y TEJERINA, B. (Eds.).<br />
- VALCÁRCEL, A. 1997: La política de las mujeres. Madrid, Cátedra.</p>
<p>Nota: Este texto es la base de la intervención que la socióloga  Ana de Miguel realizó en el Congreso Feminista de Córdoba - Diciembre 2000</p>
<p> 1 - LARAÑA,E. 1999: La construcción de los movimientos sociales. Madrid, Alianza, pp. 126-7.<br />
 2 - Esta y otras citas de Celia AMORÓS que aparecen en el texto recogen diferentes reflexiones de esta filósofa feminista en el marco del seminario Feminismo, Ilustración y posmodernidad (Proyecto DGICYT).Para profundizar en sus planteamientos véase AMOROS, C. 1997: Tiempo de Feminismo. Madrid, Cátedra.<br />
3 -  WOLLSTONECRAFT, M. 1994: Vindicación de los derechos de la mujer. Madrid, Cátedra.<br />
4 - MILLETT, K. 1996: Política Sexual. Madrid, Cátedra.<br />
5 - Cfr. AMORÓS, C. 1990: “Violencia contra las mujeres y pactos patriarcales” en MAQUIEIRA, V.; SÁNCHEZ, C. 1990: Violencia y sociedad patriarcal. Madrid, Pablo Iglesias.<br />
6 - Sin embargo, como ha señalado Fraisse la propia lógica universalizadora de la democracia, base de su legitimidad, no permite mencionar o hacer explícita la exclusión, que debe ser tácita. Cfr FRAISSE, G. 1992: Musa de la razón. Madrid, Cátedra.<br />
7 - Por ejemplo los trabajos que realizan M.A. DURAN y C. CARRASCO.<br />
8 - BROWNMILLER, S. 1976: Against our Will. Harmondsworth, Penguin Books.<br />
9 - JÓNASDÓTTIR, A.G. 1993: El poder del amor. Madrid, Cátedra, p. 14.<br />
10 - Esta caracterización debida a la antropóloga americana M.Z. Rosaldo ha sido desarrollada por C. MOLINA 1994: Dialéctica feminista de la Ilustración. Barcelona, Antropos.<br />
11 - Mantener la necesidad de redefinir la configuración actual de lo público-privado no implica rechazar el derecho a la intimidad y la autodeterminación. Al contrario, implica reivindicarlo para todos los seres humanos, mujeres incluidas.<br />
12 -  EYERMAN, R.; JAMISON, A. 1991: Social Movements. A cognitive Approach. Penn, The Pennsilvania State University Press.<br />
13 - Cfr. AMORÓS C., op. cit.<br />
14 -  FRYE, M. 1983: The Politics of Reality. New York, The Crossing Press, p. 107 (Trad. de Heide Braun en JEFFREYS, S. 1996: La herejía lesbiana. Madrid, Cátedra).<br />
 SABUCEDO, J.M. y otros 1998: “Los movimientos sociales y la creación de un sentido común alternativo” en IBARRA, P.; TEJERINA, B. 1998: Los movimientos sociales. Madrid, Trotta.<br />
15 - MELUCCI, A. 1994: “¿Qué hay de nuevo en los “nuevos movimientos sociales”? en LARAÑA, E.; GUSFIELD, J.; 1994 LOS NUEVOS MOVIMIENTOS SOCIALES. Madrid, Centro de Investigaciones Sociológicas.
</p>
<p><a href="http://zula.nireblog.com/post/2008/10/25/movimiento-feminista-y-redefinicion-de-la-realidad#comments">Comments</a></p>]]></description>
	<pubDate>Sat, 25 Oct 2008 20:42:33 -0300</pubDate>	</item>
	<item>
	<title>La historia feminista del género y la cuestión del sujeto </title>
	<link>http://zula.nireblog.com/post/2008/10/25/la-historia-feminista-del-genero-y-la-cuestion-del-sujeto</link>
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		<description><![CDATA[<p>por Lola Luna/ Profesora titular de Historia de América. Universidad de Barcelona </p>
<p><strong>1. La historia feminista del género y el postestructuralismo</strong></p>
<p>En la investigación feminista se están adoptando posturas eclécticas para no renunciar a los beneficios que la modernidad ha traído a las mujeres (visibilización como sujeto y cierta igualdad legal) y las posibilidades que ofrece la postmodernidad, o más concretamente las teorías postestructuralistas, para la interpretación del género, su deconstrucción, reconstrucción o resignificación. La historiadora Michelle Barret, en esa línea, señala que el feminismo "desestabiliza la división binaria modernismo/postmodernismo".</p>
<p>Entre las nuevas aportaciones de otras disciplinas a la historiografía actual está el estudio de los significados codificados en el lenguaje de los discursos. Esta orientación metodológica, llamada "giro linguístico" , hay que situarla en la crisis de la modernidad y sus instrumentos metodológicos.  Tiene la importancia de proporcionar una mirada distinta a los hechos históricos, que rompe la división dicotómica estructural, el determinismo económico y las separaciones que la historia mantenía con la linguística y la crítica literaria. El término de giro linguístico es muy amplio y lo que me interesa resaltar aquí son los nuevos recursos que ofrece para nuevas lecturas de los textos y nuevas interpretaciones de la historia de las mujeres.</p>
<p>Dentro de la amplitud que abarca el giro linguístico, quiero  recordar la definición que Hayden White hace de la historia como "estructura discursiva simbólica" en dónde se combina forma y contenido, de tal manera "que dice más de lo que dice".  Esta es la razón por la que teóricas feministas coinciden en algunas de las herramientas metodológicas que ofrece esta orientación linguística, pues ayudan a interpretar con mayor profundidad los procesos de construcción y producción en torno al sujeto del feminismo y el género, al poner el énfasis en el discurso y en la significación. Porque como Kathleen Canning recuerda, entre los antecedentes de lo que ha supuesto el giro linguístico, están las primeras historiadoras feministas, que hicieron la crítica a la historia excluyente de las mujeres, rechazaron el esencialismo biológico como explicación de la desigualdad entre los sexos, y descubrieron el poder de los discursos en la construcción social de la diferencia sexual, es decir, el género. Tampoco hay que olvidar, que la descentralización del sujeto masculino y posteriormente del sujeto unitario "la mujer", han sido logros de la historia de las mujeres. Por tanto, era lógico que la investigación del género encontrara en el giro linguístico una orientación interesante para ser desentrañado como una construcción discursiva y de poder.<br />
<strong><br />
1.1. La historia discursiva y el feminismo</strong></p>
<p>Miguel Angel Cabrera ha precisado y recogido los nombres que se están asignando al giro linguístico en historia: "historia postsocial", "nueva historia" o "historia discursiva", matizando que ésta tendencia historiográfica se encuentra en un estadio de desarrollo y que su uso encontrará el término adecuado.  Todas estas denominaciones agrupan una serie de investigaciones e interpretaciones teóricas de historiadores e historiadoras anglosajones de las últimas décadas siendo una de ellas la historiadora feminista norteamericana Joan W. Scott, citada profusamente por Cabrera. Este historiador canario ha llevado a cabo un estudio historiográfico muy afortunado en el que el género encuentra su lugar como "objeto" y el feminismo como "sujeto", ambos construídos significativamente a través del lenguaje.</p>
<p>La historia discursiva - de ahora en adelante adoptaré esta denominación porque me parece más ajustada a la propuesta que conlleva - ha producido una ruptura historiográfica al pasar de la noción de "causalidad social" o "realidad objetiva", motor de la historia social y de la historia cultural, a la de discurso, y postular que no hay conexión causal entre la condiciones sociales o la posición de los individuos y sus prácticas significativas. Mejor dicho, el contexto social condiciona a aquellos después de que los mismos lo hayan vuelto significativo por medio de un discurso concreto o la combinación de varios. Los discursos forman una "esfera social específica", que tienen su propia lógica histórica y actúan como "matriz categorial", "cuerpo", o "red", que contiene una serie de reglas de significación que existen en cada situación histórica.</p>
<p>Hasta ahora la historia de las mujeres ha tenido abordajes diferentes de sobra conocidos, y que sólo enunciaré: recuperación de la visibilidad y la contribución histórica, la importancia de la vida privada femenina y de su mundo simbolico y cultural, la explotación material del trabajo de las mujeres, las mujeres en los movimientos sociales, etc. Estos grandes avances han incorporado una historiografía rica y variada desde enfoques o bien descriptivos, o de mayor interpretación.</p>
<p>La historia feminista del género, más concretamente, ha ampliado el campo de la historia social hacia las relaciones de género   haciendo incapié en las condiciones socio-económicas de las mujeres en relación con los hombres en diferentes contextos históricos. La lógica causal de la esfera económica se ha relacionado en ella con la esfera de lo privado, y la dualidad de ambas dobles esferas (estructura y superestructura / privado y público) son el fundamento último de su interpretación. Las relaciones de género se sitúan desde esta perspectiva junto al resto de las relaciones sociales de clase, étnicas, etc. Posiblemente es la historiografía más extendida hoy día y que goza de mayor aceptación, dentro de los estudios históricos.</p>
<p>Menos difundida es la historia discursiva del género, en la que las aportaciones de J. W. Scott han supuesto una ruptura con los anteriores  enfoques. Su artículo seminal sobre el género  ha sido repetidamente citado en los Estudios de Mujeres, aunque no tanto aplicado en su esencia teórica, es decir el género como categoría discursiva y objeto significativo, y no solamente como relación social. Relativamente conocida en España, a pesar de algunas traducciones de sus artículos, su obra está más difundida en algunos países de América Latina como Argentina, Brasil y México, en dónde se han publicado entrevistas y artículos, y se ha traducido su último libro al portugués . Scott, dentro de las historiadoras feministas, es hoy sin duda, la representante de la historia feminista que se preocupa por descifrar y desentrañar las paradojas que encierra la diferencia sexual, desde una perspectiva del discurso, el lenguaje (la significación), y el género.
</p>
<!--more-->
<p><strong><br />
2.2 Discurso, lenguaje y género</strong></p>
<p>El concepto de discurso proviene principalmente de Foucault, para el que procesos, formaciones, y prácticas discursivas son herramientas para el trabajo arqueológico de los saberes y poderes. Foucault trata los discursos como prácticas que forman los objetos de que hablan.  La voluntad de poder nietzscheana de las instituciones, más que de los individuos, parece ser la causa que atribuye Foucault a la formación de los discursos.  Paul Veyne, en su interpretación de Foucault dice que el discurso y las prácticas discursivas no se ven, pero es "el hacer en cada momento de la historia". Las prácticas, que son una instancia unitaria, construye el objeto histórico, (en nuestro caso diríamos que las prácticas construyen el "género" o "la mujer"). Lo material, el contexto social, es lo "prediscursivo", lo potencial, en dónde las prácticas diversas construyen objetivaciones y/o sujetos, dependen unas de otras, en dónde "todo depende de todo".</p>
<p>Para Cabrera, discurso, son las categorías por las que se conceptualiza la realidad en una situación histórica concreta y a partir del lenguaje se desarrollan las prácticas significativas. Tambien lo define como una "rejilla" de clasificación por la que se dota de significado al contexto social, se conforma el sujeto y el objeto, y se regulan las prácticas. Es decir, el discurso es un componente activo del proceso de formación de los significados, y es una variable independiente .</p>
<p><strong>Según Scott discurso es:</strong></p>
<p> (...) una estructura histórica, social e institucionalmente específica de enunciados, términos, categorías y creencias.</p>
<p>O también:</p>
<p> (...) formas de organizar los modos de vida, las instituciones, las sociedades; formas de materializar y justificar las desigualdades, pero también de negarlas.</p>
<p>El ejemplo de discurso histórico más estudiado es el de la modernidad, y precisamente en la crítica a su universalidad como discurso surgido en una determinada circunstancia histórica,   está el surgimiento de esta historia discursiva, que busca la explicación de mediante qué procesos se crean o transforman los discursos y se forman los conceptos. Toda situación social se conceptualiza con categorias de la situación anterior, categorías que han "interactuado" en esa situación con la realidad otorgando significados; las categorías no surgen de la realidad simplemente. En esa interacción la parte activa es la matriz categorial, no la realidad social, y es aquella a través del lenguaje la que le da a los conceptos la posibilidad de significar. La realidad social es el "referente material" de los conceptos, pero no su causa, la causa de los conceptos es el discurso anterior. Los discursos "son entidades de naturaleza intertextual", forman una cadena que nunca se rompe, se suceden, de ahí que se diga que son una "esfera específica" que puede operar en una situación histórica concreta sin tener como causa ni la realidad social ni la acción racional.</p>
<p>Hay discursos "compartidos", como es el caso del discurso liberal, el discurso socialista (y el feminista), ambos procedentes del discurso moderno. En el discurso socialista, el concepto de trabajo fue una sintesis de conceptos ilustrados, como por ejemplo, el hombre como ser natural que aporta orden y utilidad a la naturaleza, la pertenencia a la nación y la propiedad como fruto del trabajo. El socialismo los sintetizó y postuló que fuera el trabajo la base de la representación política.  Dicho de otra manera la "mutación discursiva" se produce por la interacción de las categorías y los cambios en la realidad social. Los cambios discursivos tampoco son el fruto de la creatividad humana, como tampoco son efectos causales de las transformaciones sociales. Y no lo son porque los individuos se transforman en sujetos discursivamente y como tales desarrollan las posibilidades significativas, pero dentro de la matriz categoríal en que alcanzan la subjetividad. Los individuos hacen uso de esas categorías, pero no son ellos los que las transforman. Los cambios discursivos están en la interacción entre la matriz categorial heredada y los nuevos fenómenos sociales, sin que ello quiera decir que entre ambos existe una conexión causal. Lo que sucede es que esos fenómenos sociales son objetivados por el discurso, porque "lo que desafía a los discursos no es el mundo, sino otro discurso".<br />
La importancia de estudiar la génesis de los conceptos lo ha ejemplificado Scott en "La Mujer trabajadora en el siglo XIX", en el que muestra la construcción de la división sexual del trabajo, dentro del discurso capitalista moderno, y a través del lenguaje de los sindicalistas y de los patronos, que hizo significativa la diferencia sexual femenina, de manera que el trabajo de las mujeres se consideró con menos valor que el masculino y se consideró mas beneficiosa la vuelta al hogar de las obreras casadas.</p>
<p>A estas alturas se puede hablar de un discurso feminista, producido intertextualmente con el discurso moderno, de dónde nació - especialmente a partir de la categoría de igualdad que conceptualizó significativamente la posición de desigualdad y subordinación de las mujeres como opresión - que ha ido cobrando cuerpo categorial conforme las circunstancias históricas fueron cambiando y se produjo una interacción significativa con la realidad de las mujeres y sus cambios. Por ejemplo, que el voto femenino significara solamente una igualdad formal supuso que se haya conceptualizado la "paridad" haciendo significativa esa igualdad formal. Y también se puede hablar de un compartir con el discurso socialista al volver significativas las diferentes posiciones de las mujeres y sus condiciones sociales, dando significado a las mujeres pobres. El discurso feminista cuenta ya con una red categorial importante: patriarcado, androcentrismo, sexismo, género, derechos sexuales y reproductivos, etc. El caracter intertextual de los discursos se puede observar en el hecho social de la ablación. Este se ha vuelto significativo como "violencia de género" a través de la mediación discursiva feminista, aliada con el discurso de los Derechos Humanos y de las "Humanas". La ablación era el "referente material" ya existente, pero hasta no existir un discurso disponible para darle un significado - en este caso de opresión de género - no se ha objetivado como un atentado contra los derechos humanos y ha comenzado su denuncia por parte de los sujetos construídos en ese discurso.</p>
<p>Los discursos se valen del lenguaje, y éste es contemplado como la práctica que crea los significados. Pedro Cardim, ha destacado su poder en la historiografía y cómo Foucault le dedicó atención y lo consideró una "construcción social" con "control sobre el modo de razonar y pensar las cosas" y:<br />
 (...) responsable de determinados tipos de efectos, no sólo en la esfera del discurso, sino también en un plano extradiscursivo (...) (Foucault) se interesó profundamente por la articulación entre lenguaje y relaciones de poder.<br />
Pero según White, Foucault no elaboró un teoría del lenguaje para analizar el discurso, y los historiadores que han deseado acercarse a la historia de otra forma e investigar la significación, han partido de una "concepción semiológica" del texto.  La "semiótica feminista" ha seguido esta concepción del lenguaje considerando como un signo a "la mujer" , y lo mismo podemos decir del "hombre".</p>
<p>En esa línea la historia discursiva adopta el lenguaje, no solo como palabras o vocabulario, sino como "patron de significados". El lenguaje es un generador activo de los significados de las cosas, de los hechos, y participa en la constitución de "objetos" y de "sujetos". Los significados no son atributos de los fenómenos sociales sino "efectos" de la mediación discursiva por la que estos fenómenos se hacen significativos.  Esto no quiere decir que se de un determinismo liguístico, que el discurso y el lenguaje sean una estructura congelada, estática, por el contrario, el discurso es dinámico, sincrónico y discontínuo, y dónde se crean los significados no es en el discurso sino en la mediación discursiva entre referente real o contexto social y la matriz categorial, y ambos son "imprescindibles".</p>
<p>Para Scott, el lenguaje es un sistema de signos y una práctica social y política, también "la creación y la comunicación del significado en contextos concretos" a través de la diferenciación.  Y sigue diciendo Scott:<br />
 Mi tesis por lo tanto es que si prestamos atención a los modos en que el lenguaje construye el significado, estaremos en posición de dar con el camino del género</p>
<p>En general, el concepto de género es una categoría central de la teoría feminista, que como señala la socióloga venezolana Carolina Coddetta, es una teoría reconocida e incluída por muchos científicos sociales, porque:<br />
 (...) ofrece tanto una descripción del fenómeno estudiado, es decir, la subordinación de la mujer; como una explicación de sus causas y consecuencias y la prescripción de estrategias para su superación, ya que su objetivo es transformar la posición de la mujer en la sociedad.</p>
<p>En la aplicación del concepto de género a la historia, Scott ha ofrecido grandes posibilidades renovadoras para la historiografía, poniendo el énfasis de su estudio en el discurso y la significación binaria de lo masculino y femenino que se establece desde la diferencia sexual y en las conexiones entre género y poder.  De esta forma se busca a través del lenguaje las operaciones de la diferencia sexual contenidas en los discursos, y ésta se convierte en una pieza clave para buscar el funcionamiento del género. Scott define la diferencia sexual como una "estructura social móbil", mientras el género es el "discurso de la diferencia entre los sexos".  Esta historiadora tiene una visión de la diferencia sexual articulada al interior de la(s) diferencia(s). Se inspira en Saussure al decir que:</p>
<p> El significado es construído a través del contraste, implícito o explícito, con la idea de que una definición positiva se apoya en la negación o represión de algo que se representa como antitético de ella.</p>
<p>y en Derrida al añadir que:</p>
<p> (...) la tradición filosófica occidental se apoya en oposiciones binarias: unidad \ diversidad, identidad \ diferencia, presencia \ ausencia, y universalidad \ especificidad.</p>
<p>Para Scott estas teorías ofrecen:</p>
<p> (...) un medio de reflexión sobre cómo las personas construyen el significado, cómo la diferencia (y por lo tanto la diferencia sexual) opera en la construcción del significado y cómo las complejidades de los usos contextuales del lenguaje dan lugar a cambios de significado.</p>
<p>Y sigue diciendo que la diferencia es al mismo tiempo un:</p>
<p> (...) sistema significador de diferenciación y un sistema históricamente específico de diferencias determinadas por el género.</p>
<p>La primera parte de ésta última definición sobre la diferencia como categoría general, es útil para analizar cómo se construyen históricamente las diferentes identidades, por razón de clase, culturales, de raza, etc. Scott, pone el ejemplo de cómo la identidad blanca de las mujeres inglesas en las colonias se construyó en oposición a la identidad india de las otras mujeres, no solo socialmente sino tambien conceptualmente, o también cómo ser blanco implica no ser negro, etc. Es decir, la identidad está producida discursivamente y los contrastes de raza, clase o género, al igual que los son construcciones con una historia, carecen de una esencia inmutable, y pueden cambiar.  La segunda parte de la definición se refiere a la diferencia sexual y las operaciones diferenciadoras que establece y que producen significados de género. Estos se construyen de forma binaria, opuesta, interdependiente, inmersos en relaciones de poder y saber, de ahí que históricamente los significados masculinos han sido considerados de mayor valor que los femeninos, por ejemplo: razón \ intuición; fuerte \ débil; dureza \ dulzura; guerrero \ pacífica, etc.</p>
<p>En Colombia, Gabriela Castellanos ha desarrollado el status teórico del género, señalando que éste está relacionado:<br />
 (...) con una orientación específica en el estudio del lenguaje; me refiero a aquella que se interesa por el discurso, definido como "el intercambio de significados en un contexto social".</p>
<p>Y respondiendo a la crítica realizada acerca del dualismo entre producción discursiva y realidad, entre "la mujer" y las mujeres de carne y hueso que no ofrece posibilidades de cambio, Castellanos, siguiendo a Bajtin, que difiere de Saussure en cuanto a la arbitrariedad del signo, mantiene que la ideología está en los significados produciendo sentido y que el lenguaje es "dialógico". Por tanto, el género sería un diálogo de contínuo intercambio de signos y significados entre mujeres y hombres, variable históricamente y por tanto con posibilidades de transformación. Igualmente, Castellanos señala que se produce también un entrelazamiento con otros sistemas simbólicos de clase, raza, etc., que igualmente rompen con el dualismo.</p>
<p>La historia discursiva resuelve de otra manera el dualismo entre discurso y realidad social. Las condiciones sociales de las mujeres se vuelven significativas al objetivar como género la existencia de una desigualdad específica entre hombres y mujeres, cuando se produce la mediación discursiva feminista. También puede mediar otro tipo de discurso, liberal, socialista, conservador, y darse otra clase de significaciones. El género es un concepto, que categoriza el fenómeno social de la existencia de tareas masculinas y femeninas significándolas, o construye significativamente la relación social entre los sexos  cuando por ejemplo, la mujer es explotada diferencialmente con el hombre en el trabajo doméstico, y el género conceptualiza su condición económica como injusta mediante un régimen discursivo, el feminista, que tiene el género como categoría.</p>
<p>Se puede decir que las objetivaciones discursivas de género, como la feminidad o el maternalismo, se producen en contextos históricos concretos, y junto a ellas el sujeto mujer unitario, la mujer moderna, etc., que se construyen y reconstruyen a través de diferentes discursos. Esas construciones se establecen desde la diferencia sexual y contienen significados binarios, opuestos y jerarquizados, relaciones de poder, que al desentrañar su formación en contextos específicos, revelan cómo se produjo la exclusión y la subordinación de un sexo por otro.</p>
<p>La dimensión de poder del género es clave para el análisis de la historia política de las mujeres, porque está presente en los procesos sociales en los que se dan los juegos de poder entre lo masculino y lo femenino, sus estrategias, alianzas múltiples, y acciones de resistencia de las mujeres.</p>
<p>2. El sujeto "mujer" construído y el sujeto constructor</p>
<p>Entre los avances del feminismo coincidentes con el postestructuralismo está la aportación innegable de la pluralidad de sujetos históricos contextualizados, representados por múltiples grupos de mujeres y hombres, frente al sujeto universal abstracto del discurso de la modernidad, que remitía finalmente a un sujeto hegemónico masculino. "La mujer" se ha revelado como una identidad irreal, porque en la realidad existe como un sujeto múltiple. Si nos remontamos a la reivindicación de los derechos de ciudadanía que llevaron a cabo los movimientos sufragistas, encontraremos el comienzo de la puesta en cuestión del sujeto universal y del universalismo de los derechos del hombre, por un nuevo sujeto constructor de la identidad feminista.</p>
<p>La "mujer" de la cultura occidental, fue una construcción de varios discursos con aspiraciones universalistas, desmentidas por la realidad cotidiana que vivian muchas mujeres, y con un caracter esencialista porque esa "mujer" estaba rodeada de virtudes consideradas naturales, representando un "modelo normativo de heterosexualidad reproductora".</p>
<p>La modernidad alentada por la Ilustración hizo que esa mujer, "angel del hogar" y buena madre, se consolidara e institucionalizara, imponiendose en las metrólis europeas y en sus colonias, especialmente en el caso hispano, y América Latina fue heredera del discurso occidental, marcado fuertemente en este caso por el catolicismo. En América Latina se dieron variados contextos en los que se construyó aquel sujeto de mujer, pero fue especialmente el discurso populista con sus aspiraciones modernizadoras el que contribuyó a institucionalizar y politizar la construcción de un sujeto "mujer" sesgado hacia lo maternal. Paralelamente en el tiempo se construía como sujeto transformador la identidad sufragista.</p>
<p>2.1. El sujeto del feminismo</p>
<p>El feminismo tiene la particularidad de ser un discurso en construcción , y producir un sujeto con una identidad, la feminista. La construcción en los discursos feministas actuales de un sujeto político activo - lo que llama Braidotti el "sujeto femenino del feminismo" - es un tema altamente estratégico de la teoría feminista cara a la acción y la transformación social. El reto del sujeto feminista es la diversidad existente entre las mujeres, manifiesta por las diferencias de raza, etnia, clase, opción sexual, edad, religión, pasado histórico, etc. Este hecho fue planteado inicialmente por las feministas negras y lesbianas norteamericanas, muy críticas ante un feminismo que se pensaba blanco y heterosexual. El acierto de esta crítica se extendió entre los feminismos del mundo y ha generado un gran avance en la teoría y en las relaciones entre las mujeres. Gabriela Castellanos ha criticado el sujeto moderno femenino esencialista construído en base a la afectividad, y ha señalado el acuerdo que hay en un sujeto polifónico, de "construcción múltiple y cambiante", "performativo", que se construye cuando hablamos y pensamos, pero, y de acuerdo con Judith Butler, "no determinado por los discursos".  (Aquí, merece avanzar que los sujetos se constituyen discursivamente en interacción con el contexto para evitar un nuevo determinismo, ahora linguístico). Por tanto, para la investigación y para la acción es importante el hecho mostrado por el debate feminista acerca de un sujeto múltiple y diverso, que desorganiza y descompone las construcciones históricas y discursivas de "la mujer" en contextos concretos.</p>
<p>La filósofa Rosa María Rodriguez Magda ha trabajado para la teoría feminista sobre "la mujer", a partir de herramientas foucaultianas, llegando allí dónde no lo hizo el filósofo. Ella propone a la historia de las mujeres hacer la genealogía de la construcción del sujeto mujer a través de los discursos que han participado en su gestación. Su propuesta continúa hasta la "deconstrucción" de esa subjetividad para su "reconstrucción" desde la acción del sujeto autónomo,  activo y "resistente" que hay en la teoría de Foucault, desmintiendo la negación que se ha hecho de la acción política del sujeto presente en el pensamiento del filósofo.  En esa línea me parece útil utilizar la noción dialéctica de "sujeto normalizado producido / sujeto productor de sí mismo", que Rodriguez Magda toma de Foucault; porque la pregunta es: cómo las mujeres se han construído en la subordinación, sumisas, pacientes y maternalistas (sujeto normalizado producido), y desde esa situación cómo en determinados contextos, por ejemplo, liberales o autoritarios, han actuado politicamente (las sufragistas o las Madres de Plaza de Mayo / sujeto productor de sí mismo). En adelante se intentará dar respuesta a esta pregunta.</p>
<p>2.2. La construcción de la subjetividad</p>
<p>El sociólogo Alain Touraine dice: "la subjetivación es el deseo de individuación"  o la:<br />
 (...) construcción del individuo (o del grupo) como actor por la asociación de su libertad afirmada y su experiencia vivida asumida y reinterpretada.</p>
<p>Para este sociólogo el sujeto es actuante, histórico, y en su construcción interviene la experiencia. Por su parte el historiador Paul Ricoeur habla de un sujeto, el "soi" del último Foucault, que se conoce a sí mismo a través del exterior, y se redescubre "reflexivamente como uno mismo", que es "objeto y sujeto".  Es decir, la experiencia aparece formando una parte esencial de la construcción del sujeto, pero hay discusión sobre la naturaleza de la experiencia. Para Joan W. Scott, la experiencia se construye discursivamente, por lo que el hacerla evidente, el mostrarla es una acción puramente descriptiva, irrelevante, que no explica cómo actúa en la constitución del sujeto:<br />
 No son los individuos los que tienen experiencia, sino que son los sujetos los que se constituyen a través de la experiencia.<br />
Y sigue diciendo: negar el origen discursivo de la experiencia es tanto esencializar las identidades que produce (mujer, hombre, heterosexual, etc), como ocultar las operaciones de la diferencia que actúan en su constitución en lugar de historiarlas, porque se separa la experiencia del lenguaje, que es dónde se construye. Los sujetos se constituyen discursivamente y la experiencia es un "hecho linguistico". No obstante, aquellos no están privados de "agencia" (entiendo "agencia" en Scott como poder de actuación), pero este poder de actuación se produce bajo determinadas condiciones.  Kathleen Canning señala que Scott:<br />
 (...) deja abierta la pregunta de cómo los sujetos median, resisten, retan o transforman los discursos en el proceso de definir sus identidades.</p>
<p>Y la misma Canning propone concebir la "acción" como lugar de "mediación" entre lo discursivo y la experiencia.</p>
<p>Una vez abiertas la cuestión de la naturaleza de la experiencia y su relación con la acción de los sujetos, que siempre ha sido clave en otros enfoques históricos, conviene introducir la explicación de la construcción discursiva de la subjetividad.</p>
<p>En la historia discursiva los sujetos son una "entidad significativa" que se forja en la "interacción" entre la posición que ocupan los individuos en las relaciones sociales, y la "experiencia" que se tiene de ellas:<br />
 (...) no es que los individuos se reconocen o descubren a sí mismos como sujetos o agentes, sino más bien que se construyen significativamente como tales al aplicar una rejilla clasificatoria de origen discursivo.</p>
<p>De esto se sigue: 1) la identidad se vincula al objeto y no al referente social y material; 2) objeto y sujeto se constituyen al tiempo en el mismo proceso de articulación del contexto social, no preexisten las identidades al objeto, sino que emergen en el espacio de significación en el que se da la articulación de ambos.  Por ejemplo, el feminismo (identidad o subjetividad) y el género (objeto) están vinculados y se producen al mismo tiempo. Por tanto, recoge Cabrera parafraseando a Judith Butler:<br />
 Es el dominio de lo discursivo el que establece por adelantado los criterios mediante los cuales los propios sujetos se constituyen a sí mismos</p>
<p>Según Scott este proceso identitario puede estar "enmascarado" por la identidad que se presenta como natural y estable.  Así sucede en el caso de "la mujer", considerada como una categoría fija, universal, que opaca la construcción diferenciada y discursiva de diversas identidades de mujeres (obreras, burguesas, blancas, negras, feministas, etc.).</p>
<p>Junto con la experiencia "los intereses" son una parte clave en la contrucción de la subjetividad. Los intereses se constituyen cuando las condiciones sociales adquieren significado a través de categorías discursivas. De ahí, que las mismas condiciones sociales y materiales generen intereses diferentes; por ejemplo, el caso de los obreros que votan a los conservadores porque han articulado sus intereses según una matriz categorial diferente a la utilizada por los que votan izquierda. Es decir, los intereses no carecen de una base social, material, pero ésta no genera los intereses, sino que estos se producen por la mediación  de un discurso y en un espacio de significación entre el contexto social y las categorías. Por ejemplo, en una situación de trabajo en condiciones de máxima injusticia, ésta no se vuelve objeto de resistencia hasta que no media la categoría de explotación, o de justicia social, que le da significado. La cuestión importante es por qué los intereses se activan en unas circunstancias históricas y en otras no, y parece que se activan cuando se produce la mediación discursiva.</p>
<p><strong>2.3. El sujeto "mujer" construído y el maternalismo</strong></p>
<p>     La construcción de "la mujer", en la cultura occidental ha participado de diversos discursos (clásico, medieval, moderno y católico) y circunstancias históricas diferentes y todo ello ha producido variaciones que han ido modelando su identidad. Posiblemente es la mujer "moderna" el sujeto más conocido y explorado por la cercanía histórica y porque aún prevalece. Pero si hay un componente en su subjetividad que ha permanecido a de sus variaciones ha sido la dimensión maternal, hasta el punto de poder hablar de un sujeto maternalista.</p>
<p>Victoria Sau en su Diccionario ideológico feminista, dice que los Padres del patriarcado "construyeron" la feminidad con aquellas partes en las que ellos no eran aptos, como la maternidad,  y recoge el discurso de Apolo en Las Euménides de Esquilo, en donde se define a las madres como:<br />
 "mujeres porteadoras", uteros extracorporales de los hombres, redomas del laboratorio masculino dónde ellos deciden sobre la vida y sobre la muerte.</p>
<p>La tesis de Sau, en concordancia con la anterior definición, es que la maternidad como opción libre y representativa de lo que es ser mujer, sujeto autónomo, "no existe", porque existe en tanto "función del padre".</p>
<p>En la formación del sujeto maternal ocidental participan activamente los discursos religiosos católicos, en los que indiscutiblemente la pieza central es la representación de María virgen, aunque haciendo historia, María Lozano recuerda que:<br />
 El reconocimiento oficial de los atributos de María siempre ha ido muy por detras del reconocimiento popular a través del culto</p>
<p>pues hasta el II Concilio de Constantinopla en el año 381 no se "proclamó la perpetua virginidad de María".  Otras fuentes señalan el Concilio de Efeso (431), como el momento en el que después de un agrio debate, se reconoció a María como Madre de Dios.  Pero hasta 1854 no se establece como dogma de fe su Inmaculada Concepción y en 1954 su Ascensión a los cielos.</p>
<p>María Asunción González de Cháves sitúa a la Virgen María al final de una cadena evolutiva, que comienza en las diosas clásicas de la cultura occidental, lo que muestra que siempre "la mujer ha estado cercana a lo sagrado". Las primeras diosas eran "polifacéticas", "creadoras y destructivas", "benévolas y crueles", sus poderes eran independientes y no estaban vinculados solamente a la fecundidad; hablamos del periodo Paleolítico superior, cuando el hombre no conocía su participación en la procreación. Gea, madre y esposa de Urano, marcó la transición hacia la dominación olímpica masculina, favoreciendo el reinado de Zeus en un juego de complicidad por el que las diosas se volvieron protectoras y al servicio de los dioses. A partir de ahí los dioses adquirieron la preponderancia sobre las deidades, al tiempo que conocieron y engrandecieron su paternidad y se apropiaron de la capacidad biológica femenina. A partir de ahí las imágenes femeninas perdieron aquellos poderes que podían resultar amenazadores y se desexualizaron. desde entonces representaron a la buena madre protectora que recibía su prestigio a través de la vinculación que tenía con dioses importantes. El último eslabón en la cadena es la Virgen María, venerada en cuanto Madre de Jesús-Dios, pero no como diosa. Ella es "sierva del Señor", "mediadora del Dios Creador", a la que se le niega la sexualidad y se la adora como Mujer-Madre humilde y subordinada al Hijo de Dios. María es el ideal del yo femenino, desprovista de la otra cara iracunda y hostil que tenían las diosas clásicas y que tienen las madres reales.</p>
<p>Catherine Jagoe, que ha investigado los discursos españoles sobre el "angel del hogar", se detiene en la "pureza" como el "punto supremo de la nueva ortodoxia" de la mujer burguesa del XIX, que viene a ser institucionalizada por la doctrina de la Inmaculada Concepción y reforzada poco después por León XIII al reconocer a la Virgen como "co-redentora" de la humanidad.  La estimulación al culto mariano, y a María como madre y mujer modelo, sobrevive hasta hoy y es fácil hallarlo en los discursos católicos que circulan dentro y fuera de los ámbitos religiosos. El Papa Wojtila acuñó la consigna de "Totus Tuus", "Todo tuyo", refiriéndose a María,  y la Gran Vigilia de la Inmaculada que se celebró en muchos pueblos y ciudades de España y de Latinoamérica en 1995, se hizo bajo el lema "La Virgen María modelo de mujer y madre", y el Papa exhortó a ver en María "la expresión más perfecta del genio femenino". En ese mismo año, el portavoz de la Santa Sede, Joaquín Navarro Valls, refiriéndose a la Conferencia de Población de El Cairo (1994) y a la IV Conferencia Mundial de la Mujer (Beijing, 1995), dijo que "intentaron transformar la cultura moral del mundo".  Valls aludía a los cambios, que finalmente se aceptaron sobre la separación entre la sexualidad y la reproducción de las mujeres, alejados del modelo reproductivo mariano.</p>
<p>El discurso moderno era el llamado a introducir un matiz laico en ese sujeto maternal y mariano, pero es observable que las condiciones discursivas variaron algunos significados de género, produjeron otros nuevos y dejaron permanecer muchos otros.<br />
La crítica feminista ha subrayado suficientemente las construciones binarias ilustradas: razón masculina \ pasión y/o naturaleza femenina, y el miedo del hombre a la irracionalidad de la mujer, coincidente con el discurso antiguo de los Padres de la Iglesia acerca de la hembra tentadora.  Este discurso de la modernidad configura lo que se ha llamado desde la teoría feminista "las dos esferas", una de ellas representa el mundo de lo femenino, el hogar, lo privado, el espacio dónde reina "el angel"; frente a él se conforma el espacio público y político masculino.</p>
<p>La socióloga foucaultiana Julia Varela, que ha hecho la genealogía de la mujer burguesa europea, es la que arroja más luz sobre el momento dónde arranca el confinamiento de las mujeres en lo privado y la redefinición del desequilibrio entre los sexos. En su investigación es palpable la pervivencia del discurso ilustrado de construcciones procedentes de discursos anteriores. Varela sitúa lo que ella denomina la formación del "dispositivo de feminización" (no utiliza la categoría género), en el discurso humanista expresado, por ejemplo, en los textos de Vives y Erasmo. Este dispositivo es el elemento definitorio de la mujer moderna, pero la autora situa en el siglo XII europeo el inicio de una nueva jerarquización entre los sexos relacionado con el cambio en las relaciones de parentesco. El discurso humanista sería la rejilla categoríal en la que el matrimonio es uno de los conceptos que dan significado a la nueva relación entre los sexos. En palabras del Varela el matrimonio monogámico dictado en el Concilio de Trento (1563) será un "anclaje clave" de dicho dispositivo de feminización para la "naturalización del desequilibrio entre los sexos".  Los tratados de la época sobre "la perfecta casada cristiana" eran una crítica a la vida amorosa libre e independiente de las mujeres de la nobleza. La perfecta casada es rodeada de las virtudes de la modestia, el silencio, la obediencia, que se construyen en oposición a las virtudes masculinas de mando, elocuencia, etc. Pero los procesos de subjetivación femenina eran diversos según la clase social de las mujeres. Para Varela, hubo una estrategia educacional con "tecnologías blandas" para las mujeres de la nobleza y burguesas, que eran alejadas de la política pero acercadas a la nueva cultura. Estas mujeres escribían poesía, cartas, mientras los hombres escribían teatro y obras épicas, acentuándose así las diferencias sexuales. El contrapunto de la perfecta casada son las mujeres "malas", representadas por las prostitutas y las brujas, todas ellas mujeres populares que se resistían a la iglesia y al matrimonio monógamo. A ellas se aplicaron "tecnologías duras de control" por parte de frailes dominicos y franciscanos como la Inquisición o las casas de prostitución, encaminadas estas prácticas a la "destrucción de saberes" que las mujeres poseían.  En términos de la teoría feminista en este proceso se percibe de forma evidente la interrelación del género con la clase social, a través de la alianzas y juegos de poder y saber en los que las mujeres de clase noble obtuvieron privilegios de tipo cultural frente a las mujeres de clases inferiores que fueron marginadas y despojadas de sus saberes.</p>
<p>Sobre la conformación de la esfera privada y femenina es oportuna  la revisión que Rodriguez Magda hace del modelo de encierro "disciplinario" de Foucault, ampliandolo con la noción de "encierro femenino", que a diferencia de la cárcel, el manicomio o el hospital, tiene características peculiares. La reclusión de las mujeres no es grupal, es en el hogar, y allí se las priva de la solidaridad con las otras marginadas. El hogar es una "prisión camuflada", que se complementa con un encierro "simbólico" en una "ambigua esencia" en la que se subliman una serie de cualidades domésticas y se denostan otras oscuras y maléficas.</p>
<p>Sobre el sujeto mujer maternal, las prácticas educativas son reveladoras a la par que normativas. Pilar Ballarín ha puesto de manifiesto la identificación que se hizo de la maestra con la madre virtuosa en la construcción profesional de las primeras en el siglo XIX español. Las maestras fueron agentes de feminización, transmitiendo los deberes domésticos que configuraban la identidad de las discípulas.  Pero como señala Ballarín, muchas veces esas maestras no eran madres y en la realidad no respondían a la "madre burguesa" de los manuales, porque habían encontrado en el magisterio un espacio de libertad para desarrollarse como escritoras e intelectuales, lo que les permitía transgredir la frontera y participar en un nuevo modelo de mujer que se estaba gestando también en otros campos.  De esta manera, la maestra se nos muestra como un sujeto contradictorio construído en los discursos modernos, que condensa las virtudes de la feminidad y el maternalismo y al mismo tiempo se reivindica como ciudadana, porque no en vano buena parte de las sufragistas eran maestras, y fueron sujetos de la modernidad,  y predecesoras en la formación del nuevo discurso feminista.<br />
Por tanto, la mujer moderna occidental con un gran sesgo de su identidad hacia lo maternal es el fruto de variados discursos a través de los que pareciera no darse una ruptura, sino más bien una condensación de significados que llegan hasta los finales del siglo XX. De forma hipotética se puede plantear el feminismo, especialmente en sus últimas décadas, como un discurso con nuevas condiciones en interacción con cambios contextuales que producen resignificaciones en los sujetos y en los objetos. Un ejemplo es el sujeto feminista de la segunda ola que desenmascara la "política sexual" que rige los cuerpos,  y reivindica la libre sexualidad y el derecho al control reproductivo bajo el lema "mi cuerpo es mío". La separación entre derechos sexuales y reproductivos, categorías ambas del discurso feminista, viene a ser la crítica más certera al sujeto unidimensional maternalista, poniendo de relieve su historicidad y por tanto su caducidad. Igualmente la comprensión dentro del feminismo de un sujeto, de identidades múltiples es otro ejemplo de las mutaciones discursivas.</p>
<p><strong>2.4. Buenas madres y resistencias insospechadas</strong></p>
<p>He planteado en otro lugar el "maternalismo" como una construcción discursiva de género en contextos históricos determinados y concretos . La identificación histórica de la sexualidad con la reproducción, a través de las practicas discursivas patriarcales o de género ha construído el maternalismo en un doble movimiento de afirmación reproductiva y de negación placentera del cuerpo femenino. En el sujeto maternal, la parte oscura, maligna, negada, la sexualidad con el derecho a sentir, al goce, es propio de las mujeres "malas". Ello contrasta con la figura luminosa, pura, humilde y sumisa del "el angel del hogar", la feminidad ensalzada, que es sobre todas otras cosas, madre fecunda y buena, cuya misión principal es amar y cuidar a sus hijos. En esta dicotomía, las mujeres "buenas" históricamente han construído su identidad, sus intereses y su experiencia conforme a los discursos que las han significado de esta manera, y se han asumido como tales buenas madres, llegando en determinadas circunstancias históricas a realizar resistencias insospechadas. En el caso latinoamericano los discursos populistas de los años cuarenta y cincuenta (versión latinoamericana de una fase de la modernidad en aquella región), reconocieron a las mujeres los derechos ciudadanos en tanto eran madres de ciudadanos y no por las razones de igualdad que argumentaban las sufragistas desde hacía décadas.</p>
<p>El discurso populista tenía como categoría central la "justicia social", pero con un caracter paternalista y asistencialista, que lo hacía deficitario en términos de democracia. Hay tesis bien fundamentadas de que la modernidad populista de estos años fue muy limitada y especialmente sesgada hacia un proceso de industrialización . Fue un campo discursivo en el que las mujeres pobres urbanas, únicas responsables en muchos casos de la familia y la economía doméstica, se constituyeron como sujetos maternales organizados en Movimientos por la Sobrevivencia  en condiciones materiales de falta de alimento, falta de vivienda y de servicios (agua, educación, salud). Este contexto socio económico de pobreza y precariedad no fue exactamente el motor directo del proceso de concienciación de las mujeres, no se produjo la acción social como reflejo de las condiciones sociales, sino que fueron las condiciones discursivas populistas las que hicieron que las condiciones materiales se volvieran significativas. Entonces, las propias mujeres de los barrios populares conceptualizaron su contexto de pobreza injusta al sentirse interpeladas como "pueblo" (una de las categorías centrales del discurso populista), y consideraron que al estado paternal le correspondía resolver su situación, y conforme a estas condiciones discursivas ellas construyeron sus intereses y su experiencia, y lo hicieron como responsables de la alimentación, la educación y el cuidado de los hijos. Pero no había un discurso en términos de ciudadanía, ni de derechos específicos femeninos (derechos reproductivos y sexuales, como, por ejemplo, más tarde el feminismo postularía), sino que la "justicia social" procedía de un estado providencial, y sólo de él manaba la solución de sus problemas. La oposición que aquí se establecía era estado paternal / identidad maternal femenina.</p>
<p>Las prácticas sociales que las mujeres populares desarrollaron en los "Clubes de Madres" (Perú, Bolivia, Brasil, etc) no se dió por un determinismo causal de la pobreza, sino porque las circunstancias particulares fueron articuladas por una mediación discursiva que les dió significado he hizo que las mujeres se volvieran sujetos y construyeran su objeto de lucha: la sobrevivencia. Se construyeron como madres, amas de casa, al ser interpeladas por el discurso populista bajo categorías de reponsabilidad familiar, de buenas madres, de buenas reproductoras. El discurso interactuó con el contexto y estas mujeres populares elaboraron sus intereses y experiencia y en la práctica social accionaron y crearon comedores, organizaron desayunos para los niños ("Vaso de Leche"), y urbanizaron los barrios, construyendo viviendas, escuelas, plantando arboles, etc., con los escasos recursos que les proporcionaba el estado o sociedades filántrópicas en su mayoría religiosas. Se puede decir que el sujeto maternal construído se configuró en un sujeto activo y constructor.</p>
<p>Esta situación sufrió modificaciones en los setenta y ochenta, dándose cambios discursivos (democracia, socialismo, feminismo, y autoritarismo) con nuevas categorías (opresión, derecho al desarrollo social y humano, derechos ciudadanos, derechos humanos, reproductivos y sexuales, género, etc.) que resignificaron las condiciones sociales y materiales y transformaron la identidad de los sujetos y sus intereses. Uno de los cambios mas importante en el contexto fue la crisis económica. En estas nuevas circunstancias las prácticas se volvieron más políticas, el lenguaje de los discursos era otro diferente al populista y el movimientos social era más heterogéneo. La politización en el caso de los Movimientos por la Sobrevivencia hay que relacionarla con la actuación de otros sujetos como las ONG para el desarrollo, que eran a su vez de diferentes partidos de la izquierda, feministas, o de las iglesias, y que estaban constituídos en nuevos discursos. Y así sucesivamente, en los noventa, se han presentado un nuevo contexto, nuevos discursos, nuevos significados y nuevos sujetos en términos de políticas de ajuste, neoliberalismo y globalización.</p>
<p>Paralelamente en los contextos autoritarios de los setenta, se visibilizaron sujetos mobilizados en contra de la violencia (del estado, de la guerra o de la droga) en acciones políticas de diverso índole. Los he tipologizado como Movimientos de Madres contra la Violencia, especialmente en América Latina,  pero se puede hablar de una cadena que se ha continuado hasta Europa oriental, como un caso de sujetos maternales normatizados históricamente pero ahora rebelados, resistentes y constructores de democracia.<br />
Las dictaduras del cono sur latinoamericano crearon una situación diferente de falta de libertades, de personas asesinadas, desaparecidas, presas y exiladas, en donde el discurso de la democracia y de los derechos humanos proporcionó las condiciones necesarias para dar significado a esa situación. Los movimientos de Madres contra la Violencia (Madres de Plaza de Mayo, COMADRES, etc.) construyeron su identidad a partir de elaborar conjuntamente el interés por recuperar a sus hijos y en oposición a la invisible y en la mayoría de los casos pasiva, identidad de los padres. Son también un sujeto inestable (la identidad es "contingente", "inestable, y "diferencial" ), que cambia al reelaborar el interés inicial, como sucedió con las Abuelas de Plaza de Mayo argentinas, que se desprendieron de las Madres, al dedicarse a la búsqueda de los nietos. También se puede observar en las Madres de Plaza de Mayo los cambios en su actuación de los últimos años, en que el discurso socialista radical aparece claramente en su lenguaje compartiéndolo con el inicial de los Derechos Humanos.</p>
<p>En resumen, el objetivo de este capítulo ha sido mostrar desde la perspectiva histórica discursiva las herramientas con que se cuenta para abordar las diferentes construcciones del sujeto mujer, el género, y el feminismo, como introdución al fenómeno del sufragismo, que se dió en el contexto colombiano entre las décadas del treinta a cincuenta del siglo XX, .<br />
Barcelona. Diciembre 2002</p>
<p><strong>Notas y referencias bibliograficas</strong><br />
      Una primera versión fue publicada en Boletín Americanista, n1 52, Barcelona, 2002, y en la Revista virtual Lybris, de la Universidad de Brasilia. He de agradecer a Tania Navarro, su directora, la traducción al francés. Ahora se ha desarrollado y fundamentado más ampliamente la noción de sujeto y se ha corregido con los comentarios del alumnado del curso de Doctorado "Historia de las mujeres. Género y contextos discursivos en América Latina", y las sugerencias de Gabriela Castellanos y Carmen Ramos. A todas mi agradecimiento. Tengo una deuda especial con el libro de Miguel Angel Cabrera que me ha ayudado a entender mejor la historia discursiva<br />
      Barret, Michelle. "Palabras y cosas: materialismo y método en el análisis feminista contemporáneo", La Ventana, n1 4, Guadalajara, (México) 1996, pp. 36-37<br />
      El interés por la significación, según Pedro Cardim, se adelantó al giro liguístico en la sociología, la antropología y la filosofía, no así en la historia. "Entre textos y discursos. La historiografía y el poder del lenguaje", Cuadernos de Historia Modernas, n1 17, Madrid, 1996, p. 126<br />
      También White define la historia como: "un modo de discurso, una manera de hablar, y el producto producido por la adopción de este modo de discurso". White, Hayden. El contenido de la forma. Narrativa, discurso y representación histórica, Ed. Paidós, Barcelona, 1992. p. 71 y 74. Para una discusión sobre "la historia narrativa", como la llama White, y sus tendencias ver las páginas 47-50<br />
      Canning, Kathleen. "Feminist History after the Linguistic Turn: Historicizing Discourse and Experience", Signs, v. 19, n1 2, New York, 1994, pp. 370-371<br />
      Cabrera, Miguel Ángel. Historia, Lenguaje y Teoría de la Sociedad, Cátedra\Frónesis, Madrid, 2001, p. 18<br />
     Ibid., pp. 48-50<br />
     Su último libro, La Citoyenne Paradoxale. Les feministes françaises et les droits de l´homme, Albin Michel, Bibliothèque Histoire, París 1998, ha supuesto un ejemplo paradigmático, habiendo estado precedido de muchos artículos teóricos sobre la diferencia sexual, la experiencia, el lenguaje y el género. Parte de ellos los citaremos a lo largo de este libro<br />
     Scott, Joan W. El Género: Una categoría útil para el análisis histórico, en J.S. Amelang y M. Nash (ed.) Historia y Género,<br />
Alfons el Magnanim, Valencia 1990<br />
     Joan W. Scott. A cidadâ paradoxal: as feministas francesas e os direitos do homen, Editora de Mujeres de Florianápolis, 2002<br />
     Foucault, Michael. La arqueología del saber, Siglo XXI ed., México 1979, p. 81<br />
      Apleby, Joyce; Hunt, Lynn; y Jacob, Margared. La verdad sobre la historia, Ed. Andrés Bello, Barcelona, 1998, p. 210<br />
     En resumen, dice Paul Veyne: "Toda historia es arqueológica por naturaleza y no por elección: explicar y hacer explícita la historia consiste en percibirla primero en su conjunto, en relacionar los supuestos objetos naturales con las prácticas de fecha concreta y rara que los objetivan y en explicar esas prácticas no a partir de un motor único, sino a partir de todas las prácticas próximas en las que se asientan (...) La historia misma es uno de tantos falsos objetos naturales. La historia no es más que lo que hacemos de ella; no ha dejado de cambiar, pues su horizonte no es eterno", Como se escribe la historia. Foucault revoluciona la Historia, Alianza Editorial, Madrid, 1984, pp. 214-215-226 y 237-238<br />
     Cabrera, M. A. Op. cit., pp. 51-52<br />
      Scott, Joan W. "Igualdad versus diferencia: los usos de la teoría postestructuralista", Debate Feminista, n1 5, México, 1993, p. 87<br />
     Ibid., "Sobre el Lenguaje, el Género y la Historia de la Clase Obrera", Historia Social, n1 4, Valencia, 1989, p. 128<br />
      Cabrera, M. A. op. cit. pp. 68-71<br />
      Sewel Jr, Wiliam H. Work and Revolución in France. The Languaje of Labor from the Old Regime to 1848, New York, Cambridge University Press, 1980, p. 277, citado en Cabrera, op. cit., pp. 71-72<br />
     Cabrera, M. A: Op. cit., p. 73<br />
      "La Mujer trabajadora en el siglo XIX", en Duby, Georges y Perrot, Michelle, Historia de las mujeres, v. 4, Taurus, Madrid, 1993; o el artículo ya citado: "Sobre el lenguaje..."<br />
en dónde hace referencias a la construcción del concepto de "clase"<br />
      Cardim, P. op. cit., p. 138<br />
      White, define la significación como: "la tradición del análisis cultural basada en una teoría del lenguaje como sistema de signos (más que de palabras), al estilo de Saussure. White, H, op. cit., pp. 149 y 201<br />
     "(...) la mujer es un constructo cultural e intenta deconstruir este signo para poder distinguir la biología de la cultura y la experiencia de la ideología". Borrás, Laura. "Introducción a la crítica literaria feminista", en: Segarra, Marta y Carabí, Angels (eds.). Feminismo y crítica literaria, Ed. Icaria, Barcelona, 2000, p. 18<br />
      Cabrera, M. A. Op. cit., pp. 55-57<br />
     Cabrera, M. A. op. cit., pp. 73-76<br />
      Scott, J. W. "Sobre el Lenguaje...", op. cit., p. 83<br />
      Ibid., p. 84<br />
      Coddetta, Carolina. Mujer y participación política en Venezuela, Edición x Demanda, Caracas, 2001, p. 31<br />
      Scott, J. W. "El Género: una categoría ..." op. cit.<br />
      Scott, Joan W. La Citoyenne Paradoxale..., op. cit., p. 15<br />
      Ibid. "Igualdad versus ...", op. cit. pp. 89 y 90.<br />
      Ibid. "Sobre el Lenguaje...", op. cit., p. 81<br />
      Ibid., p. 90<br />
      Añade Scott: "Describir su historia sin preguntarnos de dónde surgen las identidades, cuándo aparecen y a qué objetivos sirven, da a esos grupos cierta esencia eterna". "Feminismo e Historia", Hojas de Warmi n1 8, Barcelona, 1997, p. 116<br />
      Castellanos, Gabriela. "Introducción. Género, discursos sociales y discursos científicos", en: Castellanos, Gabriela; Accorsi, Simone y Velasco, Gloria (comps.). Discurso, género y mujer, Universidad del Valle, Cali, 1994, p. 12<br />
      Castellanos, G. "Desarrollo del concepto de género en la teoría feminista", en: Castellanos, Gabriela; Accorsi, Simone (comps.). Ibid., p. 37-45<br />
     Agradezco a Miguel Angel Cabrera esta definición de género<br />
     Braidotti, Rosi. Citando a Monique Wittig, Sujetos Nómades, Ed. Paidós, Buenos Aires, 2000, p. 226<br />
      Este punto se aborda en el capítulo segundo<br />
     Castellanos, Gabriela. "Introducción. Nuevas concepciones de la subjetividad como transfondo teórico de los estudios de género", en: Castellanos, Gabriela y Accorsi, Simone. Sujetos femeninos y masculinos, Ed. La Manzana de la Discordia, Centro de Estudios de Género, Universidad del Valle, Cali, 2001, pp. 17-19<br />
     Rodriguez Magda, Rosa María. Foucault y la genealogía de los sexos, Anthropos, Barcelona, 1999, pp. 52 a 67<br />
     Ibid., p. 119 a 133<br />
     Touraine, Alain. )Podremos vivir juntos?, FCE, Buenos Aires 1998, p. 66<br />
     Ibid. )Qué es la Democracia?, FCE, Buenos Aires, 1998, p. 22. También del mismo autor: Crítica de la modernidad, Temas de hoy, Madrid, 1993, parte III, capítulo 1<br />
     Ricoeur, Paul. "De la fenomenología al conocimiento práctico. Paisaje intelectual de mi vida", Archipiélago, n1 47, Madrid, 2001, pp. 35-36<br />
     Scott, Joan W. "La Experiencia como prueba", en: Carbonell, Neus y Torras, Meri (comps.) Feminismos literarios, Arco\libros, Madrid, 1999, p. 86<br />
     Ibid., p. 106<br />
     Canning K. Op. cit., p. 377<br />
     Ibid., p. 379<br />
     Cabrera, M. A: Op. cit., p. 115<br />
      Ibid. Butler, Judith, Gender Trouble. Feminisme and the Subversión of Identity, Londres, Routlege, 1990, p. 1<br />
     Ibid., p. 116, citando a Scott, J. W. "The Evidente of Experience", Critical Inquiry, 17, 1991, pp. 791-792<br />
     Ibid., pp. 102-108<br />
     Sau, Victoria. Diccionario ideológico feminista, v. II, Icaria, Barcelona, 2001, pp. 100-101<br />
     Ibid., p. 169<br />
     Ibid. El vacío de la maternidad, Icaria, Barcelona, 1995, también: "Del vacío de la maternidad, la igualdad y la diferencia", Hojas de Warmi, n1 9, Barcelona, 1998<br />
      Lozano Estívalis, María. Las Imágenes de la Maternidad, Ayuntamiento de Alcalá de Henares, 2000, pp. 109. La autora hace un recorrido histórico abundante sobre figuras de la virgen en relación a la maternidad<br />
      "María esa mujer misteriosa", Crónica, El Mundo, 22.12.96, p. 10.<br />
      Lozano, M. Op. cit.<br />
     González de Chaves. Asunción. "Las imágenes de la feminidad en los mitos y las religiones. De las grandes Diosas a la Virgen María", en: Monzón, María Eugenia y Perdomo, Inmaculada (eds.). Discursos de las mujeres, discursos sobre las mujeres, Centro de Estudios de la Mujer, Universidad de La Laguna, 1999<br />
     Jagoe, Catherine. "La Misión de la Mujer", en: Jagoe, Catherine; Alda, Blanco; y Enriquez de Salamanca, Cristina. La mujer en los discursos de género, Icaria, Barcelona, 1998, p. 32<br />
     Ibid.<br />
     "El Papa dice que María es el "genio femenino", El Mundo, Madrid, 8.12.95, p. 55<br />
     Entre otras, Molina Petit, Cristina. Dialéctica feminista de la Ilustración, Anthropos, Barcelona, 1994, pp. 33-34<br />
     Varela, Julia. Nacimiento de la mujer burguesa, Ed. de La Piqueta, Madrid, 1997, pp. 166-193<br />
     Ibid., pp. 192-211<br />
     Rodriguez Magda, R. M. Op. cit., p. 101<br />
     Ballarín, Pilar. "Dulce, buena, cariñosa... En torno al modelo de maestra / madre del siglo XIX", en: Calero Secall, Inés y Fernandez de la Torre Madueño, María Dolores (eds.). El modelo femenino: )una alternativa al modelo patriarcal?, Atenea, Málaga, 1996, p. 75<br />
     Ibid. pp. 79-88<br />
     Ampliamente fundamentada en el clásico libro de Kate, Millet. Política Sexual, Ed. Aguilar, México 1975<br />
     Para una definición general de maternalismo en América Latina ver: Luna, Lola G. "Populismo, nacionalismo y maternalismo: casos peronista y gaitanista", Boletín Americanista, n1 50, Barcelona, 2000. El mismo artículo también en: Bárbara Potthast y Eugenia Scarzanella (eds.). Mujeres y Naciones en América Latina. Problemas de inclusión y exclusión, Vervuert, Frankfurt am Main, 2001. También "Maternalismo y discurso gaitanista, Colombia 1944-48", en: Lola G. Luna. Los Movimientos de mujeres en América Latina y la renovación de la historia política, Centro de Estudios de Género / La Manzana de la Discordia, Cali, 2002<br />
      Los países que llevaron a cabo este proceso entre las décadas treinta y cincuenta fueron: Argentina, Brasil, Uruguay, México, Colombia, aunque fueron muchos otros los que aplicaron "políticas populistas", como Perú, Bolivia, Ecuador. En realidad, la tendencia populista y las prácticas populistas no ha cesado en América Latina, pero aquí me refiero a esas décadas en que el estado, por ciertas circunstancias favorables como la bonanza de las exportaciones pudo desarrollar, junto a un proceso industrial de sustitución de la importaciones, cierta redistribución de la riqueza mediante reparto de alimentos, vivienda, etc., entre la población urbana popular<br />
      "Contextos históricos discursivos de género y movimientos de mujeres en América Latina", en: Lola G. Luna. Los Movimientos de mujeres en América Latina...", op. cit.<br />
     Ibid.<br />
      Cabrera, M. A. Op. cit., p. 121
</p>
<p><a href="http://zula.nireblog.com/post/2008/10/25/la-historia-feminista-del-genero-y-la-cuestion-del-sujeto#comments">Comments</a></p>]]></description>
	<pubDate>Sat, 25 Oct 2008 20:32:47 -0300</pubDate>	</item>
	<item>
	<title>La trata de personas es consustancial al capitalismo</title>
	<link>http://zula.nireblog.com/post/2008/10/08/la-trata-de-personas-es-consustancial-al-capitalismo</link>
	<guid>http://zula.nireblog.com/post/2008/10/08/la-trata-de-personas-es-consustancial-al-capitalismo</guid>
		<description><![CDATA[<p><em>Por Alberto B. Ilieff</em></p>
<p><strong>Introducción</strong></p>
<p>Este desarrollo parte de algunas preguntas que han surgido de la consideración de diversos documentos oficiales internacionales, y de una muy abundante información producida por organismos gubernamentales o por organizaciones no gubernamentales que incluso aparecen  publicados en los medios de comunicación masiva.</p>
<p>También parte de recordar que al año de dictada la Declaración de los Derechos Humanos, recopilando documentos anteriores, Naciones Unidas saca el Convenio contra la Trata de Personas y la Explotación de la Prostitución Ajena (1949) – ratificado por Argentina., lo cual nos está diciendo que ya desde comienzos del siglo pasado el tema era conocido y de tal importancia que ameritó la intervención de la ONU y fue objeto de uno de sus primeros planteos de derechos humanos.</p>
<!--more-->
<p>Tomar nota de todo este material de acceso público me provocó, entre otras, las siguientes preguntas  ¿cómo es que con tanta información los países no han comenzado a hacer lo necesario para llegar a una real abolición?  ¿cómo es que de ser la trata de personas el tercer negocio ilegal internacional ha pasado al segundo lugar ?</p>
<p>Y relacionadas a estas preguntas comenzó a surgir la hipótesis de que quizá los estados no están ciegos a este delito sino que, por el contrario, lo conocen perfectamente, lo manejan y/o facilitan porque les resulta funcional.</p>
<p>De esta hipótesis se desprendieron estas otras cuestiones:</p>
<p>¿qué sucede con las enormes ganancias obtenidas por los tratantes y explotadores?<br /> ¿cuál es la relación existente entre el sistema de trata de personas y la explotación consecuente con el capitalismo?</p>
<p>Estas líneas no pretenden contestar, ni siquiera hacer un análisis más o menos acabado, a lo sumo buscan dejar sentada una base desde donde pensar la trata de personas y por ende, la explotación, como un elemento constitutivo de nuestro actual sistema social.</p>
<p><strong>CIFRAS GENERALES</strong></p>
<p>El poner aquí estos datos tiene como única finalidad hacer nota, en primer lugar,  la magnitud de la trata de personas y, en segundo lugar, resaltar que estas cantidades hacen palpable que los gobiernos, las oficinas de información de los estados,  las policías del mundo, no podían dejar de conocer estos hechos.  Una vez más señalo que todos estos datos han sido publicados en medios de difusión masiva.</p>
<p>Debido a su naturaleza clandestina y a la falta de consenso en la definición y comprensión de este fenómeno, resulta sumamente difícil establecer con precisión cifras o estadísticas, dándose el caso que algunas de ellas difieren notablemente según la entidad que las haya calculado o la metodología usada. No obstante, la ONU estima que anualmente son tratados 4 millones de adultos y 2 millones de niñas y niños.</p>
<p>De los 32 mil millones de dólares que origina, el 85  % corresponde a la explotación sexual.  Actualmente se considera que  la trata de personas constituye el segundo negocio ilegal del mundo, siendo primero el tráfico de armas y pasando a tercer lugar el tráfico de drogas. Perspectivas de Naciones Unidas llegan a decir que posiblemente para el 2010 la trata de personas pueda estar a la cabeza de los delitos más redituables del mundo.</p>
<p>Según la Organización Internacional del Trabajo ( OIT ) , 12.3 millones de personas están siendo actualmente esclavizadas.  Las víctimas provienen de los países subdesarrollados, ya sea porque son captados en los mismos, o durante su migración hacia el primer mundo, o una vez en este.</p>
<p>La Organización Internacional para las Migraciones (OIM) estima que mundialmente  cada año aproximadamente un millón de hombres, mujeres, niños y niñas son engañados, vendidos, coaccionados o sometidos a condiciones semejantes a la esclavitud bajo distintas formas y en diversos sectores: construcción, maquila, agricultura, servicio doméstico, prostitución, pornografía, turismo sexual, matrimonios serviles, niños soldados, tráfico de órganos, venta de niños, entre otros, siendo las mujeres, las niñas y los niños el sector más vulnerable.</p>
<p>De acuerdo con el Informe Anual sobre Trata de Personas del Departamento de Estado de Estados Unidos, anualmente entre 600 mil y 800 mil personas cruzan las fronteras internacionales como víctimas de trata; de esta cifra el 80 por ciento son mujeres y niñas y el 50 por ciento son personas menores de edad.</p>
<p>Para la Organización Internacional del Trabajo (OIT) el total estimado de personas sometidas a trabajos forzados como consecuencia de la trata  es de 2.450.000. De estas  cerca  del 56 %  son mujeres y niñas y el 44 % restante son hombres y niños.</p>
<p>En 2003,  400 mil personas fueron compradas en países de Europa Oriental para ser explotadas en la sexualidad paga,  la agricultura o el procesamiento de alimentos.</p>
<p>En el caso de trata con fines sexuales la abrumadora mayoría del 98 %  son mujeres y niñas.  En España se contabilizan 1.337 esclavos sexuales y 681 casos  denunciados de esclavos laborales. En este sentido, los inmigrantes son los primeros damnificados.</p>
<p>La desintegración de la antigua Unión Soviética seguida de una grave  inestabilidad social  que fue más notoria en sus aspectos políticos  y económicos, ha  dado origen  a un importante aumento de trata de mujeres provenientes de Europa Central y Oriental. La OIM estima que anualmente alrededor de 500 mil  mujeres son sometidas mediante trata en los mercados de prostitución locales europeos. Igualmente entre 2.500 y 3 mil mujeres de estas regiones son explotadas en Israel.</p>
<p>Algunos países de la ex Yugoslavia se han convertido en destinos de la trata de persona así como  centros de operaciones y tránsito de mujeres y niñas de Europa central y oriental. Kosovo es uno de los ejemplos más alarmantes: actualmente, de acuerdo con estimaciones de la OIM, cerca de 300 mil mujeres víctimas de trata en la Unión Europea, son de ese origen o han transitado por los Balcanes.</p>
<p>Se ha confirmado  el aumento en el número de mujeres sudafricanas víctimas de prostitución en distintos países del Este de Asia, así como mujeres provenientes de China, Tailandia o Rusia explotadas en Sudáfrica.</p>
<p>La trata de niñas y niños africanos también ha cobrado dimensiones importantes. UNICEF estima que 32 % del total de las personas menores de edad explotadas en el mundo son africanas. Tanto dentro del continente como fuera de él, alrededor de 16 millones de niñas y niños son sometidos a trabajos forzados, venta, mendicidad, prostitución y pornografía; también son vendidos o forzados a ser soldados o esclavos de grupos militares. En este último aspecto se estima que cerca de 300 mil personas menores de edad están vinculadas con grupos armados, de los cuales el 40 % son niñas.</p>
<p>Cerca de un tercio del total del flujo de la trata lo ocupan los países asiáticos. Hong Kong,  es primeramente una zona de tránsito hacia China u otros puntos de la región y también es un importante centro receptor, pues se estima que cada año aproximadamente 20 mil mujeres y niñas son tratadas con fines de explotación sexual.</p>
<p>Cifras similares existen en los que han sido reconocidos como los cuatro centros principales de la explotación sexual de la región: Japón, Corea del Sur, Taiwán y Malasia. Tan sólo en este último país se calcula que hay entre 43 mil y 142 mil víctimas de trata. Destaca igualmente esta región por la trata de mujeres vietnamitas de entre 15 y 45 años para matrimonios serviles en China.</p>
<p>Medio Oriente, Líbano, Arabia Saudita, Bahrein, Egipto y los Emiratos Árabes Unidos son reconocidos como puntos de tránsito y destino para la trata de mujeres provenientes de Asia, África y las ex republicas soviéticas. Debe subrayarse la trata de niños de Bangladesh, India y Pakistán que se comercian como jinetes en las carreras de camellos de Qatar, Emiratos Árabes Unidos y Arabia Saudita.</p>
<p>Los niños y bebés tratados suman cerca de 90 millones,  con fines de explotación sexual (prostitución, pornografía o matrimonios forzosos), adopción ilegal, tráfico de drogas, utilización  para pedir limosna, para cometer delitos menores, para realizar trabajos forzosos en condición de esclavitud y para la extirpación de órganos.<br /> Según datos de UNICEF más de 12 millones de niños en el mundo entero son prostituidos por estas mafias.  Por cada menor explotado sexualmente, se puede obtener 13.000 dólares mensuales o alrededor de 130.000 por año.</p>
<p><strong>América Latina</strong></p>
<p>En América Latina se calcula que entre 700 mil y 2 millones de personas son víctimas de trata por año, la que es motivada por demanda interna  e internacional.</p>
<p>Los centros mas activos de captación están localizados principalmente en Brasil, Surinam, Colombia, Chile, Uruguay, Perú, República Dominicana y las Antillas, y más recientemente en México, Argentina, Ecuador y Perú.<br /> Las regiones de América Central y el Caribe experimentan un creciente tráfico y trata de mujeres, niñas y niños para explotación sexual.<br /> Desde estos países son llevadas hacia los centros de distribución ubicados en países ricos como Estados Unidos y del hemisferio norte, principalmente Europa (España, Grecia, Alemania, Bélgica y Holanda), medio oriente (Israel) y Asia (Japón).</p>
<p>Se estima que anualmente, cerca de 100 mil mujeres y adolescentes provenientes de estos países son conducidas con engaños y falsas promesas de empleo a Estados Unidos, España, Holanda, Alemania, Bélgica, Israel, Japón y otros países asiáticos.</p>
<p>Según cifras de la Dirección General de la Guardia Civil española alrededor del 70 % de las víctimas de trata  en ese país son mujeres provenientes de América Latina.</p>
<p>En Japón, cada año por lo menos  1.700 mujeres de Latinoamérica y el Caribe son tratadas como esclavas sexuales; incluso, otros estudios mencionan que alrededor de 3.000 mujeres mexicanas ejercen la prostitución en ese país luego de ser reclutadas por redes de tratantes.</p>
<p>Otra modalidad que se ha venido evidenciando en la región es la adopción de mujeres y niñas. En 1991, cerca de 1.000 peruanas fueron llevadas a Holanda mediante mecanismos de adopción simulada. La víctima entra legalmente al país, pero su “padre” la somete a condiciones de trabajo abusivas o a explotación sexual.</p>
<p>Estas mafias se aprovechan de la vulnerabilidad femenina y la pésima situación económica que viven estas mujeres en sus respectivos países. Entre los países más afectados de Latinoamérica se encuentran Colombia y la República Dominicana: entre 50 mil dominicanas y 70 mil colombianas son explotadas por  las redes de Estados Unidos, Europa, Asia y Japón.</p>
<p>Chile se presentó en 2006 y 2007 como país de destino para un 40% de mujeres argentinas, 37% mujeres uruguayas, 25% de peruanas, 24% de colombianas, 18% venezolanas, 15% de chinas y un 12% de dominicanas, brasileñas y ecuatorianas.<br /> .<br /> Argentina es parte de un circuito internacional del crimen organizado. Se traen mujeres  paraguayas, y son llevadas argentinas a Chile, Bolivia, Colombia, España.</p>
<p>Hay  rutas internas en la trata  de mujeres y niñas destinadas a la prostitución. Salta, Jujuy, Chaco, Catamarca y sobre todo Misiones, son los principales proveedores de menores para la prostitución. Son las provincias donde se captan y reclutan con más facilidad niños y jóvenes, a los que se lleva a diferentes puntos del país.</p>
<p>Las rutas más conocidas son: de Misiones a Buenos Aires, Córdoba, Entre Ríos y al sur del país; de Tucumán a La Rioja, de Chaco y Santa Fe  a Córdoba, de todo el noroeste a Chubut.</p>
<p><strong>España</strong><br /> España identifica a más de 18.000 mujeres extranjeras víctimas de trata por año, lo que se supone es sólo la punta de una cifra negra mucho mayor.</p>
<p>Se contabilizan 1.337 esclavos sexuales y 681 casos  denunciados de esclavos laborales. En este sentido, los inmigrantes son los primeros damnificados.</p>
<p>Brasil, Colombia, República Dominicana y  Paraguay  son los países de donde han salido la mayoría de las mujeres víctimas de estas mafias. Un 60% de las mujeres que llegan a España por la trata son latinoamericanas.<br /> Sus historias personales se repiten. Son mujeres pobres, que en sus países subsisten sin recursos económicos y sin oportunidades laborales, y, por lo general, suelen tener hijos y familiares a su cargo.</p>
<p>La mayoría, un 72%, fueron captadas en sus países de origen por personas cercanas, incluso de su entorno familiar o de su círculo de amigos.<br /> Algunas saben que vienen a España a ejercer la prostitución, pero la mayoría, un 65,7%, pensaban que trabajarían en el servicio doméstico o en la hostelería.</p>
<p>Según las estimaciones de la Federación de Mujeres Progresistas, en un club-burdel, que suelen tener una media de 20 mujeres en prostitución, el dueño puede obtener unos ingresos medios de 1.900 euros al día, suponiendo que las mujeres realicen 5,5 pases por día y que el club se quede con el 40% de sus ingresos.</p>
<p>Si nos referimos muy brevemente a la esclavitud laboral  las cifras son también contundentes.</p>
<p>Entre 100 mil y 130 mil personas son victimas de la trata internacional solo en la Republica Argentina, de ellos la mayoría son bolivianos, cuyo destino laboral son las quintas de producción de hortalizas, los cortaderos de ladrillos, los talleres ilegales de costura y las obras en construcción</p>
<p>El  la provincia de Buenos Aires, descubrieron en un establecimiento avícola, de producción de huevos, a decenas de bolivianos reducidos a esclavitud, los niños desde los cuatro años tenían que trabajar desde las seis de la mañana y cumplir su cuota de recolección de huevos para dejarlos ir a la escuela, a los varones les imponían pesadas tareas que solo podían cumplirse con el concurso de sus esposas e hijas, quienes no cobraban nada; los obligaban a cocinar con los pollos que se morían de enfermedades o aplastados y no podían salir del establecimiento por que habían electrificado la alambrada perimetral. Las jornadas de trabajo superaban las catorce horas por día, trabajo en negro sin ninguna cobertura para la salud ni de la previsión social. Los patrones y capataces hacían  de médicos y les suministraban aspirinas para cualquier enfermedad. Trato despótico y poca paga. Hacinados en cuartuchos miserables y sin muebles sufrían los rigores del clima.</p>
<p>Se estima que en la Ciudad de Buenos Aires existen al menos unos 5.000 talleres clandestinos, en los que trabajan entre 25 mil y  30 mil costureros en situación de esclavitud. Una cifra imprecisa supuesta en miles  es la referida a quienes son  explotados en las quintas de verduras.<br /> Estos trabajadores se hallan en situación de extrema vulnerabilidad, explotación de inmigrantes indocumentados, jornadas de trabajo extensas, bajos o nulos salarios, hacinamiento, ausencia de condiciones mínimas de seguridad e higiene, niños y niñas encerrados, lo que puede incluir personas  tratadas.</p>
<p>En los últimos años fueron denunciadas Adidas, Puma, Lacoste, Nike, Soho, entre otras 85 marcas</p>
<p>“…la esclavitud contemporánea de los bolivianos en la argentina se basa en la necesidad, en la desesperada necesidad de subsistir, en no desandar ese camino recorrido lleno de fe y esperanza, es un camino sin retorno que tiene nuestra gente, que no pueden ni quieren volver, porque aún en las peores condiciones de trabajo que tengan que soportar en la Argentina, están mejor que lo que estaban en Bolivia. “<br /> Córdoba, Argentina, 17 de abril de 2008. Pte. del Centro de Residentes Bolivianos de Córdoba</p>
<p>En Tucumán el 10 % de los trabajadores en el campo son menores de edad, más de 4 mil niños.  En las plantaciones tabacaleras y de la frutilla  trabajan unos más de mil  chicos, son  actividades con el nivel más alto de explotación infantil, por tratarse de obreros extranjeros -bolivianos- y de otras provincias.</p>
<p>La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH)  ha dado a conocer que familias indígenas  guaraníes  en el Chaco boliviano se hallan en una situación de servidumbre análoga a la esclavitud. En esta condición están personas de todas las edades, incluyendo niños y ancianos.  Son sometidos bajo amenaza de castigos corporales,  se les paga en especie o con unas monedas, los hacendados les venden los productos básicos, lo que hace que se endeuden pudiendo llegar a convertirse en vitalicio e incluso ser heredado.</p>
<p>La esclavitud laboral es la continuidad de la explotación laboral, se hala inscripta en el mismo régimen.<br /> Como ejemplo:<br /> En febrero del 2008 se lanzó la campaña internacional Juega Limpio la que denuncia la explotación laboral de la que son víctimas las trabajadora/es de las principales marcas deportivas en el mundo, como Nike, Adidas, Asics, New Balance y Puma.<br /> En estas empresas que “…gastan millones en el patrocinio olímpico y deportivo, siguen trabajando un número excesivo de horas y reciben salarios miserables”</p>
<p>Ejemplo de ello es que en 2007 las y los trabajadores que hacían gorras para Nike cobraran 66 centavos de dólar por hora en República Dominicana y 25 centavos en Bangladesh, mientras que en ese mismo año esta marca deportiva informó que obtuvo ingresos de casi mil 500 millones de dólares.</p>
<p>De igual forma, señala que en la fábrica china de Joyful Long, que abastece a Adidas, Nike, Umbro y Fila, las horas extraordinarias pueden llegar a alcanzar las 232 mensuales, mientras que los salarios medios representan casi la mitad del mínimo legal.</p>
<p>Es muy ilustrativa la  noticia que fue publicada el día 15 de mayo pasado el diario Página 12 muestra la íntima conexión existente entre estratos gubernamentales, capitales, explotación, y la facilitación a estos. El periódico informó que el Juez federal  Norberto Oyarbide, en una causa por talleres clandestinos, sobreseyó a tres directivos de Soho, acusados de contratar talleres de costura donde se empleaban inmigrantes indocumentados, en condiciones de máxima precarización laboral.<br /> El juez argumentó que ese sistema de explotación sería herencia de “pautas culturales de pueblos originarios del Altiplano boliviano, de donde proviene la mayoría” de los talleristas y costureros, y que se trata de “un grupo humano que convive como un ayllu o comunidad familiar extensa originaria de aquella región, que funciona como una especie de cooperativa”. Este argumento ya había sido utilizado la Sala II de la Cámara Federal porteña. Los camaristas Martín Irurzun y Horacio Cattani, hicieron alusión a la supuesta tradición cultural de los pueblos originarios y al ayllu, una organización comunitaria del pueblo aymara.<br /> El cónsul general de Bolivia declaró  “Basar una sentencia en ese argumento es patético”, y opinó que el juez “debió haberse informado sobre la naturaleza de las costumbres ancestrales, que nada tienen que ver con los tristes sistemas de esclavitud” que rigen en estos talleres clandestinos.<br /> De acuerdo con las definiciones académicas, el ayllu era una forma de comunidad familiar ampliada que trabajaba en forma colectiva en un territorio de propiedad común,  todos obtenían el mismo beneficio y a lo sumo tributaban una parte de su producción al Estado incaico. No existían prácticas discriminatorias ni la posibilidad de acumulación individual, todo lo contrario a los sistemas  de explotación  en los talleres clandestinos de Buenos Aires.</p>
<p>El cónsul  explicó que el ayllu es un sistema de organización comunitaria de los pueblos aimaras, “basado en la solidaridad”. “Esto no tiene nada que ver con un sistema donde un grupo trabaja para un patrón que lo somete, doce horas por día, a destajo, un triste sistema de esclavitud”,<br /> Si el ayllu es la organización social, la comunidad familiar, el trabajo en esa comunidad se denomina ayni. “Es el trabajo colectivo en beneficio de algunos de los integrantes: si una pareja se ‘casa’, el grupo la ayuda con su primera plantación de alimentos; si una familia perdió el techo de su casa, la comunidad ayuda a reconstruirla”. “El ayni no reconoce la esclavitud o la servidumbre; no existe la figura del caporal (capataz), todos son propietarios”<br /> “Quien sostiene un argumento de este tipo –concluyó– lo hace por desconocimiento o por interés.”</p>
<p><strong>II<br /> Algo de Historia</strong></p>
<p>Este breve recorrido histórico tiene como finalidad ampliar la mirada acerca de la trata de personas mostrando como esta ya era muy conocida en nuestro país desde el siglo 19 y como las condiciones socioeconómicas han favorecido  su constante desarrollo.<br /> La trata de personas y sus modos de explotación privilegiados: sexual y laboral, no  son naturales, sino que responden a estas condiciones,</p>
<p>Sara Torres, Presidenta de la Coalición Argentina contra la Trata y Tráfico de Personas (CATW Ar)  y Co Coordinadora de la Red NO a la Trata, reseña:<br /> “Desde 1860  sucesivas olas inmigratorias arriban a la Argentina, concentrándose preferentemente en medios urbanos como Buenos Aires y Rosario. A fines del siglo XIX gran cantidad de  jóvenes europeas es traída bajo la promesa de matrimonio o trabajo. A su llegada eran secuestradas y desaparecidas obligándolas a  ejercer la prostitución. Procedían de Francia, Austria, Polonia, Inglaterra. Aunque algunas conocieran su destino ignoraban  las condiciones de esclavitud a las que se las sometería.”</p>
<p>La historiadora Aurora Alonso de Rocha (2.003) narra que<br /> “....las chicas viajan  contentas durante 24 días. Cada una tiene un amante-empresario que la administra y declara amarla y cuidarla, si bien suelen compartirse entre varias. En el puerto  pasan con sus pasaportes......o mediante  sobornos......”</p>
<p>La trata de personas era ya un mecanismo tan aceitado y establecido que, por ejemplo en la ciudad de Buenos Aires,  en la medida en que la cantidad de mujeres sometidas a prostitución aumentaba, llegó a constituirse una real estratificación entre estas : putas finas y de las otras:<br /> “....(La Boca) es el escalón más bajo de la prostitución en la ciudad: las polacas cuestan dos pesos mientras las francesas del centro valen cinco” (Alonso de Rocha, 2003)</p>
<p>Esta situación era conocida por la población, era sabido que desde Barracas al Sur, llegando al “bajo” –25 de mayo, Reconquista, Paseo Colón- se ubicaban las casas de citas. También cada estación de ferrocarril tenía su propio “ambiente”, así como algunas calles: Lavalle, Corrientes, Chiclana.</p>
<p>En aquel entonces ya existía el negocio encubridor, como ahora pueden ser las whiskerías o saunas:<br /> “Las academias (de tango) eran sitios aledaños a las casas de tolerancia, gestionadas por hombres que entraban al negocio de esa manera, ya que la ley exigía  que la Casa fuera regida por una mujer. En otros casos, se instalaban como negocios independientes que servían para el entretenimiento o de tapadera para un “clandestino” (piezas para citas)” (A. de Rocha)</p>
<p>Estas mujeres tratadas eran integradas en un ámbito social difuso y ambiguo, cuasi legal:<br /> “Primero, que integraban  un sistema legal destinado a protegerlas para usufructuarlas. Segundo, que  la moral y las costumbres segregaban a sus pupilas pero las consideraban un mal necesario, muy necesario, para la salud y la paz social” (2003)</p>
<p>El poder legal no sólo perpetuaba  la prostitución, sino que se alimentaba de ella, siendo un negocio rentable y seguro, basado en la explotación de  mujeres convertidas en objetos susceptibles de descarte, “....los municipios tenían como principal  ingreso la tasa de “tolerancia”....” (Alonso de Rocha, 2003)</p>
<p>Sara Torres continúa:<br /> “A fines de la década del `20 comienzan las investigaciones contra la ZWI MIGDAL. Esta Mutual que pasa por ser una sociedad benéfica era en realidad una empresa de rufianes que poseían unos 2 mil prostíbulos, explotaba a 30 mil mujeres y recaudaba 108 millones de pesos al año extendiéndose  sus  actividades a todo el país. Alberto Barceló caudillo conservador bonaerense e Intendente de Avellaneda proveía la cobertura notarial para el giro comercial de la firma. Los proxenetas digitaban elecciones, aportaban grandes sumas para la protección de sus intereses, a cargo de su amiga y socia la policía porteña y dominaban redituables actividades comerciales ajenas a la prostitución.”</p>
<p>Alonso de Rocha (2.003) agrega:<br /> “La Zwig Migdal era, realmente, una organización criminal: bajo la apariencia de una sociedad judía de socorros mutuos manejaba dos mil prostíbulos como una mafia bien aceitada....”<br /> Esta misma autora en otro párrafo habla de  la Varsovia, era<br /> “....una organización de polacos....modelo de otras que  envían agentes a recoger mujeres ignorantes o abandonadas para embarcarlas....a Buenos Aires.”<br /> Los polacos se hacían pasar por comerciantes y buscaban a familias pobres con muchas hijas, y tal como sucede en la actualidad, les ofrecían un contrato de trabajo por el cual lograban traer a las mujeres.</p>
<p>El periodista francés Albert Londres publicó  “Le chemin de Buenos Aires (La traite des blanches)”, una investigación por él realizada acerca de la “trata de blancas” entre Francia y Argentina.  Allí narra como las mujeres son “contratadas” para luego traerlas apiñadas en los barcos. Ya en Buenos Aires estas eran seleccionadas y  repartidas entre los propietarios de los clubes nocturnos.<br /> Al final del libro Londres concluye: “El rufián no crea. No hace más que explotar lo que encuentra. Si no encontrara esa mercadería , no la vendería. Únicamente  sabe quién  la fabrica. Conoce  la fábrica de donde sale la materia prima, la gran fábrica: La Miseria” (Iglesias, 2003)</p>
<p>Recién en 1.927 por la denuncia de Raquel Liberman  contra la Zwig Migdal, comienzan a ventilarse los aspectos mafiosos de la prostitución. Sara Torres dice:<br /> “.... la investigación conducida por el comisario Alsogaray que culmina con la actuación del juez Rodríguez Ocampo, fueron rápidamente desactivados.  El 27 de Enero de 1931 la Cámara revoca  el auto del Juez y dispone la libertad de los rufianes...... Muchos de los más acérrimos defensores de los integrantes de la Migdal son hombres  ligados al gobierno encaramado al poder con el golpe militar del 6 de Septiembre de 1930. La persecución de los proxenetas sólo fue un operativo político para calmar las reclamaciones internas e internacionales” Concluye  “Este episodio histórico es un ejemplo paradigmático de las características que ha tenido el tratamiento de la explotación sexual desde las esferas del poder.”</p>
<p>Saltemos ahora desde aquellos años de fines del siglo 19 a finales del 20.<br /> Recordemos que en la década de los 90 el entonces Jefe de la Policía Federal, Baltasar García, públicamente dijo conocer  la llegada de 1500 mujeres dominicanas  para ejercer la prostitución  aprovechando la ventaja cambiaría, y la permisividad de nuestras normas.</p>
<p>Una investigación publicada por el matutino Página 12 nos informa acerca de una ciudadana dominicana presuntamente  en contacto con su embajada, Máxima Pérez Matos, encargada de reclutar en República Dominicana y explotar aquí en la prostitución a varias connacionales.</p>
<p>Marta Dillon en la edición web del diario Página 12 del 25-9-03 dice:<br /> “Amparada por la globalización que borró fronteras y empobreció aún más a los países vulnerables, este negocio deja entre cinco y siete billones de dólares por año, cobijado por el silencio –el miedo– de las víctimas y la complicidad de funcionarios de Estado a los que también compra el dinero. “<br /> En el mismo artículo Dillon expresa: “, según las cifras que se manejan en Naciones Unidas..... se calcula que 400 millones de personas –especialmente mujeres, niños y niñas– son traficadas y sometidas a la servidumbre. En la década del ’90....... más de cinco mil mujeres dominicanas fueron traídas a Buenos Aires con promesas falsas de trabajos redituables. “</p>
<p>Hasta aquí este superficial paneo histórico.</p>
<p>Si la trata de personas era ampliamente desarrollada y públicamente conocida  desde fines del siglo 19.</p>
<p>Si varios documentos internacionales la sitúan como una violación a los derechos humanos.</p>
<p>Si  documentos internacionales penales la colocan dentro de su esfera.</p>
<p>¿Por qué causas no hubo una intervención persecutoria decidida de los Estados?</p>
<p>¿Por qué en  realidad se permitió y facilitó su desarrollo?</p>
<p><strong>III<br /> Capitalismo</strong></p>
<p>Desde la psicología institucional vemos a las sociedades como constituidas por distintas instituciones,  lengua, religión, sexualidad, trabajo, economía, entre otras. Todas ellas se van conformando  mutuamente de manera no estática. Este ensamble particular es el que da una fisonomía determinada y única a cada sociedad, es lo que permite poder diferenciarlas, poder decir que la sociedad argentina es diferente a la mexicana, a la finlandesa o sudafricana. Y, en la medida en que  el mundo social es fuente de nuestra subjetividad, todo acercamiento a lo humano debe también considerar estas variables.</p>
<p>Para comprender parte del acontecer social, como es la  situación de trata de personas, resulta necesario referirse a las instituciones y en este caso, tomaré el capitalismo, el actual sistema económico occidental. Como esta exposición no tiene por finalidad  la economía en sí misma sino  en su relación a la trata, tocaré únicamente los puntos que me parecen salientes y no haré una clara diferenciación entre capitalismo y su actual cara, el neoliberalismo.</p>
<p>Por lo dicho, también vale puntualizar que si bien la esclavitud existe desde antiguo, lo mismo que el comercio, que la prostitución,  lo único de cada sociedad y de cada momento histórico, nos impide ver en ello una continuidad y homogeneidad y nos lleva a considerar las características  específicas que en nuestra época  adquieren, por eso genuinamente se puede llamar a la trata de personas la Esclavitud del siglo XXI.</p>
<p>Contextualizando<br /> El desarrollo del capitalismo es un fenómeno europeo; fue evolucionando en distintas etapas, hasta considerarse establecido en la segunda mitad del siglo XIX. En particular desde Inglaterra se fue extendiendo a todo el mundo, siendo el sistema socioeconómico casi exclusivo en el ámbito mundial hasta el estallido de la I Guerra Mundial, tras la cual se estableció paralelamente un nuevo sistema socioeconómico, el comunismo.</p>
<p>El término kapitalism fue acuñado a mediados del siglo XIX por el economista alemán Karl Marx, también se lo suele denominar sistema de libre empresa o economía de mercado.<br /> También es posible utilizar el término economía mixta cuando se quiere  describir el sistema capitalista con intervención del sector público.</p>
<p>Se puede  considerar como su fundador al filósofo escocés Adam Smith.  En su obra  “ Investigación sobre la naturaleza y causas de la riqueza de las naciones”   (1776), postuló  que es posible buscar la ganancia personal de  manera que con ella se lograse el objetivo individual al mismo tiempo que la mejora de la sociedad.  Para este autor los intereses sociales radican en lograr el máximo nivel de producción de los bienes que la gente desea poseer.<br /> Según Smith  la  combinación del interés personal, la propiedad y la competencia entre vendedores en el mercado lleva a los productores, "gracias a una mano invisible", a alcanzar un objetivo que no habían buscado de manera consciente: el bienestar de la sociedad</p>
<p>En términos generales, la definición de capitalismo  comprende a quienes crean o adquieren capital  y permanecen como sus propietarios durante el proceso de producción. O sea que se trata de  un  régimen económico en el cual la titularidad de los medios de producción es privada.</p>
<p>Desde un comienzo el capitalismo ha abarcado las áreas políticas, culturales y sociales buscando convertirse en un rector de la totalidad de la vida social, en su actual faz neoliberal, tiende a constituirse en pensamiento hegemónico.</p>
<p>La virtud cardinal en la vida económica es  la acumulación de capital,   el interés y la renta  predominan económicamente como trabajo acumulado por encima del trabajo a destajo como elementos de producción y creación de riqueza. De esto resulta un claro predominio del capital sobre el trabajo y del beneficio o ganancia como prioridad en la acción económica en función de la acumulación de capital. El dominio de la propiedad privada sobre los medios de producción desempeña un papel fundamental.</p>
<p>“El sistema económico en el cual las relaciones sociales de producción y el origen de la cadena de mando -incluyendo la empresaria por delegación- se establece desde la titularidad privada y exclusiva de los accionistas de una empresa en función de la participación en su creación en tanto primeros propietarios del capital. La propiedad y el usufructo queda así en manos de quienes adquirieron o crearon el capital volviendo interés su óptima utilización, cuidado y acumulación, con independencia de que la aplicación productiva del capital se genere mediante un trabajo colectivo y conjunto, material e inmaterial, por cada uno de los actores de la misma empresa. “  (Wikipedia:  http://es.wikipedia.org/wiki/Capitalismo )</p>
<p>La etapa capitalista actual es la neoliberal, por lo cual es un punto imprescindible al tratar este tema.</p>
<p>Liberalismo clásico tiene como basamentos  fundamentales, primero: el principio de la libertad personal definida como la no interferencia en las creencias y en la búsqueda de objetivos privados; segundo: estricta libertad económica, tercero: gobierno limitado a asegurar las funciones básicas de la organización de la sociedad, en especial, la libertad, la seguridad y la justicia.</p>
<p>El neoliberalismo va más delante de estos supuestos al declarar que la intervención gubernamental  no funciona porque que el mercado, libre de interferencias, es capaz de autorregularse. Sostiene que el intercambio en un mercado libre cubrirá las demandas de los individuos mucho mejor que lo podría hacer el estado, el cual ha demostrado en la práctica su ineficacia.</p>
<p>De esta manera el capitalismo neoliberal se constituye en un sistema altamente centralizado y jerárquico tanto por la existencia de una clase dominante como por la estructura misma de la economía que impide la regulación  por parte de la mayoría  concentrando en unas pocas personas las decisiones económicas más importantes.</p>
<p>Características</p>
<p>A-	Los medios de producción son de propiedad privada. Al postular que  la propiedad privada carece de límites, su  consecuencia es que necesariamente la  riqueza se concentra en una pequeña minoría privilegiada.<br /> La propiedad de los medios de producción determina el grado de  influencia social,  lo cual a su vez establece  una relación jerárquica entre el  capitalista/empresario/patrón y el obrero/asalariado. Esto crea  una sociedad de clases estratificadas en relación con la posición en el mercado de consumo.</p>
<p>B-	La libertad es establecida como un valor abstracto absoluto. En lo económico se refiere a la libertad de los mercados de capitales para decidir; para comprar, vender o competir sin trabas burocráticas ni fronteras; para adquirir los máximos beneficios e invertirlos donde plazca. Considera que los propietarios de la tierra y el capital, los trabajadores y los consumidores son libres y buscan maximizar su bienestar sacando el mayor partido posible de sus recursos.</p>
<p>C-	El mercado libre es la  institución  en la que se producen las transacciones y  la conversión en mercancía de todos los factores de producción: tierra, o naturaleza,  trabajo, seres humanos, en beneficio del capital. La actividad económica se organiza y coordina por la interacción entre compradores y vendedores o productores en los mercados. El libre intercambio no limitado es considerado un factor necesario para el desarrollo ininterrumpido del comercio, de los flujos financieros y por lo tanto de la sociedad. Como parte de este  mercado sin restricciones existe la  libertad de empresa  la que  estipula que estas deben ser  libres de conseguir recursos económicos y transformarlos en una nueva mercancía o servicio que será ofrecido en el mercado; son libres de escoger el negocio que deseen desarrollar y el momento para entrar o salir de éste.  Teóricamente supone que los trabajadores y los consumidores tienen igual grado de libertad,  los trabajadores pueden realizar un trabajo cualquiera que esté dentro de sus capacidades y los consumidores son libres de escoger lo que desean consumir, buscando que el producto escogido cumpla con sus necesidades y se encuentre dentro de los límites de su ingreso.</p>
<p>D-	La idea de competencia se refiere a la existencia de un gran número de empresas o personas que ofrecen y venden un producto,  en un mercado determinado,  a otro gran número de personas o empresas dispuestas a consumir los productos ofrecidos según sus preferencias y necesidades. Supone que entre los oferentes se establece una “sana competencia” para conquistar a los consumidores y para esto supone apelarán a bajar los precios, mejorar la calidad, brindar mejores servicios, convirtiéndose en movilizadora de la mejor aplicación de los recursos y del desarrollo social.<br /> Los productores empujados por la competencia se verán obligados a utilizar sus recursos de forma que puedan satisfacer la demanda de los consumidores; el interés personal y la búsqueda de beneficios. La competencia y la competitividad actúan como estimulantes y dinamizadoras de las empresas llevándolas a una permanente modernización, a la creación de nuevos productos para cubrir  una demanda creciente, todo  lo cual implica un sostenido progreso social.<br /> Obviamente, según el ideario liberal, cada uno de los actores del mercado busca libremente su propio interés.</p>
<p>E-	El mercado se auto regula  por medio de  las leyes de la oferta y la demanda, las que orientan los precios,  la producción,  la asignación de recursos y la distribución de la riqueza entre los individuos.</p>
<p>F-	Acción estatal restringida, el control del sector privado por parte del sector público debe ser mínimo; si existe competencia, la actividad económica se controlará a sí misma. La actividad del gobierno sólo es necesaria para la seguridad interna y externa, para el mantenimiento del orden, para hacer respetar la propiedad privada y garantizar el cumplimiento de los contratos, y eventualmente la implantación de políticas  indispensables para el funcionamiento de los mercados, ya que la presencia del Estado en la economía perturba su funcionamiento.<br /> El liberalismo clásico considera que el mercado es el motor del progreso humano, este debe ser custodiado y garantizado por el Estado para que la mano invisible lo conlleve en interés de todos.<br /> El neoliberalismo da un paso más adelante al considerar que las  leyes deben plegarse al mercado y ser establecidas en función de este. Esto llega al punto de impedir que un país determinado tome medidas legales que impidan en libre desempeño de los capitales y negocios, aún los multinacionales, aunque ello incluso dañe al propio país.<br /> En la práctica la mentada no intervención estatal es muy relativa      porque el capitalismo no podría existir con la ausencia del Estado dado que la centralización de riqueza en una jerarquía de clases es favorecida y mantenida por  la intervención estatal que protege a la clase dirigente, usando un monopolio sobre el dinero, garantizando patentes y subsidios a las grandes empresas, imponiendo impuestos discriminatorios, e interviniendo militarmente para acceder a los mercados internacionales o sostener y garantizar los internos. En la práctica la economía se ve fuertemente subsidiada y los mercados igualmente intervenidos.</p>
<p>G-	El centro es el individuo, el es el principio y final de todo el proceso. No se considera al ser humano en cuanto a su personalidad, sus capacidades, su posibilidad de desarrollo personal,   centro del quehacer económico, sino que es convertido en una mercadería más o como consumidor, pasando a primer plano las ganancias  y  la acumulación. Como consecuencia de esto, para el capitalismo en su cara neoliberal, no existen  los intereses colectivos, al contrario, el individuo debe centrarse en sus propios intereses dejando de lado toda preocupación por lo social. Por esto mismo tampoco existen los intereses ecológicos.</p>
<p>En 1949 las Naciones Unidas dicta el Convenio Contra la Trata de Personas y la Explotación de la Prostitución Ajena. Este es un documento neto de derechos humanos que coloca a la trata como una violación a los mismos.<br /> Fue necesario llegar al año 2000 para que se dictara otro documento, esta vez de carácter penal, la Convención de Naciones Unidas contra la Delincuencia Organizada Transnacional, y su Protocolo para prevenir, reprimir y sancionar la trata de personas, especialmente mujeres y niños, también conocido como Protocolo de Palermo.<br /> Ardua fue la lucha por obtener una definición del tema coherente con los derechos humanos, cuando por otra parte, muy fuertes intereses económicos y de países presionaban por una definición que incluyera las bases del capitalismo neoliberal, o sea el principio de libertad y del extremo individualismo.<br /> Habiendo salido gananciosa esta segunda postura, en el artículo 3 de la definición son incluidas una serie de condiciones necesarias para tipificar como delito a la trata, estas son: amenaza, uso de fuerza u otras formas de coacción, rapto, fraude, engaño, abuso de poder o de una situación de vulnerabilidad, concesión o recepción de pagos o beneficios. Si no se logran probar ninguno de estos extremos no aparece configurado el delito. De este modo se introduce dos tipos de trata, la criminal en la que se logra probar las condiciones aludidas, y la consentida o libre.<br /> Prestemos atención que en el caso de los niños estos extremos no son requeridos pues no se hallan bajo el régimen de libertad plena.</p>
<p>Más allá de ser una aberración con relación a los derechos humanos, pues se sienta el precedente de que estos pueden ser renunciados y que en último caso dependen de la propia libertad de elección, era necesaria la inclusión de esta cláusula para garantizar que no se obstaculizara la trata al volver casi imposibles de probar las condiciones de violencia, etc.</p>
<p>Retomemos las características que enunciamos para el neoliberalismo esta vez con relación a nuestro tema:</p>
<p>Los medios de producción son de propiedad privada: Como la finalidad de la trata  es la explotación de las personas (laboral, sexual) a efectos de obtener ganancia, la persona misma es convertida en propiedad privada. A tal punto que es tomada, podríamos decir cosechada, comercializada: comprada, vendida, alquilada, y por fin, puesta a “trabajar”, a redituar económicamente a su propietario. Por este motivo es llamada la Esclavitud del Siglo XXI.<br /> Recordemos lo que dice la Convención sobre la Esclavitud en su art. 1ro:<br /> “1. La esclavitud es el estado o condición de un individuo sobre el cual se ejercitan los atributos del derecho de propiedad o algunos de ellos.<br /> 2. La trata de esclavos comprende todo acto de captura, adquisición o cesión de un individuo para venderle o cambiarle; todo acto de cesión por venta o cambio de  un esclavo, adquirido para venderle o cambiarle, y en general todo acto de comercio o trasporte de esclavos”</p>
<p>La libertad: Ya hablé de este al referirme a la definición de trata en el Protocolo, la que es retomada por la actual legislación Argentina. Basta que una persona mayor de 18 años diga que está en situación de explotación “por propia voluntad” para que el Estado no intervenga. Es el argumento usado por el juez federal Oyarbide para sobreseer a gerentes de Soho quienes fueran procesados por explotación laboral, amparándolos por una supuesta matriz cultural boliviana….<br /> Este principio también es el más claro límite a la acción estatal y en última instancia es el argumento que restringe los temas sociales al plano individual.<br /> Ideológicamente la libertad entendida de este modo actúa como un elemento de ruptura de la trama social al no haber apelación a lo colectivo, y convertir en secundarios hechos tales como la subordinación de género, la pobreza, falta de posibilidades, etc.</p>
<p>El mercado libre: En primer lugar debemos tener claro que la trata se da en el marco de un mercado real de compra venta de seres humanos y que esta actividad no es casual,  por el contrario, es abierta y sostenida, a tal punto que ha logrado superar en ganancias ilegales al tráfico de drogas, ubicándose en el segundo lugar de negocios criminales.<br /> Entorno a esto, a la inclusión dentro de un mercado legal, se alinean actualmente las fuerzas que buscan imponer la idea de una ”industria sexual” que formaría parte de la “industria del entretenimiento” , las que obviamente se regirían por las leyes de este mercado libre de intromisión estatal.<br /> Este mercado es tan amplio y conocido que en la publicación  “Mujeres entre la globalización y la guerra santa” de Le Monde diplomatique de junio de 2003, la periodista François Loncle, escribe: “ …Continúa en el Arizona Market de Breko, el mayor centro de contrabando de Bosnia Herzegovina, o bien en Novis Sad, en Servia. En estos lugares se ha desarrollado un verdadero “mercado de esclavas”. Traficantes  rumanos ofrecen en subasta a ucranianas, moldavas, rumanas, búlgaras, rusas que son exhibidas desnudas y compradas en unos  1.000 marcos….”</p>
<p>La  competencia: este principio también rige no sólo en los ámbitos de explotación, viéndose con mayor claridad en los prostitucional al requerir menores pues estas atraen más público, o por la rotación de mujeres cada corto tiempo para ocasionar novedad que incentive la demanda. La competencia también vale entre empresas, pues la trata permite bajar enormemente los costos laborales y de ese modo maximizar la ganancia y la posibilidad de ofrecer en el mercado productos a menor precio. A nivel macroeconómico permite la creación de un mercado globalizado en el que determinados países se dedican a la producción a muy bajo costo y otros al consumo, siendo aún beneficiados estos por la posibilidad de adquirir productos a menor precio, lo que implica que su dinero rinda más.  Esta división entre países productores y consumidores es la que hace que las mujeres, niños y niñas de los países empobrecidos sigan la misma ruta que las materias primas que también esos países producen.</p>
<p>La oferta y la demanda: obviamente, más allá que la propia definición de trata permita creer que existe la posibilidad de que las personas se ofrezcan libremente a ser explotadas, con oferta y demanda nos referimos al motor mismo.<br /> El mercado, el flujo de capitales y mercaderías, tiene como finalidad el consumo. Es la demanda misma la que al requerir los productos mantiene en marcha esta maquinaria.<br /> La rotación de chicas en la prostitución, la variación anual de los modelos, la creación de necesidades mediante la publicidad, apuntan directamente al mercado consumidor.<br /> A esto obedece la actual lucha simbólica por incluir a la prostitución dentro de la “industria del entretenimiento”, la erotización económica extrema de los vínculos sobre todo en los medios televisivos donde aparece equiparada la ganancia económica con determinadas formas corporales que son exhibidas y con una conducta llamada de “gato” que si no es dicha directamente, es expresada mediante el clásico maullido sobreimpreso, lo que establece una continuidad entre erotismo cuerpo y ganancia económica. Una de las consecuencias sintomáticas es la aparición de niñas jóvenes que mantienen sexo oral a cambio del pago de una copa o entrada a un boliche, lo que aparece puesto como un “juego”.<br /> Todo esto apunta a la incentivación de la demanda dentro de un mercado considerado natural.</p>
<p>Acción estatal restringida:  Para el neoliberalismo la no intervención estatal es fundamental, salvo cuando es necesaria para garantizar el orden y el libre juego del capitalismo. En el caso de la trata, si bien no puede hablarse de una intervención formal estatal, esta no debe ser descartada, sino, por el contrario, sólo incluyéndola se puede explicar el enorme crecimiento de esta actividad ilegal, y la facilidad con que millones  de personas son trasladadas y sometidas a explotación. Difícilmente esto podría haberse logrado sin una facilitación indirecta estatal. Una vez más sirve como ejemplo el Protocolo de Palermo y la legislación argentina en esta materia.</p>
<p>El individuo: Aquí nos encontramos con el individuo particular, no hay un universal ni general, cada uno es el principio y fin de la historia, paralelamente al no haber  intereses colectivos nada me obliga a pensar en un/una otredad.  Según esta definición el otro/a son considerados  ya no como el prójimo, aquel/lla con cuyo encuentro me recreo, sino como el que con sus derechos limita los míos, en un marco de confrontación y competencia por los bienes.<br /> Una vez más aquí aparece la libertad, como principio únicamente limitado por los derechos de otro individuo, y como la capacidad de aún renunciar a la propia dignidad con un acto de consentimiento.<br /> Como este individuo y su libertad son valores absolutos, es fácil deslizarse a un egoísmo neto que no toma en cuenta las necesidades de otro que no sea el individuo mismo.<br /> Tengamos presente que la contracara del individualismo es el anonimato, las grandes corporaciones, las sociedades, las divisas no tienen propietario, son flujos que derivan casi siguiendo una lógica propia, y en esta deriva las personas son consumidas a su paso y puestas a su servicio.</p>
<p>El capital: todos las anteriores prácticas son orientadas a una única finalidad, la acumulación de capital. La constitución de un mercado, el juego de fijación de precios, la creación de necesidades, están en función del movimiento de capitales, de un flujo que no debe detenerse, que siempre debe estar produciendo más capitales.<br /> Debemos entender que en esta etapa de desarrollo el capital se ha vuelto una abstracción una fuerza centrípeta que todo lo atrae y lo convierte en mercadería.<br /> La historia ha terminado, salvo la libertad, los valores han caído y con ellos los derechos humanos, aunque también liberales, o por el hecho de ser liberales, se han vuelto relativos.  En este juego las personas son constituidas ya sea como consumidores, como productores atados a una línea sin comienzo, o como mercadería misma.<br /> La trata de personas es la concreción más clara y extrema de todo esto: la persona es arrancada de su humanidad sociohistórica y es puesta en el mercado, comprada, vendida, alquilada. Su cuerpo ya no es su condición de humanidad, de estar en la tierra, sino una serie de curvas, redondeces y orificios con precio –variable según el cliente y/o el barrio- dispuestos para quien tenga capacidad económica; o es convertido en pieza desechable ligada a una máquina o un sembradío, cuando no en un recipiente contenedor de órganos que pueden ser vendidos.</p>
<p>Al mismo tiempo la trata para trabajo esclavo  sirve como forma de contención de las demandas salariales del trabajador no especializado. Los requerimientos de mano de obra  pueden ser cubiertos  no mediante ofertas salariales o mejores condiciones laborales, sino simplemente con trabajadores esclavizados, a la par que esto baja costos y aumenta el margen de ganancia.</p>
<p>En la actualidad también el traslado de personas sigue la misma ruta que las materias primas, de los países o zonas empobrecidas a los enriquecidos. Claramente se ve la globalización en acción, mujeres latinoamericanas pueden ser halladas en Europa o Asia; africanas en Europa, asiáticas también en ese continente o en  América del norte.</p>
<p>La trata cumple muy efectivamente su función favorecedora del ingreso de determinados países que ven incrementado el flujo de divisas  mediante el turismo sexual. Turistas estos con poder económico que llegan a buscar lo que no obtienen en sus países, ya sea por lo exótico o por la edad.</p>
<p>En todos estos simples ejemplos vemos que se mantiene una lógica, que es la de obtención de un producto económico.<br /> Si tenemos en cuenta que las cifras estimadas, y seguramente conservadoras, dicen que anualmente esta actividad produce 32 mil millones de dólares, se calcula que cada persona sometida a prostitución puede generar más de mil dólares mensuales, es interesante preguntarnos qué sucede con todo este dinero.  Cuál es su destino.</p>
<p>Gran parte de este dinero es volcado en sobornos y dádivas, en una corrupción que podríamos llamar estructural porque cabe en la cuenta presupuestaria que hacen los estados para asignar recursos. Esta corrupción no implica menor ganancia ilegal, por el contrario, garantiza el juego y la continuidad de la trata y la explotación.</p>
<p>La parte del dinero que no es afectado a la actividad del tratante mismo, es blanqueado a través de negocios legales o derivado para el mantenimiento de otros ilegales.</p>
<p>En último término,  todos estos caminos terminan en que  el dinero es volcado nuevamente al mercado, esta vez legal, produciendo nuevos negocios.<br /> Como ejemplo transcribo a continuación una noticia publicada hace poco tiempo. Llamo especialmente la atención a la frase final, casi graciosa:</p>
<p>“Red de blanqueo de dinero de la prostitución<br /> El País - Madrid - 28/03/2008<br /> La policía ha desarticulado una organización dedicada al blanqueo de dinero procedente de la explotación sexual de más de 300 extranjeras, que eran obligadas a prostituirse en diversos clubes de Badajoz, según el Ministerio del Interior. El grupo investigado había obtenido en el último año unas ganancias superiores a un millón de euros.<br /> La operación ha sido realizada por la Brigada de Investigación de Delitos Monetarios y la Unidad Central Contra las Redes de Inmigración y Falsedades Documentales, con la Jefatura Superior de Policía de Extremadura.<br /> Diez personas han quedado detenidas como presuntas responsables de la banda. Entre ellas, Pedro Manuel M., su hermana y un contable colombiano, que han sido encarcelados. El dinero lo ingresaban en cuentas bancarias y luego lo reintegraban a través de cheques y pagarés, desconociéndose su destino final. “<br /> http://www.elpais.com/articulo/sociedad/Cae/red/blanqueo/dinero/prostitucion/elpepisoc/20080328elpepisoc_9/Tes</p>
<p>Es una cantidad lo suficientemente importante como para ayudar no sólo a la economía de determinados países, sino que provee, sobre todo la explotación prostitucional, un muy rápido  e importante ingreso de ganancias.</p>
<p>En definitiva, la trata de personas y la explotación que le es inherente, antes que, por su ilegalidad  pueda ser entendida como una actividad antisocial y atentatoria al orden económico imperante, debe ser comprendida como totalmente integrada al mismo, como una parte importante del capitalismo neoliberal al que adhiere en su totalidad. No solamente pertenece al mismo por filosofía, política y economía, sino que es un pilar importante para su mantenimiento y actual desarrollo. La prueba es que la trata de personas crece aceleradamente, y se ha constituido en el segundo negocio ilegal del mundo.<br /> Es por este motivo que siendo desde hace más de un siglo una actividad conocida los estados han tomado el cuidado suficiente de no interferir en su funcionamiento.</p>
<p>FINALIZANDO</p>
<p>En este trabajo como en el anterior (“La trata de personas es muy buen negocio” *) propuse un acercamiento a este tema ya no desde el punto de vista de los derechos humanos sino buscando exponer su base económica.</p>
<p>En este caso, apunté a mostrar  una visión, la capitalista,  y cómo la trata encaja perfectamente en ésta; es más, la explotación sexual, tanto como la laboral u otras, revierten en el sistema económico y son fuente de su sostenimiento material y  simbólico. El neoliberalismo no es sólo un sistema económico sino un modo de considerar valorativamente al mundo y de relacionarse con éste, incluyendo a la humanidad.</p>
<p>Creer que la trata es únicamente un delito, o una violación a los derechos humanos, o un despiadado acto de violencia —que sin duda todo eso es— circunscribe el tema y lo encapsula separándolo del resto de los factores sociales. Se tiende entonces a creer que es únicamente producto de un grupo de delincuentes, que cuentan con la complicidad de otros, o que es debida a la opresión de género, o motivada por la pobreza, la falta de posibilidades –que sin duda también todo eso es.<br /> Todos esos argumentos no dejan ver la real situación. La trata de personas no es sólo fruto de unos desalmados delincuentes, es la manifestación de un sistema de relaciones que comprende las vidas, los cuerpos, el trabajo, la sexualidad, la posesión, el dominio, la explotación, la ganancia económica, etc. Un sistema que da forma a los deseos, las fantasías y los actos y que no se despliega a espaldas de la sociedad, sino que conforma todas las relaciones, que determina aquello que es natural, necesario y bueno, como el éxito, la ganancia, el privilegio.</p>
<p>Si consideramos a  la trata como relato se verá mucho más claro que es un discurso en el que la sociedad se describe a sí misma.<br /> Como tal, tampoco puede ser separado de la economía. No es un tumor perturbador y dañino, algo ajeno al transcurrir social, sino que es parte necesaria de él en la medida en que sostiene los valores impuestos y en que condice en un todo con el proceder neoliberal.<br /> A tal punto es parte integral, que el dinero obtenido por medio de la violencia no queda recluido en cuevas de mafiosos, tampoco circula por canales desconocidos, es el dinero que es convertido en negocios legales, que construye shoppings, que financia campañas electorales, etc.</p>
<p>Si la trata de personas fuera considerada un hecho tan malévolo y pernicioso que mereciera su persecución penal a través del mundo, serían inentendibles las reiteradas propuestas que buscan blanquear a alguno de los modos de explotación que le son ínsitos. Por ejemplo, en 1998 la Organización Internacional del Trabajo (OIT) publicó el informe “The Sex Sector” en el que  recomienda la inclusión de la llamada “industria sexual” dentro de las actividades reconocidas de los países, con la finalidad de aumentar la base impositiva, lo cual, decía, significaría grandes contribuciones a las economías regionales y nacionales.<br /> Por distintos motivos, pero con igual finalidad, la Organización Mundial de la Salud (OMS) propuso que para combatir la epidemia del SIDA, la prostitución fuera regulada aduciendo que de esa manera sería más fácil implementar  planes de control sanitario</p>
<p>En la antigüedad (y en épocas más cercanas también) la esclavitud correspondía  al orden social y era funcional a éste. Lo mismo podemos decir de la  esclavitud en la época actual.</p>
<p>Es necesario que la mujer se empodere, que se logren relaciones equitativas, que los niños y niñas sean protegidos, que los derechos de los trabajadores sean defendidos, pero no creamos que por sí mismas estas conquistas harán desaparecer la trata.<br /> El patriarcado explica la violencia y sometimiento de la mujer, pero no la esclavización para la explotación. El sometedor cuida del sometido porque si éste desaparece se acaba el juego perverso. Es necesario que el sometido viva y pueda continuar para poder seguir gozando con su aplastamiento. En cambio, en la trata de niñas y niños, de adolescentes, de mujeres, el final no tarda en llegar y no interesa, porque acá el juego no es el sometimiento sino que éste es el medio para la obtención de ganancia. Y es en este punto donde se puede ver claramente el funcionamiento capitalista neoliberal. Es el punto que permite que los explotadores sexuales reivindiquen su hacer y pidan su reglamentación.<br /> No olvidemos que, aunque minoritariamente, también hay un porcentaje de personas que no están sometidas a explotación sexual, sino a  otros tipos de explotación.<br /> Por lo tanto, quienes crean que solamente eliminando la violencia de género que implica el patriarcado se superará la trata de personas, se equivocan. Es necesario actuar al mismo tiempo sobre todos los aspectos, aunque en apariencia separados en la realidad son confluyentes, de esta problemática.</p>
<p>Mientras<br /> Que el fin justifique los medios<br /> Que el éxito se mida económicamente<br /> Que “negocios son negocios” justifique toda acción<br /> Que la persona no sea considerada en su dignidad sino convertida en productora,<br /> consumidora, objeto.<br /> Que la persona este en función de la renta y e  capital.<br /> Que el mundo sea convertido en un mercado.</p>
<p>Mientras que todo esto siga determinando los valores y conductas, la trata seguirá estando.</p>
<p>* Ver la sección Archivos de la Red NO a la Trata   o<br /> Signos del Topo<br /> www. signosdeltopo. com. ar</p>
<p>Bs As, junio de 2008</p>
<p>APENDICE</p>
<p>Ya terminado de escribir este artículo encontré dos notas las que por su brevedad y claridad resumen todo lo expuesto.</p>
<p>La primera de ellas funda el sistema prostitucional actual con el neoliberalismo capitalista. De su lectura no caben dudas acerca de esta mutua apoyatura, de ahí que el autor de la nota concluya que el desenlace lógico de tal casamiento tiene que ser  la reglamentación de la prostitución.<br /> De su simple repaso se desprende que desterrado todo concepto de violencia de género o de derechos humanos,  la implicancia esta dada por  la idea de mercado, de libre contratación.<br /> No es necesario que el autor argumente, el uso que hace de determinados conceptos  neoliberales con relación al proxenetismo, ubican este tema dentro de la que pretende ser considerada “industria del entretenimiento”.<br /> Si bien no habla de la trata de personas, esta se halla implícita dado que más del 90% de las personas víctimas tienen como destino la explotación sexual.</p>
<p>La segunda nota no requiere comentarios.  El cuadro que en ella Galeano nos narra, la globalización mostrada sin eufemismos,  unidas a las previsiones que hace Naciones Unidas al decir que posiblemente la trata de personas en los próximos años se constituirá en el primer negocio ilegal del mundo, nos obligan a un nuevo compromiso.<br /> Si esta situación de hambre y muerte cambia no será mágicamente o por la tan mentada declinación del sistema, para eso todos y todas debemos hacer algo.</p>
<p>I<br /> 22/05/2008 - Juan Morillo Bentué<br /> Las diez consecuencias de ilegalizar la prostitución</p>
<p>Si de algo nos advirtió el gran Frédéric Bastiat fue de la necesidad de tener en cuenta las consecuencias no previstas de las acciones humanas y en particular de las políticas. La experiencia de la ilegalización de la prostitución es instructiva porque muestra claramente los resultados desastrosos de tratar de suprimir una actividad pacífica y voluntaria mediante una ley coactiva (e ilegítima).</p>
<p>1) Abandono institucional: las deja sin derechos ni protección<br /> Éste es el punto más importante. En el anterior artículo comentamos que la prostitución no dejaba de ser una profesión como cualquier otra en la que dos personas efectúan una transacción voluntaria. Ahora habría que añadir que sin instituciones adecuadas una verdadera economía de mercado no es posible (Coase). Lo cual significa que sin el apoyo del Estado de Derecho, la prostitución no puede ejercerse sin inseguridad jurídica y social.</p>
<p>La ilegalización hace que dejen de ser sujetos éticos. No están regulados ni sus derechos ni sus obligaciones. Las prostitutas están desprotegidas y se les puede maltratar. Se les puede secuestrar, pegar, violar, robar y forzar a prostituirse. Están en una situación discriminada y sin derechos. Se ha demostrado que las prohibiciones no acaban con el problema sino que lo único que hacen es empeorar las condiciones de trabajo de las mujeres que seguirán ejerciendo. Trabajan en malas condiciones de seguridad, limpieza, higiene y tranquilidad.</p>
<p>Sabemos que no vivimos en un mundo ideal y que siempre se seguirán produciendo injusticias y abusos aunque se legalice la profesión. Sobre todo conociendo la nula eficacia e ineptitud de quién tiene que protegernos (véase Papá Estado). Pero lo que se debe buscar es lo siguiente: garantizar los derechos a aquellas mujeres que deciden trabajar en la prostitución y limitar los abusos que hoy ejercen sobre ellas en los burdeles.</p>
<p>Una vez legalizada la prostitución, las que quieran continuar en la clandestinidad (para no pagar impuestos) lo harán voluntariamente y bajo su responsabilidad. Deberán asumir los riesgos.<br /> 2) La ley no funciona, no consigue lo que se propone (reducir la prostitución)<br /> Es bien conocido que la prostitución es tan antigua como la humanidad. Y todo parece indicar que la humanidad no está para muchos cambios, porque la prostitución sigue siendo demandada enormemente pese a su ilegalización. Atendiendo a la gran cantidad de dinero que mueve, podemos asegurar que el mercado más antiguo de la historia no parece que vaya a desaparecer. Y sin embargo, pese a no violar los derechos de nadie, está ilegalizada.</p>
<p>¿Cómo puede el Estado decidir si se tiene que reducir una determinar profesión? ¿En base a qué? ¿En base a que a los políticos les parece una actividad denigrante? ¿Intrínsecamente perversa? ¿Deshumanizante? Quizá debieran entonces reflexionar un poco sobre su propia profesión.</p>
<p>El objetivo que hay que proponerse no es reducir la prostitución, sino reducir las víctimas del tráfico de blancas y personas. Y eso se consigue legalizando la profesión para establecer claramente la distinción entre prostitución voluntaria (decisión propia) y prostitución coactiva (esclavitud), y persiguiendo fuertemente la segunda.</p>
<p>3) Convierten a gente honesta y pacífica en criminales<br /> La ilegalización produce la estigmatización social y persecución de una trabajadora honesta y pacífica. Muchas veces los bancos son reticentes a concederles préstamos y las aseguradoras prefieren evitarlas. Sufren el menosprecio y la discriminación que todos conocemos.</p>
<p>4) Crea "mercados" en donde la competencia es violenta y no pacífica como en los legales<br /> No están basados en el contrato y la cooperación. Aumenta la violencia y la inseguridad ciudadana.</p>
<p>5) El precio del servicio es mucho mayor en un mercado negro que en un mercado legal competitivo<br /> Todo producto en un mercado negro tiene un precio más alto porque la falta de oferta y falta de competencia provocan la escasez de los servicios que la gente considera indispensables. Llega al mercado una menor cantidad que la demandada. Existe más demanda que oferta y los clientes están dispuestos a pagar un precio más alto por el servicio que se les prohíbe. Además hay que pagar al intermediario clandestino.</p>
<p>6) Los servicios en los mercados ilegales son de una calidad menor que en los mercados legales competitivos<br /> La falta de competencia y de legalidad hace que no haya ni el control ni las exigencias que se darían en un mercado legal.</p>
<p>7) Provoca una delincuencia asociada<br /> Los enormes beneficios del mercado negro incentivan que los criminales violentos entren. Provoca una delincuencia asociada, a menudo muy violenta. Existe un submundo ilegal en el que se da inmigración ilegal, extorsión, tráfico de drogas, falsificación de documentos y delitos económicos que aumentan la delincuencia y la violencia. La legalización ayudaría a luchar contra el resto de actividades.</p>
<p>8) Hace que el sistema de justicia sea más corrupto<br /> La legalización acabaría con un foco importante de corrupción que aumenta en todos los niveles del Estado debido a la gran cantidad de policías, jueces y demás autoridades que han sido comprados, sobornados o extorsionados por las mafias, creando un gran ambiente de desconfianza por parte de la población hacia el sector público en general.</p>
<p>9) El Estado convierte actividades pacíficas en criminales<br /> Este punto es importante. Hay que derogar el artículo 188 del Código Penal, que prohíbe el proxenetismo, es decir, el dedicarse a la prostitución como empresario. Prohíbe que se establezcan relaciones laborales entre prostitutas y empresarios. Impide al empresario establecer tratos comerciales entre la prostituta y otra persona, aun con el consentimiento de las mismas. Hay que derogarlo porque hay que reconocer a la prostitución como profesión. Debe tener los mismos derechos laborales que las demás profesiones.<br /> La prostitución se tendría que poder ejercer de forma autónoma o en contrato con algún empresario. Tienen que tener la posibilidad de establecer sus propios negocios.</p>
<p>10) Provoca un aumento de poder y gasto estatal<br /> Supone un gran recorte de libertades (impuestos, intervenciones, vigilancia) porque una enorme cantidad de recursos van destinados a prohibir y perseguir actividades pacíficas consensuadas en vez de perseguir a los verdaderos criminales y delincuentes.</p>
<p>Hay gente que defiende la legalización sólo por los elevados impuestos que recaudaría el Estado. A mí me parece que ésta sería precisamente una gran razón para no legalizarla. Además está demostrado que incentiva el que muchas prostitutas que ejercen por decisión propia lo hagan en la clandestinidad para no pagar impuestos.</p>
<p>Opinión de los lectores<br /> Israelem<br /> Chapó por el artículo, que sea moralmente reprobable no significa que se ilegalice, ya que lo único que hace es empeorar la situación.</p>
<p>agolmar<br /> John Stuart Mill se opuso a los censos de prostitutas que propugnaban los moralistas aunque el negocio no le gustaba, pero pensaba que el daño sería mucho menor sin controlar que prohibido por el Estado.<br /> Juan Morillo Bentué<br /> Israelem y aglomar,</p>
<p>Efectivamente, una vez más se demuestra que, allí donde los gobiernos deciden intervenir para imponer sus juicios de valor arbitrarios y marcar nuestros fines, empeoran la situación. En este caso intervienen no legalizándola, aunque tampoco se prohíbe. Está despenalizada, es decir, se considera que es una actividad no delictiva.<br /> Gracias por los comentarios. Saludos!</p>
<p>http://www.juandemariana.org/comentario/2179/diez/consecuencias/ilegalizar/prostitucion/</p>
<p>II</p>
<p>Los derechos de los trabajadores<br /> ¿Un tema para arqueólogos?</p>
<p>Eduardo Galeano</p>
<p>Más de noventa millones de clientes acuden, cada semana, a las tiendas Wal-Mart. Sus más de novecientos mil empleados tienen prohibida la afiliación a cualquier sindicato. Cuando a alguno se le ocurre la idea, pasa a ser un desempleado más. La exitosa empresa niega sin disimulo uno de los derechos humanos proclamados por las Naciones Unidas: la libertad de asociación. El fundador de Wal-Mart, Sam Walton, recibió en 1992 la Medalla de la Libertad, una de las más altas condecoraciones de los Estados Unidos.</p>
<p>Uno de cada cuatro adultos norteamericanos, y nueve de cada diez niños, engullen en Mc Donald's la comida plástica que los engorda. Los trabajadores de Mc Donald's son tan desechables como la comida que sirven: los pica la misma máquina. Tampoco ellos tienen el derecho de sindicalizarse.</p>
<p>En Malasia, donde los sindicatos obreros todavía existen y actúan, las empresas Intel, Motorola, Texas Instruments y Hewlett Packard lograron evitar esa molestia. El gobierno de Malasia declaró union free, libre de sindicatos, el sector electrónico.<br /> Tampoco tenían ninguna posibilidad de agremiarse las ciento noventa obreras que murieron quemadas en Tailandia, en 1993, en el galpón trancado por fuera donde fabricaban los muñecos de Sesame Street, Bart Simpson y los Muppets.</p>
<p>Bush y Gore coincidieron, durante la campaña electoral del año pasado, en la necesidad de seguir imponiendo en el mundo el modelo norteamericano de relaciones laborales. "Nuestro estilo de trabajo", como ambos lo llamaron, es el que está marcando el paso de la globalización que avanza con botas de siete leguas y entra hasta en los más remotos rincones del planeta.</p>
<p>La tecnología, que ha abolido las distancias, permite ahora que un obrero de Nike en Indonesia tenga que trabajar cien mil años para ganar lo que gana, en un año, un ejecutivo de Nike en Estados Unidos, y que un obrero de la Ibm en Filipinas fabrique computadoras que él no puede comprar.</p>
<p>Es la continuación de la época colonial, en una escala jamás conocida. Los pobres del mundo siguen cumpliendo su función tradicional: proporcionan brazos baratos y productos baratos, aunque ahora produzcan muñecos, zapatos deportivos, computadoras o instrumentos de alta tecnología además de producir, como antes, caucho, arroz, café, azúcar y otras cosas malditas por el mercado mundial.</p>
<p>Desde 1919 se han firmado 183 convenios internacionales que regulan las relaciones de trabajo en el mundo. Según la Organización Internacional del Trabajo, de esos 183 acuerdos Francia ratificó 115, Noruega 106, Alemania 76 y Estados Unidos... 14. El país que encabeza el proceso de globalización sólo obedece sus propias órdenes. Así garantiza suficiente impunidad a sus grandes corporaciones, lanzadas a la cacería de mano de obra barata y a la conquista de territorios que las industrias sucias pueden contaminar a su antojo. Paradójicamente, este país que no reconoce más ley que la ley del trabajo fuera de la ley es el que ahora dice que no habrá más remedio que incluir "cláusulas sociales" y de "protección ambiental" en los acuerdos de libre comercio. ¿Qué sería de la realidad sin la publicidad que la enmascara?</p>
<p>Esas cláusulas son meros impuestos que el vicio paga a la virtud con cargo al rubro relaciones públicas, pero la sola mención de los derechos obreros pone los pelos de punta a los más fervorosos abogados del salario de hambre, el horario de goma y el despido libre. Desde que Ernesto Zedillo dejó la presidencia de México pasó a integrar los directorios de la Union Pacific Corporation y del consorcio Procter &amp; Gamble, que opera en 140 países. Además, encabeza una comisión de las Naciones Unidas y difunde sus pensamientos en la revista Forbes: en idioma tecnocratés, se indigna contra "la imposición de estándares laborales homogéneos en los nuevos acuerdos comerciales". Traducido, eso significa: arrojemos de una buena vez al tacho de la basura toda la legislación internacional que todavía protege a los trabajadores. El presidente jubilado cobra por predicar la esclavitud. Pero el principal director ejecutivo de General Electric lo dice más claro: "Para competir, hay que exprimir los limones". Los hechos son los hechos.</p>
<p>Ante las denuncias y las protestas, las empresas se lavan las manos: yo no fui. En la industria posmoderna, el trabajo ya no está concentrado. Así es en todas partes, y no sólo en la actividad privada. Los contratistas fabrican las tres cuartas partes de los autos de Toyota. De cada cinco obreros de Volkswagen en Brasil, sólo uno es empleado de la empresa. De los 81 obreros de Petrobrás muertos en accidentes de trabajo en los últimos tres años, 66 estaban al servicio de contratistas que no cumplen las normas de seguridad. A través de trescientas empresas contratistas, China produce la mitad de todas las muñecas Barbie para las niñas del mundo. En China sí hay sindicatos, pero obedecen a un Estado que en nombre del socialismo se ocupa de la disciplina de la mano de obra: "Nosotros combatimos la agitación obrera y la inestabilidad social, para asegurar un clima favorable a los inversores", explicó recientemente Bo Xilai, secretario general del Partido Comunista en uno de los mayores puertos del país.</p>
<p>El poder económico está más monopolizado que nunca, pero los países y las personas compiten en lo que pueden: a ver quién ofrece más a cambio de menos, a ver quién trabaja el doble a cambio de la mitad. A la vera del camino están quedando los restos de las conquistas arrancadas por dos siglos de luchas obreras en el mundo.</p>
<p>Las plantas maquiladoras de México, Centroamérica y el Caribe, que por algo se llaman sweat shops, talleres del sudor, crecen a un ritmo mucho más acelerado que la industria en su conjunto. Ocho de cada diez nuevos empleos en la Argentina están "en negro", sin ninguna protección legal. Nueve de cada diez nuevos empleos en toda América Latina corresponden al "sector informal", un eufemismo para decir que los trabajadores están librados a la buena de Dios. La estabilidad laboral y los demás derechos de los trabajadores, ¿serán de aquí a poco un tema para arqueólogos? ¿No más que recuerdos de una especie extinguida?</p>
<p>En el mundo al revés, la libertad oprime: la libertad del dinero exige trabajadores presos de la cárcel del miedo, que es la más cárcel de todas las cárceles. El dios del mercado amenaza y castiga; y bien lo sabe cualquier trabajador, en cualquier lugar. El miedo al desempleo, que sirve a los empleadores para reducir sus costos de mano de obra y multiplicar la productividad, es, hoy por hoy, la fuente de angustia más universal. ¿Quién está a salvo del pánico de ser arrojado a las largas colas de los que buscan trabajo? ¿Quién no teme convertirse en un "obstáculo interno", para decirlo con las palabras del presidente de la Coca-Cola, que hace un año y medio explicó el despido de miles de trabajadores diciendo que "hemos eliminado los obstáculos internos"?</p>
<p>Y en tren de preguntas, la última: ante la globalización del dinero, que divide al mundo en domadores y domados, ¿se podrá internacionalizar la lucha por la dignidad del trabajo? Menudo desafío.</p>
<p>Eduardo Galeano</p>
<p>Fuente: http://www.patriagrande.net/uruguay/eduardo.galeano/escritos/un.tema.para.arqueologos.htm</p>
<p>El presente trabajo puede ser reproducido total o parcialmente siempre y cuando sea citado el autor y la fuente.</p>
<p><a href="http://zula.nireblog.com/post/2008/10/08/la-trata-de-personas-es-consustancial-al-capitalismo#comments">Comments</a></p>]]></description>
	<pubDate>Wed, 08 Oct 2008 00:41:29 -0300</pubDate>	</item>
	<item>
	<title>La prostitución es una cuestión política</title>
	<link>http://zula.nireblog.com/post/2008/10/07/la-prostitucion-es-una-cuestion-politica</link>
	<guid>http://zula.nireblog.com/post/2008/10/07/la-prostitucion-es-una-cuestion-politica</guid>
		<description><![CDATA[<p><em>Por Mariela Acevedo</em></p>
<p>A partir de la lectura de <strong>“Homo Sacer”</strong> de <strong>Giorgio Agamben</strong> (2002) podemos analizar el espacio que abre la conformación de “las zonas rojas” y cual es la relación entre los cuerpos y los poderes que allí se  establecen. Desde una perspectiva de género, el sistema prostitucional -tanto la prostitución mal llamada “voluntaria” confinada a zonas rojas toleradas, como la prostitución “forzada” mediante la trata de personas-  es la forma más brutal de opresión sexual sobre las mujeres. <strong><a href="http://nireblog.com/blogs4/zula/files/prostitucion-y-agamben.pdf">Articulo Completo</a></strong>
</p>
<p><a href="http://zula.nireblog.com/post/2008/10/07/la-prostitucion-es-una-cuestion-politica#comments">Comments</a></p>]]></description>
	<pubDate>Tue, 07 Oct 2008 22:22:38 -0300</pubDate>	</item>
	<item>
	<title>Decisión prohibida - Acceso de las mujeres a los anticonceptivos y al aborto en Argentina </title>
	<link>http://zula.nireblog.com/post/2008/10/07/decision-prohibida-acceso-de-las-mujeres-a-los-anticonceptivos-y-al-aborto-en-argentina</link>
	<guid>http://zula.nireblog.com/post/2008/10/07/decision-prohibida-acceso-de-las-mujeres-a-los-anticonceptivos-y-al-aborto-en-argentina</guid>
		<description><![CDATA[<p><em>Por Human Rights Watch</em></p>
<p>Las decisiones sobre anticoncepción y aborto son difíciles, sumamente personales y a veces dolorosas. En Argentina, a las mujeres se les impide sistemáticamente tomar tales decisiones. A pesar de los notables avances recientes en el área de la participación política e independencia económica de la mujer, médicos y cónyuges siguen manteniendo control sobre la salud reproductiva de las mujeres a través de leyes y prácticas que someten el proceso de toma de decisiones de la mujer a interferencia arbitraria externa. Históricamente, varios gobiernos han legislado en materia de anticoncepción y aborto como si las mujeres fueran instrumentos reproductivos y no seres humanos en igualdad de condiciones, contribuyendo de este modo a una arraigada sensación entre proveedores de salud y políticos de que el control de la natalidad y la salud reproductiva de alguna manera son conceptos ilegítimos, amorales, e inclusive ilegales. Las consecuencias para la salud y vidas de las mujeres son nefastas, y, en ocasiones, mortales. <strong><a href="http://nireblog.com/blogs4/zula/files/argentina-desicion-prohibida.pdf">Informe Completo</a></strong>
</p>
<p><a href="http://zula.nireblog.com/post/2008/10/07/decision-prohibida-acceso-de-las-mujeres-a-los-anticonceptivos-y-al-aborto-en-argentina#comments">Comments</a></p>]]></description>
	<pubDate>Tue, 07 Oct 2008 21:27:31 -0300</pubDate>	</item>
	<item>
	<title>Masculinidad y paternidad – del poder al cuidado</title>
	<link>http://zula.nireblog.com/post/2008/10/07/masculinidad-y-paternidad-%e2%80%93-del-poder-al-cuidado</link>
	<guid>http://zula.nireblog.com/post/2008/10/07/masculinidad-y-paternidad-%e2%80%93-del-poder-al-cuidado</guid>
		<description><![CDATA[<p><!--[if gte mso 9]><xml>  <w:WordDocument>   <w:View>Normal</w:View>   <w:Zoom>0</w:Zoom>   <w:HyphenationZone>21</w:HyphenationZone>   <w:PunctuationKerning/>   <w:ValidateAgainstSchemas/>   <w:SaveIfXMLInvalid>false</w:SaveIfXMLInvalid>   <w:IgnoreMixedContent>false</w:IgnoreMixedContent>   <w:AlwaysShowPlaceholderText>false</w:AlwaysShowPlaceholderText>   <w:Compatibility>    <w:BreakWrappedTables/>    <w:SnapToGridInCell/>    <w:WrapTextWithPunct/>    <w:UseAsianBreakRules/>    <w:DontGrowAutofit/>   </w:Compatibility>   <w:BrowserLevel>MicrosoftInternetExplorer4</w:BrowserLevel>  </w:WordDocument> </xml><![endif]--><!--[if gte mso 9]><xml>  <w:LatentStyles DefLockedState="false" LatentStyleCount="156">  </w:LatentStyles> </xml><![endif]--> <!--  /* Font Definitions */  @font-face 	{font-family:SymbolMT; 	panose-1:0 0 0 0 0 0 0 0 0 0; 	mso-font-charset:0; 	mso-generic-font-family:auto; 	mso-font-format:other; 	mso-font-pitch:auto; 	mso-font-signature:3 0 0 0 1 0;} @font-face 	{font-family:"Lucida Sans Unicode"; 	panose-1:2 11 6 2 3 5 4 2 2 4; 	mso-font-charset:0; 	mso-generic-font-family:swiss; 	mso-font-pitch:variable; 	mso-font-signature:-2147476737 14699 0 0 63 0;}  /* Style Definitions */  p.MsoNormal, li.MsoNormal, div.MsoNormal 	{mso-style-parent:""; 	margin:0cm; 	margin-bottom:.0001pt; 	mso-pagination:widow-orphan; 	font-size:12.0pt; 	font-family:"Times New Roman"; 	mso-fareast-font-family:"Times New Roman";} @page Section1 	{size:595.3pt 841.9pt; 	margin:70.85pt 3.0cm 70.85pt 3.0cm; 	mso-header-margin:35.4pt; 	mso-footer-margin:35.4pt; 	mso-paper-source:0;} div.Section1 	{page:Section1;} --> <!--[if gte mso 10]> <style>  /* Style Definitions */  table.MsoNormalTable 	{mso-style-name:"Tabla normal"; 	mso-tstyle-rowband-size:0; 	mso-tstyle-colband-size:0; 	mso-style-noshow:yes; 	mso-style-parent:""; 	mso-padding-alt:0cm 5.4pt 0cm 5.4pt; 	mso-para-margin:0cm; 	mso-para-margin-bottom:.0001pt; 	mso-pagination:widow-orphan; 	font-size:10.0pt; 	font-family:"Times New Roman"; 	mso-ansi-language:#0400; 	mso-fareast-language:#0400; 	mso-bidi-language:#0400;} </style> <![endif]--></p>
<p class="MsoNormal"><span><em>Por Péter Szil, psicoterapeuta</em></span></p>
<p class="MsoNormal"><span> </span></p>
<p class="MsoNormal">En los últimos treinta y pico años he dado muchas vueltas personales y profesionales alrededor de los conceptos nombrados en el título de este artículo y las posibles maneras de combinarlos.<span style="font-size: 8pt; font-family: "Lucida Sans Unicode"">∗</span><span style="font-size: 8pt; font-family: SymbolMT"> </span>Soy padre de dos hijas y un hijo (todos adultos ya) y el abuelo de dos nietas y un nieto. En mi trayectoria personal he pasado por diferentes etapas en la interpretación de lo que es ser hombre y padre. He tenido también la oportunidad de escuchar a muchos varones que compartían sus vivencias en ese tema en grupos de hombres o en mi consulta. Al mismo tiempo una gran parte de mi trabajo de ayuda a personas y a familias en crisis ha girado alrededor de los daños ocasionados por los malos tratos sufridos en la infancia. Mi compromiso con contribuir a la desaparición de los malos tratos ha sido un motivo más para las indagaciones cuyos resultados intentaré transmitir aquí a los lectores. <strong><a href="http://nireblog.com/blogs4/zula/files/masculinidad_paternidad.pdf">Articulo Completo</a></strong> </p>
<p><a href="http://zula.nireblog.com/post/2008/10/07/masculinidad-y-paternidad-%e2%80%93-del-poder-al-cuidado#comments">Comments</a></p>]]></description>
	<pubDate>Tue, 07 Oct 2008 20:57:01 -0300</pubDate>	</item>
	<item>
	<title>El Síndrome de Estocolmo en Mujeres Prostituidas</title>
	<link>http://zula.nireblog.com/post/2008/10/07/el-sindrome-de-estocolmo-en-mujeres-prostituidas</link>
	<guid>http://zula.nireblog.com/post/2008/10/07/el-sindrome-de-estocolmo-en-mujeres-prostituidas</guid>
		<description><![CDATA[<p><em>Por Consuelo Barea</em></p>
<p> Fragmento del texto...</p>
<p> (...)</p>
<p> El varón es el dios al que hay que rendir culto y dar todo lo que pide aunque sea sacrificando a los niños, sobre todo a las niñas.</p>
<p> <strong>El mito de la prostituta feliz</strong></p>
<p> En muchos programas de televisión se falsea la realidad planteando debates en los que se enfrenta a una feminista abolicionista de la prostitución con una “prostituta feliz”. Se da la imagen de que un porcentaje importante de mujeres en la prostitución están contentas con ella.</p>
<p> Las mujeres prostituidas tienden a negar que están controladas por chulos y que son maltratadas. . "Negando que tienes un chulo es una forma de expresar que tu propia experiencia no coincide con la de una relación chulo-prostituta estereotipada”22. Es exactamente lo mismo que pasa con las mujeres maltratadas por su pareja. Cuanto más permanece la mujer en la relación abusiva, más tiende a negar que su captor la maltrata.</p>
<p> “Que algunas mujeres elijan prostituirse y estar con chulos como amantes o maridos, no es más defensa del proxenetismo, que el que algunas mujeres maltratadas por su marido que elijen seguir con él, lo sea del maltrato doméstico.” Kathleen Barry, Coalition Against Trafficking in Women, 1995.</p>
<p> “En un estudio realizado sobre 854 personas prostituidas en nueve países, a la pregunta de “¿Cuál es tu principal necesidad?”, la respuesta número uno - dada por un sorprendente 89 % de las encuestadas - fue salir de la prostitución. 95% de 100 mujeres prostituidas en Vancouver dijo que querían dejar la prostitución” Farley &amp; Lynne, 2001.</p>
<p> Muchas mujeres prostituidas se dan cuenta de que no pueden escapar de la prostitución cuando ya es tarde. Enfermas de mente y de cuerpo, en la miseria económica y social, adictas a drogas, y amenazadas por su “empresario” intentan escapar y no pueden. Hasta entonces han estado repitiendo a todo el mundo que la prostitución es un trabajo tan digno como otro cualquiera y que si quieren lo dejan. Hasta entonces pueden haberse involucrado en campañas pro-legalización de la prostitución y pueden haber salido en los medios reivindicando su estado de “prostituta feliz”.
</p>
<p><a href="http://zula.nireblog.com/post/2008/10/07/el-sindrome-de-estocolmo-en-mujeres-prostituidas#comments">Comments</a></p>]]></description>
	<pubDate>Tue, 07 Oct 2008 00:12:09 -0300</pubDate>	</item>
	<item>
	<title>La prostituta, antes de prostituta, fue una niña maltratada</title>
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<p> </em><strong>Shulamith Firestone</strong></p>
<p> Shulamith Firestone en la “Dialéctica del sexo” sostiene que las prostitutas pagan con su vida la formación varonil que obliga los varones a escindir lo emocional de lo sexual.</p>
<p> La división entre niñas y mujeres “honestas y deshonestas” encubre la discusión del lugar de éstas en la segmentación social, étnica y en alternativas de historias personales, por lo cual algunas resultan más vulnerables y expuestas a esta demanda.La violencia sexual ejercida sobre los niños/as: incesto, violación, y abusos sexuales en general, van marcando un camino en la psiquis de los abusados, qué “naturaliza” y se repite en la historia personal y generacional. No todas las personas que han sido violadas o abusadas sexualmente en la niñez ingresan posteriormente en la prostitución, pero en toda vida de prostitución existe una historia de violencia sexual en la niñez (personal o familiar). Con el agravante de que esas acciones son llevadas a cabo por familiares directos de las víctimas, ejerciendo el poder que implica relaciones tan asimétricas como son las de padres o familiares adultos respecto de los niños/as.
</p>
<!--more-->
<p> <strong><br /> Kate Millet</strong></p>
<p> Kate Millet en su clásico libro “Política Sexual”sostenía que la situación de las mujeres en prostitución -el objetivo de su actividad sexual no radica en su propio placer- no hace otra cosa que exagerar “la paradójica situación sexual de las mujeres en el patriarcado: convertida en objeto sexual , no puede gozar de esa sexualidad, que parece ser su único destino, se la alienta a avergonzarse de la sexualidad , a padecer de ella, aun cuando no se le permite elevarse de una existencia casi meramente sexual”. El acto sexual mismo proporciona el reconocimiento del derecho patriarcal.</p>
<p> <strong>Kathleen Barry</strong></p>
<p> Quizás sea Kathleen Barry en “ La esclavitud sexual de la mujer” y en The prostitutión of Sexuality quien haya hecho los mas arduos planteamientos teóricos sociológicos y estadísticos sobre el reclutamiento de niña/os y mujeres en los circuitos de la explotación sexual que ella denomina “esclavitud sexual” , sostiene que la prostitución, lejos de ser una forma de superación de una cosmovisión puritana, es el modelo de sexualidad como destrucción del yo, y un palpable violación a los derechos humanos de las mujeres y niñas/os. Francoise Collin sostiene que el recurso de la prostitución en una de las múltiples formas de violencia contra las mujeres remite a una estructura común en la cual el deseo de uno sólo y un solo deseo es ley sin el deseo del otro, otro deseo que le ponga límites.</p>
<p> <strong>Carol Pateman</strong></p>
<p> La teórica feminista Carol Pateman define la prostitución como una forma de esclavitud temporal. Durante el período de contrato de prostitución, el cliente dispone de la totalidad de la mujeres y no sólo del trabajo de sus manos o de su mente. Aunque las actuales defensoras de la prostitución -incluidos algunos colectivos de prostitutas- sostienen que la prostitución es un trabajo como cualquier otro, existen algunas diferencias significativas. En el libro de Eileen McLeod sobre la prostitución en Birmingham, las prostitutas señalan que se niegan a "besar" a sus clientes, con el fin de conservar intacta una parte de ellas mismas y de su sexualidad. La prostitución no es tampoco un trabajo como cualquier otro en tanto que obedece específicamente a la opresión de las mujeres. Sólo puede existir porque una clase dirigente es capaz de convertir en objetos a un grupo de personas obligadas a satisfacer sus necesidades. Sin esta sexualidad de la clase dirigente, sin sus privilegios sexuales, sin pobreza ni explotación, no existiría la prostitución. El estigma que portan las trabajadoras de la prostitución está vinculado al abuso real que resulta de la utilización de las mujeres a través de la prostitución. No se trata de un prejuicio irracional abocado a la desaparición, sino de una necesidad funcional. Para poder infligir un trato infrahumano a un determinado grupo de personas, hace falta clasificarlas de inferiores y justificar de este modo su abuso.</p>
<p> Las palabras clave son "consentimiento" y "libre elección". Un modelo de sexualidad basado en la idea de consentimiento parte de la supremacía masculina. Según este modelo, una persona -habitualmente un varón- utiliza de útil sexual el cuerpo de otra, que no siempre está interesada sexualmente e incluso se puede mostrar reacia o angustiada. Es un modelo basado en la dominación y la sumisión, la actividad y la pasividad. No es mutuo. No descansa sobre la participación sexual de ambas partes. No implica igualdad, sino su ausencia. El concepto de consentimiento es un instrumento que sirve para ocultar la desigualdad existente en las relaciones heterosexuales. Las mujeres deben permitir la utilización de su cuerpo; mediante la idea de consentimiento se justifica y se legitima este uso y este abuso. En ciertas situaciones en que la improcedencia de esta utilización resulta especialmente patente -por ejemplo, en el caso de la violación callejera-, se le concede a las mujeres un derecho limitado de objeción; sin embargo, generalmente la idea de consentimiento logra que la utilización y el abuso sexual de las mujeres no se consideren daño ni infracción de los derechos humanos. En el contexto de esta aproximación liberal al sexo, se considera vulgar hacer preguntas políticas, por ejemplo, sobre la construcción del consentimiento y de la libre elección.</p>
<p> El consentimiento de las mujeres, que puede obligarlas a sufrir un coito indeseado o a aceptar su función como ayuda masturbatoria, está construido a través de las presiones a las que las mujeres se encuentran sometidas a lo largo de su vida. Estas presiones incluyen la dependencia económica. El abuso sexual, los malos tratos, así como el aluvión de propaganda acerca de la función de las mujeres. Todo esto puede causar una profunda falta de autodeterminación.</p>
<p> <strong>Catharine MacKinnon</strong></p>
<p> En una cultura de supremacía masculina, donde el sexo se construye mediante la connotación erótica de la desigualdad entre hombres y mujeres, el sexo heterosexual tradicional constituye, en palabras de MacKinnon, "una agresiva intrusión contra quienes menos poder tienen". En esta construcción del sexo la idea de consentimiento sirve para obviar la verdadera barbarie que puede producirse en la práctica sexual. Catharine MacKinnon afirma que no existe igualdad en esta práctica a pesar de que el pensamiento de la corriente dominante masculina acerca de la sexualidad tienda a considerar el derecho de las mujeres a negarse al consentimiento como un poder análogo al que obtiene un varón a partir de la ceremonia de la iniciación sexual. Cuando la construcción del sexo significa la connotación erótica de la desigualdad, la idea de consentimiento puede incitar a la violencia masculina y al sadomasoquismo. La idea de consentimiento se erige en tabú que ha de ser transgredido. La transgresión del consentimiento se convierte en una posibilidad excitante.</p>
<p> <strong>Sheila Jeffreys La Herejía Lesbiana</strong></p>
<p> El carácter colonial-imperial de las ideologías Lgtb, de la Diversidad, Queer, Trans…, Sadomasoquistas, etc. El colonialismo no es únicamente económico o político, es también ideológico, cultural y espiritual y por supuesto también sexual. La dominación económica no sería posible sin un coloniaje mental. Los países imperialistas se pueden dar el lujo de impulsar o crear formas sofisticadas de sexualidad y cada vez mas audaces como sexo con mujeres en cautiverio atrapadas en el tercer mundo o en los países del este de Europa (esclavitud sexual); con niñas de los países pobres (paidofilia con infantes o bebes); con mujeres que tienen hambre o tiene que llevar de comer a sus hijos (bondage por hambre); tener orgasmo matando a una mujer pobre o país sometido a la miseria (femicidio); o pagar altas cantidades por una película snuff, entre otros.</p>
<p> Generalmente esa sexualidad opresiva se ejerce contra mujeres pobres, de color no-blancas y del tercer mundo y esa sexualidad peligrosamente esta encubierta por las ideologías Lgtb, de la diversidad, queer, trans…, sadomasoquistas, etc. Pero esta realidad simplemente no la ven, o lo omiten, las asociaciones Lgtb, de la Diversidad, Queer, Trans… y Sadomasoquistas que presiden los elegantes y guapos funcionarios gays que negocian ante los honorables organismos internacionales el avance de los derechos civiles de las comunidades gays de los países imperialistas. Latinoamérica por ningún motivo debe retomar esas sexualidades enajenadas y profundamente opresivas.</p>
<p> Quienes se están beneficiando de la gran confusión y el desquiciamiento que ha originado gran parte del discurso Lgtb, de la Diversidad, Trans… y Queer no son las mujeres sino los hombres y en particular, las industrias trasnacionales del placer y del sexo. Yan María Yaoyolotl Castro Activista y feminista Lesbiana Mexicana.
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	<pubDate>Mon, 06 Oct 2008 22:54:32 -0300</pubDate>	</item>
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